Por Andrés Flores // CEDIL
Los accidentes de tránsito continúan cobrando vidas en Coahuila. Más allá de los daños materiales que suelen acompañar estos hechos, las cifras muestran que cada vez son más las personas que pierden la vida como consecuencia de siniestros viales, un problema que representa uno de los principales desafíos para la seguridad y la salud pública.
De acuerdo con las carpetas de investigación registradas en el estado, los homicidios culposos derivados de accidentes de tránsito han mostrado una tendencia ascendente durante 2026. En enero se contabilizaron 11 casos, 15 en el mes de febrero, 16 en marzo, 18 en abril y 25 casos durante mayo. En apenas 5 meses, el número mensual de víctimas aumentó más del doble, llegando a 85 víctimas en lo que va del 2026.
La distribución territorial también evidencia que el fenómeno se concentra en las zonas urbanas con mayor movilidad. Saltillo registra 21 casos acumulados en lo que va del año, seguido por Torreón con 13 y Ramos Arizpe con 10. Se trata de municipios donde existe un elevado flujo vehicular, crecimiento urbano e importantes corredores industriales y comerciales que incrementan la exposición al riesgo.
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Detrás de estas cifras existen múltiples factores. El exceso de velocidad, las distracciones al volante, el uso del teléfono celular, el consumo de alcohol y la falta de respeto a las normas de tránsito siguen siendo algunos de los elementos que con mayor frecuencia están presentes en los siniestros viales. A ello se suman desafíos relacionados con la infraestructura urbana, como vialidades diseñadas prioritariamente para el automóvil, cruces inseguros y espacios limitados para peatones y ciclistas.
Cada uno de estos casos representa una vida perdida que, en muchos casos, pudo haberse evitado. Por ello, reducir estas cifras no depende únicamente de sanciones severas, sino también de políticas públicas orientadas a la prevención, al diseño de calles más seguras, a una mejor educación vial y a una movilidad que coloque la protección de las personas por encima de la velocidad o la comodidad del tránsito vehicular.
Las estadísticas son un llamado de atención. Si la tendencia continúa a la alza, Coahuila enfrentará un saldo cada vez más alto de muertes en las calles, recordándonos que la seguridad vial no es solamente un asunto de tránsito, sino también de salud pública, planeación urbana y responsabilidad colectiva.
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