Las acciones judiciales siguen su curso en el caso de Múzquiz, donde la familia Flores Guerra se ha convertido en el eje de una serie de casos que abanica a su entorno y, si la semana pasada se sumó al extesorero municipal, Víctor “N”, la detención más reciente fue la del exregidor Edgar Alejandro “N”.
Hasta donde se sabe, el nuevo detenido fue uno de los operadores más activos de la exalcaldesa de Múzquiz y no se conformó con su posición en el cabildo sino que activamente actuó en diferentes actividades políticas y administrativas, entre estas, una agresión contra elementos de seguridad pública que ahora le costó la libertad.
Como anticipó esta columna desde el pasado lunes, faltaba una persona por ser llevada ante un juez y, aunque dicha aprehensión hizo voltear a ver a otros exfuncionarios municipales, pocos se esperaban que el exregidor fuera a caer.
La búsqueda infructuosa
Hoy se cumple una semana desde que Antonio Flores Guerra y el diputado federal, Ricardo Mejía Berdeja, se lanzaron a la Ciudad de México para buscar apoyos políticos en defensa de Tania “N”.
El resultado de esa búsqueda se pudo materializar en algunas fotografías y audiencias concedidas, pero ningún posicionamiento público contundente ni solidario.
Ya desde el pasado martes, con la tardanza del estatal morenista que encabeza Diego del Bosque por fijar postura (lo que finalmente ocurrió aunque sin muchas ganas) se anticipó que la instrucción del nacional (donde Del Bosque siempre consulta) fue dejar pasar.
El lío jurídico resuelto
Fue el viernes cuando el lío jurídico en el que se encontraba Antonio Flores respecto al reclamo de su lugar en el Congreso, quedó resuelto.
Como se expuso aquí hace días, el problema era que había dos instancias abordando el asunto. Lo que hizo fue desistirse de la vía electoral cuando el asunto se revisaba en el Tribunal Electoral del Estado y estaba a punto de elevar el caso por la contradicción, primero entre el amparo de Flores Guerra y el de su suplente Fernando Rodríguez, y luego con lo que decidiera el tribunal que preside Karla Félix.
El pleito, sin embargo, era y es infructuoso. Flores Guerra litiga por recuperar su lugar el 1 de septiembre más como un triunfo político que como un hecho legal, pues con las cosas como están y aun sin el amparo que esgrime, no le tocó participar en la Diputación Permanente y en cualquier caso regresa a su curul el 1 de septiembre.
El pleito, además de político, sería por las quincenas y, al parecer el fuero que quizás no sabe que conserva con todo y la suspensión legislativa.
Apunte de mal pensados
Desde hace días, los acuciosos observadores han notado que en los actos oficiales, el fiscal Federico Fernández Montañez está siendo relegado a un espacio entre el público o una silla esquinera en presidium.
La colocación en los actos públicos, asunto este que había perdido relevancia como no sea en Torreón donde esas cosas importan, empezó a notarse especialmente a partir del acto oficial del Día del Abogado, cuya naturaleza demandaba una mejor ubicación del fiscal.
A saber si hay un mensaje político en eso, si un travieso le anda jugando las contras al fiscal general o si, de plano, han sido puras coincidencias aprovechadas por los malpensados.
Las cuestiones a Jacobo
Las cosas se le siguen poniendo feas al alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez quien, como se ha venido advirtiendo en este espacio, podría salir salpicado junto con algunos miembros de su familias y socios, por las acciones de la exalcaldesa de Múzquiz.
Quien sin embargo aprovechó el periplo muzquense fue Masías Menera, hermano de Lorenzo, el petista operador fronterizo de Ricardo Mejía Berdeja, quien sostiene un fuerte conflicto con Jacobo, que recientemente logró destituirlo de la gerencia del Simas después de año y medio de batallar.
Masías Menera, sin embargo, no se refirió a la conexión Múzquiz.-Piedras Negras, sino a su consideración sobre el supuesto saqueo de las arcas municipales bajo la administración de Jacobo y, como lo hizo en un video para sus redes, se convirtió de inmediato en un viral regional cuyo mensaje remata anticipando una concentración de mil 500 personas (así de preciso) para celebrar el día que Jacobo vaya preso.
Equipos de viernes
Por cierto, el viernes hubo concentración de diferentes personalidades políticas en Monclova, víspera de la cabalgata de San Buenaventura, y el hospedaje dio pie a que el alcalde monclovense, Carlos Villarreal, convocara a algunos de ellos al clásico coahuilense que ese día se jugó en el Kikapoo Lucky Eagle, en la otrora capital del acero.
Las imágenes mostraron a los principales mandos policiacos, Héctor Flores “Jaguar” y el mando regional, Luis Ángel Estrada, “Boxer”, con el munícipe, el subsecretario regional, Sergio Sisbeles y, de manera destacada por ser el central en todas las imágenes, el senador Gabriel Elizondo.
La fotografía fue muy difundida, “reenviada muchas veces” se leía en Whatsapp, como ocurre cuando se tiene un interés específico en que la foto se mueva o cuando a alguien le gusta ver el mundo arder.
La UNTA y los antros
El fin de semana se puso intenso con el operativo para los antros en Saltillo. Dos fueron clausurados, uno llamado Excálibur, y otro Suite 290, este último el que mayor conflictividad representó y tiene feo tufo.
Resulta que hace poco hubo algunas riñas en el lugar, de cuya atención policiaca surgieron versiones por presunta venta de droga. Y, de repente, cuando el operativo se desarrollaba con cierta resistencia y unos 15 detenidos, un grupo de taxistas pertenecientes a la UNTA se movilizó al estilo narco (aunque aparentemente no armados) para conseguir liberaciones.
Hasta ahora, la UNTA, que en Coahuila dirige José Luis López, se había ganado fama de presionar duro para satisfactores más o menos comunes en las organizaciones sociales de su tipo en todo el país. Pero lo del fin de semana encendió algunas alertas por el tipo de operación tan parecida, digamos, a la CATEM.
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