Saltillo, Coahuila.- Las agresiones hacia docentes continúan registrándose en Coahuila en distintos niveles educativos, en un entorno donde autoridades y representantes del sector advierten sobre la permanencia de conductas violentas, principalmente de carácter verbal, dentro de las aulas.
Datos del ámbito educativo estatal indican que al menos cuatro de cada 10 maestros han enfrentado algún tipo de agresión, una condición que también ha influido en la disposición del personal para ocupar cargos directivos en los planteles.
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A este panorama se suma la situación de miles de estudiantes que crecen en contextos de conflicto familiar o social, lo que incrementa los factores de riesgo en la convivencia escolar y en la dinámica cotidiana dentro de las instituciones.
El tema adquirió relevancia tras el ataque ocurrido el 24 de marzo en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un estudiante de preparatoria asesinó a dos maestras dentro de un centro educativo con un arma de fuego.
En la región Laguna, autoridades universitarias atendieron recientemente una amenaza difundida en redes sociales sobre un posible ataque en la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), lo que derivó en la activación de protocolos internos.
El secretario general de la institución, Víctor Sánchez, informó que el caso fue turnado a la Policía Cibernética al detectarse que el perfil que emitió la alerta era de reciente creación y no pertenece a la comunidad universitaria, mientras que el coordinador Jorge Omar Rojas Zapata señaló que se presentó la denuncia y el caso sigue en investigación.
La universidad mantiene lineamientos de actuación ante escenarios de riesgo, en concordancia con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), que contemplan desde la notificación a autoridades hasta la presencia de cuerpos de seguridad y ejercicios de simulación.
Como parte de estas disposiciones, la institución aplica una política de tolerancia cero ante amenazas o ingreso de armas en sus instalaciones. “Cualquier persona que haga una amenaza de tiroteo o de uso de arma y cualquier persona que ingrese un arma a cualquiera de nuestras instalaciones es baja directa. Hay una tolerancia cero respecto a la presencia de armas en la universidad”, enfatizó.
En paralelo, la Secretaría de Educación reportó que al menos 36 mil estudiantes de nivel básico y medio superior viven en contextos de violencia física o psicológica; tras evaluar a 100 mil alumnos en aspectos socioemocionales, se implementaron programas para detectar señales de alerta y activar mecanismos de intervención temprana, mientras a nivel nacional la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una estrategia centrada en la atención de la salud mental en comunidades escolares.
Con información de Vanguardia





