Una sensación extraña se patenta desde hace tiempo porque, los históricamente aguerridos trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA), habían sido por lo menos prudentes en sus expresiones de exigencia de justicia laboral desde que hace unos cinco años inició la debacle y posterior quiebra de la acerera.
Ayer, de plano decidieron escalar su inconformidad con el cierre de la carretera 57 a la altura de Castaños, una medida desesperada ante la nueva postergación que manda probablemente hasta junio la subasta, de acuerdo a lo que hasta ahora ha dicho el síndico, Víctor Manuel Aguilera Gómez. Con eso, sus finiquitos, liquidaciones y otros pendientes, se aplazan también.
Como es propio de un movimiento obrero, la cooptación de algunos actores por parte de liderazgos políticos, en un contexto de desesperación y consecuente crispación, propició que la protesta deviniera enfrentamiento con la policía.
Habían pasado dos horas desde que el bloqueo inició interrumpìendo la vía federal; el intento de diálogo fue infructuoso. Los ánimos se caldearon y entonces se fueron a las manos con saldo de 12 civiles lesionados y ocho policías heridos, mientras que el resto intentó contener aunque con acciones tan poco afortunadas como la respuesta a pedradas.
Entre los principales al frente del lado de la protesta, destacaba un hombre robusto que portaba camisa rosa. Fue identificado como Luis Enrique Hernández Maldonado. Fue relativamente sencillo encontrarlo en fotografías junto a Ricardo Mejía Berdeja.
La situación podría resumirse así: un grupo de extrabajadores indignados por la forma en que se ha conducido el proceso de liquidación que no han podido cobrar lo que les corresponde; el involucramiento de provocadores procedentes de un partido político y, una agresión a la policía estatal que una vez más queda en evidencia por su falta de pericia en el control de multitudes.
El costo político
Los hechos referidos trasladaron el costo político de la intervención y el asunto AHMSA, al menos en ciertos sectores y en la prensa nacional, a la policía estatal y al gobierno del estado.
La cuestión es que AHMSA es un asunto federal, cuyo compromiso de solución se dio desde la tribuna presidencial y que, hoy por hoy, depende del Poder Judicial. Luego, la inconformidad estaba dirigida a ese orden de gobierno, no podría estarlo al Ejecutivo estatal, porque ni vela en el entierro.
En tanto, la Carretera 57 es federal, por lo tanto, es de jurisdicción (digámoslo así y que no se ofendan los exquisitos del concepto) de la Guardia Nacional. Las policías estatal y municipales entran, inclusive en ese tramo de la protesta, como corporaciones de apoyo. Como se sabe, la Guardia Nacional no tiene suficientes elementos, para la estatal, interceder por el problema logístico que estaba agravándose la mañana de ayer, fue con base en los convenios de colaboración.
No sólo se tragó la polícia la afrenta de una intervención penosa, con agentes desarmados que no iban predispuestos a la violencia. También el costo político que tendría que haberse cargado de todas todas, al gobierno federal.
Desde Palacio, la definición fue una: toda la protesta que quieran pero ni una agresión a la policía.
Un queda bien de Monclova
Luis Enrique Hernández Maldonado, quien por alguna razón omite su primer apellido en sus perfiles de redes sociales, no solamente es un asistente recurrente a las protestas en torno a AHMSA, sino que ha transitado de Morena al PT como todo un queda bien.
En 2022, cuando era consejero estatal de Morena votó a favor de Ricardo Mejía para que fuera el candidato a gobernador e incluso, cuando el elegido fue Armando Guadiana, sostuvo su apoyo al autodenominado “Tigre” exigiendo la legalidad en el proceso interno… Hasta que el partido guinda lo puso en la lista de los sancionados por rebeldes. Fue entonces que acompañó toda la campaña de Guadiana afirmando que no importaba el candidato sino el proyecto.
Para 2023 intentó ser candidato a alcalde por Morena en Monclova, pero fracasó. Ese mismo año también andaba apoyando la campaña de Edgar Sánchez cuando éste era de Morena y no era el enemigo público en el que hoy lo quieren convertir. Aún estuvo en la posada de Morena en 2024 y ya para marzo de 2025 empezó a asistir a los Congresos Estatales del PT, donde de pronto volvió la lealtad a Ricardo Mejía.
