Por Ethel Arredondo
Torreón, Coahuila.- La escena pareció cuidadosamente diseñada para proyectar un mensaje de bienestar sindical: la mañana del sábado 9 de mayo el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Alfonso Cepeda Salas, recorrió la Región Lagunera acompañado por dirigentes de la Sección 35.
La agenda estuvo marcada por inauguraciones: albercas rehabilitadas, baños nuevos, una cancha de pádel, un campo de futbol y espacios recreativos destinados —según el discurso oficial— a mejorar las condiciones de convivencia de miles de trabajadores de la educación.
La gira comenzó en el ejido El Arenal, en Torreón. Más tarde continuó en Francisco I. Madero y concluyó en San Pedro de las Colonias. Las fotografías oficiales mostraron listones cortados, sonrisas y mensajes de fortalecimiento sindical.
Fue una postal de estabilidad.
Pero detrás del acto protocolario persistió un tema incómodo que desde hace semanas se cuela en las conversaciones entre trabajadores del sistema educativo coahuilense: la venta de la mayor parte del centro recreativo de la Sección 38 en Torreón, un espacio históricamente ligado al magisterio y que hoy aparece como propiedad del desarrollo inmobiliario Grupo Residencial Leal. Más aún, la operación –que benefició a la familia Flores Leal– se concretó tras una subdivisión estratégica del terreno y una reducción irregular de su avalúo catastral autorizadas por el Ayuntamiento de Torreón.
Así, la pregunta para Cepeda Salas era inevitable:
—Secretario, usted fue secretario de la Sección 38 en Torreón. Allá hay un Recreativo muy grande y muy importante sobre la Sarabia y Triana. Se dice que se vendieron terrenos a muy bajo costo…–, le preguntó la reportera el sábado 9 durante un evento en el municipio Francisco I. Madero.
–No, la verdad es que hay una confusión, hay un malentendido, porque originalmente sí había una oferta por esos terrenos, pero la maestra Isela Licerio (líder de la Sección 38) consideró que no era el valor real de los terrenos que se estaban vendiendo, y entonces se hizo una revisión y el precio subió muchísimo, más del doble–, contestó.
Y añadió: “Todas las secciones que venden o compran propiedades deben rendir cuentas en ese consejo de cuánto costó, por qué se vendió, a qué se va a destinar el dinero que se obtuvo de eso”.
En breve entrevista aparte realizada por El Coahuilense Noticias, la secretaria general de la Sección 38, Isela Licerio Lueváno, afirmó que la venta aún no ha sido concretada en favor de la familia Flores Leal y negó cualquier participación del alcalde Román Cepeda y del Ayuntamiento de Torreón, a pesar de que la Unidad de Catastro Municipal que dirige Arturo Novelo Gurza redujo sin sustento el valor catastral del centro recreativo.
“Se va a vender, pero a los maestros para que puedan tener una casa; nosotros tenemos el FOVI y no tenemos capacidad de construcción, por eso se tiene que vender a una empresa privada, pero nada tuvo que ver el Ayuntamiento de Torreón”, dijo Isela Licerio.
Sin embargo, los documentos catastrales y fiscales en poder de El Coahuilense Noticias y publicados en su edición pasada (No. 86) desmienten a Cepeda Salas y a Isela Licerio: la Sección 38 del SNTE en Coahuila vendió 4.5 hectáreas de su centro recreativo en Torreón por sólo 18 millones de pesos, pese a que su valor comercial superaba los 174 millones de pesos, y lo hizo después de que el Ayuntamiento de Torreón dividió el terreno y redujo su avalúo catastral.
Papelitos hablan
Durante un recorrido realizado por El Coahuilense Noticias en el Centro Recreativo de la Sección 38 en Torreón, se observó que, en términos generales, sus instalaciones se encuentran bien conservadas. Las albercas –una para adultos, otra infantil—operan con normalidad. El salón de eventos continúa rentándose para celebraciones especiales. Las canchas de frontón, las áreas de convivencia, las zonas arboladas y espacios recreativos son utilizados por familias del magisterio. Algunas áreas muestran remodelaciones recientes, pues está en construcción una nueva área de estacionamiento.
El centro recreativo se encuentra sobre el bulevar Francisco Sarabia, entre las colonias Residencial Del Valle y Ex Hacienda La Merced, zona que en los últimos años ha incrementado su atractivo para desarrollos habitacionales y comerciales. Al calor de esta presión inmobiliaria, el precio de los terrenos e inmuebles se ha disparado.
De acuerdo con los documentos de la operación de compraventa, entre ellos las escrituras con folio 159735, el centro recreativo fue valuado en 14 millones 101 mil 291.10 de pesos; 13 millones 93 mil 252.22 corresponden a los 44 mil 500 metros cuadrados mientras que el valor de la construcción se determinó en un millón ocho mil 38.88 pesos. Agregándole impuestos, el importe total de la operación fue de 18 millones de pesos; esto es sólo 10% de su valor comercial determinado en 174 millones de pesos (El Coahuilense Noticias No. 86).
Sin sustento ni fundamento
Previamente, el Ayuntamiento de Torreón redujo sin sustento ni fundamento el valor catastral del centro recreativo, de tal suerte que el terreno tuvo un valor antes de la operación de compra-venta y otro valor después… Y este último fue significativamente menor.
Un documento fiscal correspondiente al año 2024, relacionado con el Club Recreativo del Magisterio ubicado sobre el bulevar Francisco Sarabia, registra un valor unitario del suelo de mil 248.86 pesos por metro cuadrado.
Dos años después, un documento de pago predial correspondiente a 2026, ya a nombre de Grupo Residencial Leal, refleja un valor unitario de 262.89 pesos por metro cuadrado.
En términos porcentuales, representa una reducción cercana al 79% en el valor unitario del suelo. Como el terreno supera los 49 mil metros cuadrados, con el valor registrado en 2024, el suelo alcanzaría un estimado superior a 62 millones de pesos, sin incluir construcciones, instalaciones ni plusvalía urbana. Con el valor reflejado en el documento de 2026, el monto ronda los 13 millones de pesos.
Para el dirigente nacional del SNTE existe “una confusión” y “un malentendido” en la compraventa de las 4.5 hectáreas del Recreativo, pues, aseguró, la operación fue revisada y el valor terminó por incrementarse de forma considerable. “El precio subió muchísimo, más del doble”, adujo.
Sin embargo, los documentos notariales, fiscales y catastrales en poder de El Coahuilense Noticias dicen otra cosa: existió una operación inmobiliaria que ya concluyó, la cual hizo posible que un activo patrimonial de la Sección 38 del SNTE pasara a manos privadas por un ínfimo valor en una zona de alta plusvalía.
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