Alertan de venta de falsos productos antibalas

diciembre 7, 2025
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CDMX.- En un México asediado por la violencia —con alrededor de 30 mil homicidios anuales y un índice de percepción de inseguridad de 63 por ciento entre los habitantes de las ciudades—, la “moda del blindaje” ha irrumpido como una promesa seductora.

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Playeras, chamarras, chalecos y cascos que juran detener balas, vendidos en portales de internet o a través de influencers que los promueven en Instagram y TikTok, aparecen como el accesorio perfecto para el mexicano que busca minimizar riesgos.

Sin embargo, detrás de estos “outfits tácticos” yace un mercado negro de estafas: productos sin certificación internacional que no protegen contra un disparo real, exponiendo a compradores a un riesgo mortal o dando una falsa sensación de seguridad.

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“Se ha vuelto muy natural ver chalecos, chamarras y playeras supuestamente blindados a precios muy accesibles”, señala Ignacio Baca Torres, director ejecutivo de Baher Asesores Integrales y presidente de la Comisión de Blindaje Corporal del Consejo Nacional de la Industria Balística (CNB).

“Tú te puedes meter a las páginas de ventas por internet y ahí los vas a encontrar, lo mismo que en tiendas departamentales. ¿Pero qué es lo que ves ahí? Productos que presumen mucho, cuestan poco y que obviamente no protegen nada”, acusa Baca Torres, quien estima que hasta 20 por ciento de las piezas de blindaje corporal que circulan en el país no cumplen con estándares mínimos de protección.

Bajo precio, riesgo alto

En el portal de Mercado Libre se encuentra un ”chaleco táctico militar antibalas” de la marca Hemaso que cuesta 257 pesos. Con el número de publicación 2717996672 (https://n9.cl/tequo), el anuncio dice que el chaleco cuenta con una “placa acorazada rellena de espuma desmontable en la parte delantera y trasera”.

Pese a admitir que la placa es de espuma y no de metal antibalas, el resumen de opiniones generado por inteligencia artificial refiere que “el chaleco táctico es cómodo, llamativo y de buena calidad, siendo ideal para seguridad privada”.

En Mercado Libre también se ofrece un “casco kevlar balístico antibalas fast nivel III, policial”, de la marca Tactic, por mil 861 pesos.

    “Tú te puedes meter a las páginas de ventas por internet y ahí los vas a encontrar, lo mismo que en tiendas departamentales. ¿Pero qué es lo que ves ahí? Productos que presumen mucho, cuestan poco y que obviamente no protegen nada”

    Ignacio Baca Torres, presidente de la Comisión de Blindaje Corporal del CNB

El anuncio utiliza la palabra “kevlar”, para hacer alusión a la fibra sintética 10 veces más resistente que el acero y que es usada en equipo certificado; sin embargo, en la descripción del producto se detalla que el material del que está hecho el casco es en realidad polietileno.

El promocional con el folio 2651381510 (https://n9.cl/5s6k0) informa además que el casco de 1.6 kilogramos de peso cuenta con un grado de protección NIJ IIIA, es decir, que tiene la certificación del Instituto Nacional de Justicia (NIJ, por sus siglas en inglés), el organismo del Departamento de Justicia de Estados Unidos que emite las certificaciones de calidad reconocidas en todo el mundo.

Sin embargo, al revisar la página de internet del NIJ, que cuenta con un listado oficial de marcas acreditadas, la firma Tactic no aparece entre las que tienen certificación oficial.

Miedo y economía

Los “outfit tácticos” no surgieron de un desfile de modas, sino de la combinación de dos fenómenos: el pico histórico de homicidios que se alcanzó en los años 2019 y 2020, y el boom del comercio digital que se registró a partir de la pandemia de Covid-19, lo que disparó las ventas por internet.

Tales circunstancias elevaron, en promedio, 20 por ciento anual la demanda de protección personal, según datos del CNB. Empresas como Miguel Caballero —pionera en ropa blindada de lujo desde los 90, con políticos y celebridades entre sus clientes— ya ofrecían prendas discretas con la certificación NIJ IIIA, capaces de detener balas de pistola sin rigidez extrema.

Pero la accesibilidad digital cambió todo. En 2021, con el e-commerce disparado 81 por ciento, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Venta Online, vendedores oportunistas inundaron plataformas como Mercado Libre, Amazon y Facebook Marketplace con atuendos “blindados” a precios insólitos.

EL SOL DE MÉXICO

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