Las versiones han corrido desde el pasado viernes, cuando un encuentro entre el gobernador Manolo Jiménez y el alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda (la cuarta reunión en menos de un mes), confirmó el acuerdo de renovar el gabinete municipal.
La historia inició formalmente el 25 de julio, cuando el alcalde visitó el despacho del gobernador, donde se fueron afinando algunos detalles para el trabajo en equipo que hasta ahora se había visto limitado por diferentes circunstancias.
De antemano, esta columna anunció la superación de las diferencias desde hace semanas; luego la renuncia de Javier Lechuga a la administración del Congreso del Estado, avisando sobre la nueva responsabilidad que comunicó a sus subalternos el jueves 14. Su destino es la Tesorería Municipal, que hasta ahora ha sido ocupada por Óscar Luján, un perfil técnico muy cercano al alcalde.
Con mayor discreción, el relevo en la Secretaría del Ayuntamiento, se ha manejado desde la misma fecha, cuando corrió la versión de que el secretario de Desarrollo para la Laguna, Eduardo Olmos Castro, llegaría al lugar que hasta esta semana ocupa su pupilo, José Elías Ganem, designado apenas en enero, cuya salida fue confirmada antier, al despedirse en la reunión de seguridad.
Olmos, con un perfil político, conciliador y buenas ligas a todos los grupos y al Palacio Rosa, se convirtió en la apuesta por la unidad. Lechuga, un técnico que no tiene empacho en cuidar los centavos a todos niveles, llega con cierta encomienda remedial.
Hay más cambios
Hay otros cambios en proceso y no todos implican salidas definitivas del equipo cepedista. Entre estos enroques, se sabe que la Dirección General de Comunicación Social será renovada aunque el perfil se mantiene bajo reserva, mientras que el actual titular, Yohan Uribe, será invitado a otra área.
Seguirán los enroques aunque todavía están por confirmarse en Contraloría, Desarrollo Urbano, Urbanismo y, muy posiblemente, Desarrollo Social.
Los cambios, especialmente el de la Secretaría del Ayuntamiento y la Tesorería, serán sometidos al cabildo la sesión de la próxima semana, en tanto, el gobernador Manolo Jiménez visita hoy Torreón, donde dará un mensaje sólo para iniciados, así que atentos.
La nueva realidad
Los grupos políticos priístas de la Laguna viven por estos días una nueva realidad en la que se han puesto, y pronto les serán comunicados, algunos objetivos de afianzamiento político ante la proximidad de 2026.
Por lo anterior, hay una evaluación en curso respecto a los codiciados sectores priístas en los que, se dice, el PRI que preside Carlos Robles Loustaunau, estará observando el andamiaje electoral y no serán bien vistos los casos de quienes privilegian más la construcción de proyectos personales.
Hay varias pruebas que deberán pasar en el corto plazo.
La cuestión para los líderes de la estructura es que, por más que se hayan enfrascado en conflictos, deben tomar nota de la madurez política (por decirlo así) con la que se está operando la cicatrización en Torreón y que viene de heridas viejas, como de 2022.
La estructura magisterial
Como se sabe (y se anunció en este espacio con mucha anticipación), Hugo Iván Lozano tomó posesión como nuevo subsecretario de Educación Básica, cargo al que llegó después de muchos años que el área estuvo capturada por Jorge Salcido Portillo.
Identificado con el grupo político – sindical de Carlos Moreira, Salcido se mantuvo en la estructura educativa aunque sólo como asesor del despacho del secretario.
Hay quienes advierten que los cambios operados en la Secretaría de Educación podrían significar una cesión de la estructura magisterial con orientación política sin que se haya sustituido por otro tipo de operación.
Revisión con pena
Los casos de Ángel García Torre y Paola Cortés Flores, aspirantes a una consejería del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), significan el 10% de las listas de seleccionados que llegan a la etapa final.
En el Instituto Nacional Electoral, donde habrá de tomarse la decisión sobre las y los cinco que integrarán el nuevo pleno, se han propuesto revisar con lupa otra vez a los integrantes de la lista final, haciendo changuitos porque a nadie se le vaya ocurrir judicializar el asunto.
Y es que, entre los excluidos, hay quiénes podrían demandar la cancelación del proceso debido a que, al dejar pasar cachirules, se le restó oportunidades a quienes sí cumplían los requisitos.
Con pena y todo, por ahora, en el INE navegan con tiento el asunto de los cachirules en el proceso para Coahuila.
Nuevo centro
El Instituto Coahuilense de Capacitación para el Trabajo (Icatec), de Marco Antonio Cantú Vega, acaba de estrenar instalaciones en Torreón. Ayer, el funcionario, junto con su equipo lagunero dieron el banderazo a un centro en el que se tiene previsto generar un espacio incluyente de formación para el empleo, el autoempleo y otras actividades formativas.
Cantú Vega se la ha pasado recorriendo el estado sin dejar de abordar las certificaciones laborales, lanzando al menos dos estándares con el Conocer.
Por lo que toca a la Laguna, el proyecto localizado en la Av. Morelos, tuvo participación de Hugo Dávila, así como de Jesús García Sotomayor, el joven que ha estado causando muy buena imagen tanto en territorio como en la clase política saltillense que tiene trato con él.
Tanto que, para el caso del Icatec, se dice que fue clave en el enfoque para jóvenes del programa.
Al concluir el evento, hubo concurso parrillero, asunto este en el que Hugo Dávila tiene fama de ducho mientras que el apellido Sotomayor abonó a la degustación con muy buena mano, y mejores cortes de Ganadería Revuelta. Por allá anduvo Alfonso López, chef, gerente, mercadólogo y publicista de AlLado, Cocina & Cantina, quien se dejó ir a la Perla de la Laguna nada más para que se sepa que en Saltillo también hace aire, carbón y carnita asada.
Valiente líder
Ayer le informamos en esta columna que el dirigente sindical, Guillermo Diaz Castañeda, había llevado las negociaciones a tal punto que no hubo de otra: el despido de 500 trabajadores que cae como balde de agua helada en un contexto tan incierto como el de este año.
Había quienes suponían que el barbado cetemista había logrado una liquidación tan favorable que más les convenía a los hoy extrabajadores el retiro de Daimler que un paro técnico.
Pero resulta que, el acto de generosidad (por decirlo de alguna manera) resultó por demás insultante: liquidación, un paquete de carne y un six fue la despedida (literal, no es broma) para quienes le dieron amplias jornadas de su vida a la empresa. Valiente líder.
TE RECOMENDAMOS LEER:





