Fernando Farías Laguna, identificado como líder de una organización dedicada al contrabando de hidrocarburos, fue detenido en Buenos Aires, Argentina, como resultado de un operativo coordinado entre autoridades mexicanas y argentinas, con el apoyo de la Interpol.
La detención se llevó a cabo en virtud de una ficha roja emitida por la organización internacional, y su arresto tiene como fin su extradición a México, donde enfrenta cargos por delincuencia organizada relacionada con delitos en materia de hidrocarburos.
La red dirigida por Farías se dedicaba al contrabando de combustible proveniente de Estados Unidos, eludiendo el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En México, existe una orden de aprehensión en su contra por estos delitos, y su captura es vista como un paso crucial en la lucha contra el huachicol.
Aunque en septiembre de 2024, una jueza otorgó una suspensión definitiva que le impedía ser detenido y encarcelado en el penal del Altiplano, dicha suspensión fue retirada en octubre, lo que permitió que las autoridades mexicanas reactivaran su búsqueda.
El 6 de noviembre, Farías no se presentó a una audiencia en el Centro de Justicia Federal en Almoloya de Juárez, lo que motivó que fuera declarado sustraído de la justicia y que se emitiera una nueva orden de aprehensión.
Según reportes, Farías habría salido de México en agosto de 2024, con destino a Florida, Estados Unidos, sin que existiera registro de su retorno a territorio mexicano. Ahora, su detención en Argentina abre el camino para los procedimientos de extradición.





