Círculo Rojo | Redes y chalecos

febrero 11, 2026
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El discurso de Hugo Dávila, secretario de Desarrollo para la Laguna y, como tal responsable de Mejora, tuvo un desliz: llamó a las coordinadoras territoriales (mayoritariamente priístas) “el alma de Morena”, en un intenso cierre de discurso que, acaso porque ya el entusiasmo rompía en aplausos pasó inadvertido excepto para los oídos acuciosos y las lentes y micrófonos de los reporteros.

Un viral regional obtuvo el priísta y presumiblemente candidato a diputado local por el Distrito XI, del que tomó nota su contrincante, la diputada morenista Cintia Cuevas.

Cuevas, quien ya ganó a Dávila la diputación federal en 2024, se mide de nueva cuenta con el priísta ahora en el ámbito local, convertida prácticamente en voz y rostro de su pareja, Fernando Hernández, candidato de Morena cantado para el distrito XI.

La diputada se encargó de abordar el gazapo de Hugo aprovechando para cuestionar otros aspectos de la política pública y convocar, inclusive a las dirigentes priístas territoriales, a votar por Morena. Hugo por su parte, reviró con un video en el que declara que hay de errores a horrores y narra malos resultados de gobiernos morenistas.

Días antes, un video generado con IA, había sido motivo de polémica. El video muestra a Gabriel Elizondo, otros funcionarios y dos personas virtuales con chalecos de Mejora, donde se dice que ya llegaron las tapas de huevo “pero llévense bien con doña Pelos, la lideresa de su colonia, porque se las quita”.

Hugo, por su parte,reviró con un video presentando a una coordinadora de Mejora, “La Guapa”, haciendo una defensa de la base territorial de Mejora y exhibiendo la publicación de Cuevas.

Así que Cintia aprovechó el gazapo reciente de Hugo para justificar que no tenía el propósito de criticar a las dirigentes priístas y que es respetuosa de la militancia de abajo en todos los partidos, pero no de los de arriba que les dan migajas… palabras más o menos.

Chalecos verdes y chalecos guinda, al menos en lo que toca al Distrito XI, van a darse con todo y eso pasará, necesariamente, por la exhibición de su tropiezos, pero también de sus estructuras clientelares con fines electorales. En la mira, lo que tienen Hugo y Cintia no es el Distrito XI, es la municipal de 2027.

Desacuerdo en el war room

En el war room lagunero (por llamarle así) hay desacuerdos por la forma reactiva de Hugo Dávila, quien haciendo mancuerna con Felipe Gonzalez, presumible candidato a la reelección por el Distrito X, se sostienen en la idea de dar la batalla contra la morenista Cintia Cuevas en todos los frentes posibles, pero señaladamente, en los digitales.

Trasciende en el círculo rojo lagunero que la actual diputada Verónica Martínez, quien también está prevista para la contienda local y además, es la dirigente del PRI Torreón, ha hecho múltiples llamados a la serenidad, procurando que sus compañeros de partido no desborden porque al hacerlo dan mayor visibilidad a los de enfrente. 

La estrategia no ha logrado definirse y por momentos, como viene ocurriendo desde hace tiempo, los grupos laguneros parecen estar un poco descabezados, de ahí que haya un interés generalizado en que una figura llegue a tomar el control y a fijar la estrategia… por ejemplo, Miguel Ángel Riquelme.

Frenético legislar

La sesión de la Diputación Permanente ayer, tuvo como protagonista a Antonio Attolini Murra quien participó interviniendo el orden del día de manera frenética.

Prácticamente no hubo asunto presentado por el resto de los legisladores asistentes, que Attolini dejara sin participar y, para colmo, con fallas en el sistema sonoro que lo llevaron a acusar censura, debiendo inclusive interceder su coordinadora parlamentaria, Magaly Hernández, la voz de la mesura en el Congreso, para explicarle el problema técnico.

La obstinación participativa del lagunero ha visto mejores momentos que el de ayer, cuando incurrió en varios excesos de forma (como el de confrontar con malos modos a la oficial mayor, Mariana Sánchez Simental), o de fondo, como negarse a participar en el centenario de Matamoros, por tener mala opinión resultante de los dichos del alcalde Miguel Ángel Ramírez, “El Charro”. Esta vez Attolini mató su propia agenda con intrascendencias.

Informe bajo protesta

En estos tiempos poco queda sin una lectura. Por ejemplo, los informes legislativos de quienes ya no van a la reelección.

Para los priístas más avezados, mal mensaje mandó ayer la diputada Edna Dávalos en Parras de la Fuente, localidad elegida para rendir su informe y donde plantó mínima convocatoria, unas 120 personas de las cuales habría que descontar, entre otros, a dirigentes de partido como Carlos Robles Loustaunau, o compañeros diputados como Luz Elena Morales, con sus respectivas comitivas.

La instrucción del comité estatal a sus legisladores ha sido “déjense caer”. Pero, al parecer, la idea de ya no ocupar un lugar en el Legislativo no le ha sentado bien a la ramosarizpense y de ahí el mensaje, con todo y su reivindicación como priísta, de que está en modo brazos caídos.

Modelo en la mañanera

Una vez más, el llamado Modelo Coahuila, de seguridad pública llegó a la conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el informe que rindió el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

El motivo fue la detención de un maleante apodado “El Águila”, quien además de estar vinculado al llamado Cartel del Noreste, tuvo participación en la masacre de la familia LeBarón, el 4 de noviembre de 2019.

La mención de García Harfuch fue al gabinete de seguridad y autoridades estatales. Naturalmente, el gobernador Manolo Jiménez tiene qué presumir, porque no es la primera vez que se menciona a las autoridades estatales y, por supuesto, el fiscal Federico Fernández Montañez se llevó otra palomita de aprobación.

Coahuilense a la Canacar

Estuvo en el Senado de la República, la dirigencia de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), que ayer llevó la pasarela de aspirantes a su presidencia para participar en un foro sobre las condiciones del sector en el contexto de la revisión del TMEC.

Por allá anduvo Augusto Ramos Melo, coahuilense que anda en pos de la presidencia de la mencionada cámara y que, precisamente, ha centrado parte de su propuesta en el tema de seguridad que tanto aqueja a los transportistas en amplios territorios del país.

Desde hace tiempo no se presentaba a la presidencia de la Canacar un coahuilense con posibilidades reales de alcanzar la dirigencia, quizás desde que el torreonense Paco Dávila la presidió allá a finales de los noventa.

Tal parece que son tiempos de coahuilenses con protagonismo nacional pues por estos días, ya sabemos, anda en campaña el cetemista Tereso Medina Ramírez.

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