Hace más de cuatro años y medio que Álvaro Moreira es diputado, pero fue hasta ahora que el legislador priísta decidió poner manos a la obra, cuando una serie de propuestas de cambios al marco normativo de la educación coahuilense se le fueron acumulando a la morenista, Magaly Hernández.
Lo primero que hizo fue llevar a Everardo Padrón, el dirigente de la Sección V, a su terreno. No batalló mucho pues sólo debió pedirle apoyo a su hermano Carlos, habida cuenta de que la Sección 38 trabajaría más fácilmente con Magaly que con él.
Para Álvaro el magisterio no es sencillo. Una diferencia con su hermano Humberto –entre otras muchas— es que el hoy exgobernador, ha sido muy conocido en el magisterio desde que fue líder de la normal en tiempos complejos y luego por haber participado en un movimiento de democratización de la Sección 38 que le costó el exilio.
De Carlos, el otro hermano, ni qué decir. Desde la época en que era una de las voces críticas al magisterio en los noventa, cuando publicaba encendidos artículos y hasta ahora, su vida ha sido ahí, entre secciones y comité nacional.
Así que Álvaro buscó a Carlos y entonces todo se activó. No fue sólo la conferencia de prensa, flanqueado por la presidenta de la Junta de Gobierno, Luz Elena Morales, sino que para pronto se acordó con la Secretaría de Educación la realización de unos foros de consulta sobre cinco documentos (unos lineamientos, un manual, dos protocolos y la Ley Estatal) en los que desde hacía tiempo venían trabajando el secretario de Gobierno, Óscar Pimentel, el de Educación, Emanuel Garza Fishburn y el propio Everardo Padrón.
Difícilmente se podría creer que Álvaro Moreira tuviera la capacidad para activar toda la maquinaria pero el paro de su carnal es tan notable como el hecho de que en el ámbito legislativo, aun con propuestas votadas en contra, tiene más mérito en la morenista.
Adelanto de entrevistas
El martes, los turnos de entrevista en el Instituto Nacional Electoral con los aspirantes a consejeros del Instituto Electoral de Coahuila se adelantaron, lo que llevó a la certeza de que alguien entre las y los contendientes, se bajó del proceso.
Los momios apuntan a que fue Paulina Cortés, la directora de la Unidad de Transparencia en el municipio de Saltillo, quien dejó la contienda toda vez que, para cualquiera más o menos enterado del marco legal electoral, la funcionaria municipal es inelegible.
Hasta ahora, ni Paulina Cortés ni nadie ha confirmado la especie y habrá que esperar a mañana, cuando se liberen los videos de las entrevistas, para saber si fue ella o alguien más quien abandonó el proceso en su última etapa.
Exhiben a juez penal
El fin de semana circuló profusamente el video de una audiencia en la que el juez José Daniel Olvera López dejó constancia de no tener la menor idea sobre la conducción de una audiencia penal.
Por más que el juez de distrito en materia penal intentaba encontrar las respuestas a sus incapacidades en los documentos que le preparó la secretaria, no lo consiguió, decretó un receso y luego volvió en las mismas, sólo para evidenciarse peor y pedir otro receso de manera tan penosa que hasta el ministerio público quiso enmendarle la plana diciéndole que se dispensaba todo porque la fiscalía ya estaba satisfecha.
La abogada Venus Rodríguez hizo una revisión del currículum del electo juzgador en el que identificó que había datos falsos o engañosos, entre otros, el más lamentable: dijo haber trabajado en el Juzgado Quinto en Materia Civil, con la curiosidad de que dicho juzgado no existe.
El caso confirma la sospecha sobre la manera laxa en que se filtraron los nombres de aspirantes en el Legislativo, así como las deficiencias del nuevo sistema judicial.
El tribunal de Sotomayor
El que anda de manteles largos es el magistrado Jesús Gerardo Sotomayor, pues la instancia jurisdiccional está cumpliendo su octavo aniversario. Y le fue muy bien en el evento.
Ayer, en el marco de la conmemoración, el magistrado invitó a impartir una conferencia magistral al doctor Alberto del Castillo, una eminencia jurídica con amplias credenciales.
El acto en sí mismo fue relevante pero, naturalmente, hubo un significado político por la asistencia del subsecretario de Gobierno y Comunicación, Diego Rodríguez Canales, así como de prácticamente toda la institucionalidad autónoma, como el presidente del Instituto Electoral, Óscar Daniel Rodríguez y la expresidenta del Instituto de Acceso a la Información, quien hoy es magistrada del tribunal disciplinario, Dulce María Fuentes Mancillas.
Por si estaban con el pendiente
Ya en días pasados nos hemos referido a la sesión solemne que el Congreso local realizará en Sierra Mojada, un viaje que implica suspender agenda de jueves a sábado y por el que había cierta rebatinga por los viáticos.
Por si el amable lector estaba con el pendiente, se puede informar que desde hoy habrá hotel disponible para las y los diputados en Torreón, de donde partirán el viernes en vans, eso sí, un poco apretujados y reconociéndose alientos y humores.
La novedad es que prácticamente la bancada de Morena se anda haciendo ojo de hormiga y quizás sólo les vaya a honrar con su presencia la sampetrina, Delia Hernández.
Dobles mensajes en el HU
Sobre el comentario que ayer se realizó en este espacio del conflicto en el Hospital Universitario, resulta que es en la base trabajadora donde está la inquietud por el despido del hoy exdirector Médico, Roberto Eduardo Amador Cortés, así como del cese no admitido del director Lauro Cortés y alguna colaboradora.
Y es que en la reunión del acuerdo celebrada el pasado lunes, nos dicen, apenas si se mencionó el asunto de Amador Cortés, sin mayor esfuerzo por conseguir su reinstalación. Del cese del director del nosocomio, no se dijo ni pío.
Tal parece que en el Hospital Universitario, una cosa es lo que la representación sindical le dice a los trabajadores y otra es lo que coloca en el tapete de las discusiones ante las autoridades universitarias.
Con séquito y producción
El regidor torreonense, Diego Ontiveros Rentería, sigue dando de qué hablar. Ayer, durante el acto en el que el gobernador Manolo Jiménez junto con el alcalde Román Alberto Cepeda, dio inicio a un programa de repavimentación, se vio llegar al joven político con séquito.
Chofer, secretario particular y un videógrafo para su producción en redes sociales, se hicieron notar ante la austeridad de otros tantos políticos comarcanos que fueron convocados al evento.
Y es que eso de traer séquito es una cosa del pasado y el momento del país no está para andar de presuntuoso.
Mire usted que, por ejemplo, la diputada también priísta, Olivia Martínez, llegó con toda sencillez, en un automóvil de gama media, manejando ella y fue la única que del Poder Legislativo estuvo en el presídium. Un ejemplo de lo que hoy es la política y prueba de cómo la sencillez no tiene nada qué ver con la consideración y la notoriedad.
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