“Si la elección no sale bien, nos va ir mal a todos”: Dora Alicia Martínez Valero

abril 3, 2025
minutos de lectura

Por Ana Castañuela

La Reforma al Poder Judicial le abrió la puerta a la abogada coahuilense Dora Alicia Martínez Valero, quien busca ocupar un asiento en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y promete que será “una ministra que escucha”. 

En entrevista con El Coahuilense Noticias, la candidata expone los retos del proceso de elección del Poder Judicial, habla de los aspectos positivos y negativos de esta reforma y comparte algunas de sus propuestas, entre ellas la creación de una Corte itinerante con el fin de acercar la justicia a los ciudadanos. 

Martínez Valero se considera a sí misma “una defensora de causas justas”. Es egresada de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), maestra en Derecho por la Nacional Autónoma de México (UNAM), y maestra en Derecho Electoral por la Universidad de Castilla y el Tribunal Electoral de la Federación. 

Tiene una trayectoria extensa enfocada en Derecho Constitucional, Derecho Electoral, Derechos Humanos, Telecomunicaciones y Libertad de expresión.

Si bien es experta en diversas áreas del derecho y ha desempeñado funciones en los poderes Ejecutivo y Legislativo, su aspiración por ocupar un cargo en el Poder Judicial llegó en 2023, cuando contendió para ser magistrada de la sala superior del Tribunal Electoral, ya que “era la única vía abierta” para ingresar al órgano. 

“Yo intenté ser magistrada de la sala superior del Tribunal Electoral, que era la única puerta abierta para poder ingresar al Poder Judicial sin venir del Poder Judicial, porque mucho tiempo se mantuvo cerrado. Un abogado litigante o un académico de las ciencias del Derecho no podía ingresar o aspirar al Poder Judicial si antes no había trabajado ahí (…) La única vía abierta en ese momento eran los tribunales electorales”, expone. 

El proceso concluyó y Martínez Valero quedó entre las seis finalistas que comparecieron ante la Suprema Corte, la cual emitió una terna para que el Senado hiciera la designación correspondiente; sin embargo, éste no designó a nadie ni decidió al respecto. 

Un año más tarde se le abrieron las puertas con la reforma al Poder Judicial, y se apuntó en los tres comités –el legislativo, el ejecutivo y el judicial– para contender por una magistratura en la SCJN. 

Luego de presentar la documentación y comparecer, fue seleccionada como candidata por los comités legislativo y judicial, lo que la convirtió en la única coahuilense que logró postularse al cargo. 

“El proceso no ha sido sencillo. Estamos siendo conejillos de Indias, la verdad”, asegura Dora Alicia respecto del proceso de selección. 

Comparte que muchas cosas se han tenido que ajustar sobre la marcha, aún no hay una legislación adecuada y “no se previeron muchas cosas”. 

Lo positivo y lo negativo de la reforma 

Entre los aspectos positivos de la reforma, Martínez Valero destaca la apertura en el Poder Judicial para que nuevos perfiles participen; sin embargo, asegura que no se resuelve el asunto de la justicia ni la impunidad. 

“¿Por qué no se resuelve? Porque el Poder Judicial es la última parte de una cadena que viene desde la justicia cotidiana”, dice. 

Considera que los problemas deben atenderse correctamente desde el principio, mientras no sea así la Suprema Corte de Justicia no podrá atenderlos de forma eficaz. Y expone que a la par hace falta la modificación de los ministerios públicos y las fiscalías. 

“Si hay corrupción desde el principio, es bien difícil que esa corrupción no permeé; o sea, hay que atajarla en esos momentos y eso no previó la reforma. No vamos a tener una verdadera justicia si no se atienden estas cosas antes”, reafirma. 

Una Corte cercana

Entre las propuestas de Martínez Valero para la SCJN destaca la implementación de una Corte itinerante que acerque la justicia a los ciudadanos, que escuche a víctimas y contrapartes y que resuelva desde lo local. 

“Yo sí quiero ser una ministra cercana a la gente, yo sí quiero ser una ministra que pueda atender, que pueda escuchar a las víctimas en los casos donde haya víctimas, en los casos donde haya intereses de indígenas, de mujeres, de grupos vulnerables, de todo eso también. Aun y cuando no sean víctimas, sino más bien a lo mejor terceros que tienen algún tipo de interés”, asegura.

Mediante la elaboración de un listado de temas relevantes de las diversas entidades federativas propone llevar a cabo audiencias públicas en los estados a los que correspondan los casos para posteriormente resolver. 

“Una Corte más cercana que vaya a los estados, que resuelva los temas de los estados desde lo local, porque hay controversias que presentan los gobernadores y acciones que presentan los grupos de minoría. Actualmente al presentarlo luego tienen que ir a la Ciudad de México a hablar con el ministro y tal”, expone. 

