La conducta de Luis Jorge Cuerda, perfilada ayer en este espacio, siguió encendiendo los ánimos del priísmo comarcano, en especial porque ayer decidió publicitar, en las cuentas de redes sociales del Ayuntamiento de Torreón, una fotografía con los priístas integrantes del Cabildo.
Cuerda había convocado a un desayuno a sus compañeros del cuerpo edilicio, excluyendo a los opositores, precisamente para buscar esa fotografía con él en medio, la mirada puesta en el futuro, así con actitud de posar cual prócer para la eternidad.
La imagen circuló profusamente en cuentas de Whatsapp con cualquier cantidad de comentarios y, naturalmente, la cronología de lo ocurrido ahí: las memorias sobre el liderazgo de Román Alberto Cepeda, su manera de tomar decisiones, el duelo. También hubo quienes se la pasaron inmersos en el celular, generando la percepción de que a alguien informaban en tiempo real.
A estas alturas, ya no parece haber sorpresa en la conducta. Si fue capaz de instalarse en el despacho y la silla de Román, cómo no iba a procurar una foto aunque sea facciosa, poco institucional por excluir a la oposición y con donaire de de traerla en el bolsillo.
El recurso de Tony
El petista Antonio Flores Guerra impugnó la suspensión de su ejercicio legislativo en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Como se sabe, las instancias judiciales son lentas y, en el caso, instruyeron el informe correspondiente al Congreso del Estado para su presentación antes del próximo viernes 19 de junio.
En sentido estricto, Tony Flores reconoce que está suspendido, algo que la semana pasada no era tan claro pues el petista se aferró a participar, aferrándose a la curul y obligando al pleno a cancelar la sesión.
Por condición de tiempos, al período ordinario le quedan tres sesiones más, así que, en caso de que la Sala Superior decida algo, sería en su sesión del próximo miércoles, manteniendo a Flores Guerra fuera, como mínimo en tres sesiones, las dos que se realizaron ayer y la del próximo martes.
La razón de las dos sesiones de ayer es que se repuso la cancelada de la semana pasada y para la de esta semana, fue peculiar el trascendido de que Tony Flores intentó colar algunos pronunciamientos que ni siquiera se enlistaron, una conducta políticamente bipolar, pues por un lado impugna admitiendo la suspensión y por otra intenta colar asuntos a la agenda legislativa como si estuviera en funciones.
Un suplente para el suplente
Por paradójico que resulte, uno de los suplentes que asumieron hace apenas tres sesiones, ya se aventó su primera falta.
Se trata de Francisco Rojas, un priísta que (cosas de la vieja y casi extinta alianza PRI-PAN) es suplente del panista Gerardo Aguado.
Su única intervención desesperó a la bancada oficialista porque fue aquella en la que dio pie a un debate que no estaba previsto y cuyo derrotero fue el conflicto entre Antonio Attolini y Edna Dávalos, agraviada que fue por los gritos y la interpelación de petistas desde butacas.
Ahora, su paso por el Congreso del Estado será recordado por esa imprudencia y por su inasistencia a dos sesiones de las cuatro que le tocaba participar. Ya mejor que regrese Aguado… aunque se vaya temprano.
Y que ya quieren regresar
Por cierto, tal parece que además de Aguado, aquellos diputados que fueron a la reelección y pidieron licencia, excepción hecha de Luz Elena Morales, ya andan pidiendo regresar.
Desde el liderazgo político que tienen en la bancada oficial, se les puso un estate quieto a Álvaro Moreira, Guillermo Ruiz y Felipe González, para dejar que respire un poco en Legislativo luego de la elección.
Claro está que no es fácil perder la feliz quincena en especial después de andar tan gastados con el campañeo, pero un poco de prudencia.
Excluíamos del grupo a Luz Elena Morales, quien ha trascendido que por su parte, ella está planteando regresar hasta el próximo período ordinario que arranca en septiembre.
La voz de García Villa
Si usted no ha revisado la edición impresa número 89 de El Coahuilense Noticias, que actualmente está en circulación, no deje de leer la entrevista realizada a uno de los panistas legendarios del estado, Juan Antonio García Villa.
El veterano panista, referente doctrinario durante décadas, aborda el fracaso electoral del PAN en la pasada elección del día 7, con honestidad intelectual y política que, entre otras cosas, advierte el razonamiento del voto útil para evitar que ganara Morena, como parte de una reflexión que poco se ha puesto sobre la mesa en estos días.
La insistencia del nacional
La impugnación de Morena a las elecciones en Coahuila implican 16 juicios, uno por cada distrito y otro general, cuyo objetivo es conseguir la nulidad de la elección.
El centro del caso está en el uso de códigos QR para coaccionar el voto y comprarlo. Según Ariadna Montiel, siguen recibiendo “pruebas de la gente”, entre estas las leyendas en boletas que denuncian que el PRI pagó 200 pesos por voto.
Habrá qué ver el valor de la probanza, porque se sabe, es muy poco lo encontrado en urnas como para la dimensión que la dirigencia nacional intenta perfilar.
Ni en su casa hay acuerdo
Por cierto que, quienes sorprendieron en días pasados fueron Lucía Zorrilla, su suplente, la muzquense Mariana Marroquín. La primera asumirá la diputación plurinominal que le toca al PT.
Lo primero en llamar la atención es que la futura diputada Zorrilla, hubiera asistido a recoger su constancia en el Instituto Electoral de Coahuila, a diferencia de sus aliados morenistas. Y es que, se supone, el PT también está descalificando la elección.
Pero más aún. Lo segundo que llamó la atención es que Mariana Marroquín hubiera asistido, porque no sólo fue la única suplente que se apersonó en el órgano electoral, sino que es la esposa de Tony Flores Guerra, quien anda en modo antisistema.
De ahí que entre gente de la 4T no faltó quien dijera que los Flores ni en su casa se ponen de acuerdo.
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