Por Ethel Arredondo
La Laguna, Coahuila.– Las tres Casas del Agua instaladas en los municipios de Francisco I. Madero y San Pedro representan un esfuerzo comunitario que busca garantizar la salud de los habitantes más afectados por el hidroarsenicismo en la Comarca Lagunera.
La primera se ubicó en el ejido Lequeitio, en Madero, donde la organización de los propios pobladores permitió poner en marcha una alternativa accesible para el suministro libre de arsénico.
Posteriormente se inauguró la Casa del Agua en el ejido Concordia, San Pedro de las Colonias, que también opera actualmente.
La más reciente apertura fue en el ejido El Estribo, donde con el apoyo del proyecto “Tocoyani: Hacia la planeación transformativa de la gestión hídrica en México”, respaldado por el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt), la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Iberoamericana Torreón, se inauguró el 5 de junio de 2024 la Casa del Agua “Alejandro Aguirre”.
Se trata de una purificadora comunitaria que busca atender la escasez y los altos niveles de arsénico en el líquido de la región. En la inauguración participaron la responsable técnica del proyecto Tocoyani, María Flores Cruz; el rector de la Universidad Iberoamericana Torreón, Juan Luis Hernández Avendaño, así como habitantes de diversos ejidos y autoridades locales.
La comunidad colaboró en la construcción del local y pintó un mural que simboliza la unidad y la relación de las familias con el agua. Incluso se conformó el Grupo Promotor de la Contraloría Ciudadana Autónoma Comunitaria del Agua de El Estribo, con el fin de vigilar y fortalecer la gestión colectiva del recurso.
No obstante, esta tercera Casa del Agua aún enfrenta retos, pues hasta ahora no recibe el abasto suficiente, debido a que el servicio se queda en propiedades cercanas. Las Casas del Agua benefician a una fracción de la población de comunidades ejidales, sectores donde se concentra el cono de abatimiento y la presencia de arsénico en el líquido subterráneo, problemática documentada en estudios académicos sobre la región.
Tocoyani es un proyecto impulsado por el Conahcyt dentro del programa Pronaces Agua, en colaboración con la UAM y la Universidad Iberoamericana Torreón, con un horizonte de trabajo 2021-2024. Tiene un enfoque transformativo: no se limita a construir infraestructura, sino que busca cambiar las formas de gestión hídrica mediante la participación ciudadana, equidad y sostenibilidad.
La creación de las Casas del Agua en comunidades con problemas de escasez o contaminación ha sido una de sus principales intervenciones. Además de Coahuila, el proyecto ha tenido implicaciones en Baja California, Chihuahua y Nuevo León, donde ha impulsado contralorías comunitarias, acompañamiento social y vigilancia hídrica.
Entre sus principales retos están la contaminación persistente, el financiamiento y la operación de largo plazo, así como el respaldo institucional. En el caso de las Casas del Agua de La Laguna ni una sola ha sido concretada con recursos de alguna instancia municipal, estatal o federal.
Dona su cochera para potabilizar el agua
En el ejido Concordia, San Pedro de las Colonias, la comunidad cuenta con agua purificada gracias a la Casa del Agua “Lorenzo Dávila Hernández”. Detrás de este proyecto está la historia de Rosa María, quien decidió continuar el legado de su esposo, el profesor Lorenzo Dávila Hernández, impulsor de la iniciativa, que falleció poco antes de que la potabilizadora se pusiera en marcha.
“Mi esposo pidió que se trajera un proyecto similar al del ejido Lequeitio. Él hablaba con el ingeniero Pedro Moctezuma y con grupos ambientalistas porque aquí la gente se estaba enfermando por tomar agua de la llave. Los filtros comunes no eliminan el arsénico ni los metales. Las clínicas 71, 18 y 16 arrojaron estudios que confirmaban esa situación”, compartió Rosa María, quien decidió asumir la responsabilidad de darle continuidad a la gestión.
Debido a la aportación de universidades y asociaciones civiles de defensa del agua, se logró instalar un sistema de ósmosis inversa que garantiza la separación de metales pesados y la obtención de agua segura para consumo humano. Sin embargo, al no existir un espacio donde alojar la planta, Rosa María tomó una decisión crucial: ofrecer su propia cochera.
“Yo pensé: mi comunidad merece agua buena. Aquí se venden garrafones, pero no se sabe si realmente están purificados. Por eso acepté ceder mi cochera, aunque había inseguridad y riesgo de robo. El sistema que se instaló garantiza agua verdaderamente purificada, con pruebas diarias que se envían a la universidad para verificar el funcionamiento”, explica.