El manto de Tanech… y Luis Fernando
Lo ocurrido en San Pedro de las Colonias ha dividido opiniones pero, en cuanto al cuestionamiento realizado ayer respecto a la protección recibida por Edgar Sánchez Garza dentro de Morena, tras las denuncias de Delia Hernández en 2024, hay responsables plenamente identificados por la militancia crítica.
El señalamiento, sobra decirlo, es a Diego del Bosque quien, como dirigente estatal de Morena, fue omiso e indiferente a lo que en San Pedro ocurría. Pero un actor que no está vigente en la vida partidaria fue el que, en 2024, siendo delegado del CEN de Morena para Coahuila, propició la omisión partidista, o lo que es lo mismo, extendió sobre el presunto agresor un manto de protección política.
Se trata de Tanech Sánchez, hoy delegado del Centro de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a quien se señala como el protector de Sánchez Garza.
Pero hay más. En los días en que Tanech y Luis Fernando Salazar solían hacer mancuerna abierta, por ahí de 2023-2024, ambos llevaron a Edgar Sánchez con Adán Augusto López, quien por entonces pintaba para ostentar un poder mayor de lo que finalmente terminó ejerciendo. Edgar era candidato a la alcaldía de San Pedro, ya estaba denunciado por Delia Hernández, pero lejos de la sanción hubo premio.
Ahí, dentro de Morena, hay respuestas pendientes de dar al caso de acoso y violencia política contra su legisladora que busca la reelección.
Aguado pide licencia
Ayer por la mañana el diputado del PAN, Gerardo Aguado, solicitó licencia para dejar su curul mientras realiza campaña por el distrito 8, con sede en Torreón, por el que busca reelegirse.
Como se sabe, Aguado quiere dar la sorpresa en el mencionado distrito donde es candidata Ximena Villarreal, una joven política priìsta que parece tener su primera experiencia electoral relevante aunque procede del cabildo que en 2024 consiguió la reelección para Román Alberto Cepeda.
El panista por su parte, decidió dedicarse de tiempo completo a la campaña, con lo que un suplente será llamado en estos días. Se trata del priísta Francisco Rojas, quien se sentará en la herradura legislativa la próxima semana.
Primeros suplentes, hoy
Con la licencia que presentó el priísta Guillermo Ruiz el pasado lunes 4, fue llamado al Congreso el suplente Guillermo Sánchez, quien en 2023 fue siglado del PAN. Con las licencias de la semana pasada, decíamos que el PAN tendría seis curules, una más que las ejercidas la mayor parte de la legislatura.
Sin embargo, la licencia de Gerardo Aguado mueve el tablero a su balance original, pues Francisco Rojas viene del PRI, así que, como dirían los ajedrecistas, PRI y PAN quedan tablas.
En la sesión de esta mañana está previsto que tomen protesta, además del mencionado Guillermo Sánchez, Rocío del Carmen Ramos Moncada, como suplente de Luz Elena Morales y, Ángel Mahatma Sánchez Guajardo, en tanto suplente de Álvaro Moreira.
Como se anticipó ayer, la presidencia de la Junta de Gobierno queda en manos de Beatriz Fraustro, quien hoy rinde protesta ante sus pares apenas iniciada la sesión.
Encargaduría en Vivienda
Anticipado que fue desde hace semanas, la llegada de Ángel Mahatma Sánchez Guajardo a una curul, deja descabezada la secretaría de Vivienda y Ordenamiento Territorial, donde fue titular desde que inició el sexenio y hasta el día de ayer.
Cuota para el PRD y la facción de Mary Telma Guajardo, madre de quien hoy llega a diputado, con dicho partido extinto y una escasa aportación de votos, sólo la relación política ha hecho subsistir ahí al joven, con escaso presupuesto y más escasa influencia.
Si quisiéramos calcular militancias como las del PRI y PAN del comentario precedente, el PRD que tenía dos (Beatriz Fraustro y Guillermo Ruiz), se quedaba solo con una curul. Con el arribo de Ángel Mahatma, el PRD volvería a dos curules.
Aún no se tiene claridad sobre el relevo. Lo que sí se sabe es que habrá una encargaduría de despacho como en Turismo, cuya titularidad fue dejada por Cristina Amezcua.
Como se ha visto desde el primer año de gobierno, la estructura burocrática puede subsistir sin titular como en 2024 y, en el estilo personal de gobernar de Manolo Jiménez, ese tipo de posiciones se deciden sin mucho apuro, hasta que pasen las elecciones, quizás.
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