Comparte que esta no es una idea propia, sino busca retomar el modelo que actualmente lleva a cabo la Corte Interamericana de Derechos Humanos en diversos países. 

Otras de sus propuestas son lograr que la SCJN se vuelva promotora de perfiles e informar de forma eficaz a la ciudadanía sobre el papel de la Corte en la búsqueda de la justicia. 

“La Corte ha hecho grandes cosas buenas en beneficio de México, pero no se comunica bien, no se comunica adecuadamente, y entonces, al no tener un canal de comunicación con la ciudadanía, ésta cree que no hace nada, que le sale muy caro y que no vale la pena (…) Sobre todo si ahora también ya va a haber voto directo de la ciudadanía, que sepan qué está haciendo la Corte y cómo lo está haciendo”, explica. 

“La Suprema Corte tiene que servir para ser una maestra que explique los derechos. Hay gente que está absolutamente alejada de las ciudades, ¿cómo van a acceder a la justicia si no vamos y les decimos un poco qué onda? Yo como quiero ser una ministra que escucha, quiero ir a escuchar esas cosas que son importantes para la justicia cotidiana”, agrega. 

Se considera idónea para ocupar el cargo dentro de la Suprema Corte pues explica que tiene experiencia en las áreas legislativa, ejecutiva y la iniciativa privada, lo que le permite “tener una visión distinta” y proponer soluciones diferentes a problemas de justicia cotidiana.

“Cuando uno ha tenido estas experiencias diferentes, te da una visión distinta y cuando uno tiene una visión distinta enriquece las visiones de los demás, te hace ver cosas que a lo mejor antes no veías. Creo que eso es lo que a mí me permite distinguirme de las demás”, asevera. 

La “candidata de Televisa”  

Pese a que en redes sociales se ha hablado de Dora Alicia Martínez como la posible candidata de Televisa debido a que en 2016 fue directora general de Asuntos Electorales de esta empresa, asegura que ya no forma parte de la corporación. 

“Primero es dejar clarísimo que yo no colaboro más para Televisa, no tengo un cargo y no soy candidata de ellos. Por supuesto que si en el futuro surge un caso que tiene que ver con Televisa, me voy a tener que excusar, sobre todo si tiene que ver con acciones o cosas de cuando yo estaba en la empresa, porque tengo muy claro que uno no puede ser juez y parte”, explica.

También asevera que no es candidata de Acción Nacional (PAN), partido del que fue diputada federal en 2006 y cuya militancia dejó en 2018; sostiene que actualmente no tiene cercanía con ese grupo político. 

“Creo que la independencia judicial es algo que debiéramos todos reclamar a los juzgadores y quienes aspiren a hacerlo también tenerla como un principio de vida. A mí, quienes me conocen saben que ninguna empresa y ningún nombre va a hacer que yo me mueva en un sentido o en otro”, insiste. 

Los retos de la contienda 

Considera que el reto más difícil de la reforma electoral es motivar a la gente para que participe en el proceso electoral. Por ello, cree importante que se informe a la ciudadanía sobre el proceso y las distintas funciones de quienes integran el Poder Judicial. 

“Si la gente no entiende para qué sirve el diputado, el presidente municipal, el regidor, el presidente de la República o la presidenta de la República, menos qué hace un juez”, comenta. 

También considera “retador” que la mayoría de los candidatos vienen del Poder Judicial, lo que posiciona a unos por encima de otros.  

“Ha sido muy retador darte cuenta de que hay candidatas y candidatos que de algún modo están posicionados más que otros porque a lo mejor están en el cargo y al estar en el cargo tienen más visibilidad y eso no pone un piso parejo para para todos. Entonces, quienes no estamos en esas posiciones, tenemos que hacer el doble o el triple esfuerzo para ser conocidos”, expone. 

Finalmente advierte sobre la importancia de la participación ciudadana en la contienda: si el proceso sale mal, la inversión puede verse afectada y los derechos pueden limitarse. 

“Yo creo que, si la elección no sale bien, no sólo le va a ir mal al Poder Judicial, nos va a ir mal a todos, porque la inversión se puede ir, porque los derechos se pueden limitar, porque pueden venir una serie de cosas que en lugar de que sea una cosa positiva o una cosa beneficiosa sea algo negativo. Yo creo que en ese sentido puede o no gustarnos la reforma al Poder Judicial, pero esto es lo que hoy hay, esto es lo que hoy es; la gente tiene que salir a participar”, remarca. 

TE RECOMENDAMOS LEER: 

Síguenos en

Versión impresa

Don't Miss