Desde su apertura, la Casa del Agua “Lorenzo Dávila Hernández” no sólo ha beneficiado a Concordia, sino también a ejidos vecinos como San Luis, La Rosita y Urquizo. El servicio se ofrece a un precio accesible, sin fines de lucro, únicamente para cubrir los costos operativos. De esta manera, las familias de la región pueden acceder a agua libre de arsénico para beber y cocinar, reduciendo riesgos de enfermedades graves asociadas con el consumo de agua contaminada.
Rosa María recordó que incluso especialistas internacionales han advertido que hervir el agua no resuelve el problema del arsénico, pues al contrario, puede activar los metales presentes en el líquido. “Nos dijeron que ni siquiera para cocinar se debe usar agua de la llave. La única solución es la purificación con este sistema”, señaló.
El caso de Concordia se suma a otras experiencias de Casas del Agua en la Laguna, como la “Toño Simón” en el ejido Lequeitio y la “Alejandro Aguirre” en el ejido El Estribo. Sin embargo, no todas han logrado operar de manera sostenida, en algunos casos por la falta de acceso al agua potable.
Para Rosa María, lo más importante es la confianza que la gente deposita en este servicio y el impacto positivo que ha tenido en la salud de las familias. “Es un proyecto bonito porque da seguridad a la gente. No es negocio, es para la salud. Ojalá se replique en otros ejidos más afectados, porque muchas familias no tienen ni cómo trasladarse para conseguir agua purificada. Aquí vienen con garrafones, en bicicleta, como pueden, porque saben que es agua de verdad, sin metales, y a un precio justo”.
La Casa del Agua “Lorenzo Dávila Hernández” es un símbolo de compromiso comunitario y de perseverancia. En cada litro de agua purificada que sale de esta planta vive la memoria de un profesor visionario y la decisión firme de Rosa María, quien convirtió el anhelo de su esposo en una realidad que protege la salud de su pueblo.
Padecimientos por agua contaminada
La maestra Migdy Yosdel García Vargas, de la Universidad Iberoamericana Torreón, realizó una investigación titulada Acumulación, sobreexplotación y contaminación del agua. Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico en la Región Lagunera.
En su tesis aborda el problema del arsénico presente en pozos de la Comarca Lagunera, donde diversas comunidades registran concentraciones por encima de los límites recomendados por organismos internacionales. Advierte que la sobreexplotación de los acuíferos, así como las desigualdades en el acceso a agua potable de calidad, ha profundizado el riesgo para la salud de la población.
La investigación también propone medidas de mitigación como la instalación de filtros domésticos y en pozos, así como la necesidad de fortalecer políticas públicas que garanticen el derecho humano al agua limpia en la región. En la investigación habla sobre el hidroarsenicismo crónico regional endémico.
Refiere que la enfermedad fue descrita por primera vez en Argentina en 1917 por el doctor Goyenechea denominándola como “enfermedad de Bell Ville” por el lugar de origen de los pacientes. En 1951 el doctor Tello la llamo Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico.
Este elemento es acumulable en el organismo por exposición crónica, y a ciertas concentraciones ocasiona afecciones como alteraciones de la piel (relajamiento de los capilares cutáneos y la dilatación de los mismos) con efectos secundarios en el sistema nervioso, irritación de los órganos del aparato respiratorio, gastrointestinal, y hematopoyético y acumulación en los huesos, músculos y piel, y en menor grado en hígado y riñones. La evidencia epidemiológica de personas con ingestión prolongada de arsénico inorgánico, vía agua de bebida, es la hiperqueratosis palmo-plantar, cuya manifestación principal es la pigmentación de la piel y callosidades localizadas en las palmas de las manos y pies.
Anuncian suministro potable
El alcalde de Francisco I. Madero, Félix Ramírez Hernández, informó que será en diciembre cuando este municipio reciba el suministro de Agua Saludable para La Laguna, tras concluirse los trabajos de interconexión a la red existente del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas).
Explicó que la tubería ya se encuentra instalada a un kilómetro de la cabecera municipal, por lo que únicamente resta la conexión para que se pueda distribuir el líquido a la población. “La idea del proyecto es que Madero cuente con agua de calidad, de consumo humano, lo cual beneficiará mucho más por el desabasto tremendo que tenemos en la región”, señaló.
Actualmente, dijo, el municipio ha logrado avanzar en el abastecimiento, ya que al inicio de su administración, en enero, existía una deficiencia de alrededor de 60% y hoy se cubre 80% de la demanda.
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