Saltillo, Coahuila.- Las dos mujeres víctimas de los recientes feminicidios ocurridos en Saltillo y Monclova habían tenido contacto previo con las instituciones encargadas de atender casos de violencia de género, aunque dejaron de acudir a los servicios antes de los hechos, informó la secretaria de las Mujeres en Coahuila, Mayra Valdés.
La funcionaria explicó que Diana Marina ingresó al Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres en enero de 2025, donde recibió medidas de protección, atención psicológica y acompañamiento jurídico. Sin embargo, tiempo después decidió interrumpir el proceso, pese a que el personal realizó llamadas y visitas de seguimiento.
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Valdés señaló que las autoridades mantienen el acompañamiento conforme a los protocolos establecidos, pero precisó que no existe la facultad de obligar a una víctima a permanecer dentro del proceso de atención.
Añadió que, antes del feminicidio, Diana Marina retomó la relación con su agresor, una situación que, explicó, suele formar parte del ciclo de violencia que enfrentan muchas mujeres y que dificulta romper con ese entorno.
La secretaria indicó que superar ese ciclo puede requerir meses o incluso años, por lo que insistió en la importancia de mantener el apoyo psicológico, legal y social hasta concluir el proceso.
Sobre el caso de Silvia Aracely, en Monclova, informó que también existían antecedentes de violencia. De acuerdo con la información pública disponible, la víctima había decidido dar una nueva oportunidad a su pareja antes del crimen.
Finalmente, Mayra Valdés hizo un llamado a familiares, amistades y personas cercanas para que apoyen a las mujeres que enfrentan violencia y las motiven a continuar con el acompañamiento institucional, con el fin de fortalecer las medidas de protección disponibles.
Con información de Capital Coahuila





