Coordinadores distritales de Morena, el dedazo disfrazado de encuesta

diciembre 3, 2025
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Por Ana Castañuela 

Bajo la figura de “coordinadores distritales”, el 20 de noviembre último el Comité Nacional de Morena inició la campaña anticipada e integró la lista oficial de las personas que se perfilan para encabezar las candidaturas a diputaciones locales en las elecciones de 2026. 

La designación fue resultado de una “encuesta interna” que se realizó en los 16 distritos electorales de Coahuila, en la que presuntamente se eligieron a los perfiles mejor posicionados. 

Sin embargo, la lista final de esos coordinadores distritales refleja una notoria influencia de líderes y grupos internos de Morena en Coahuila, encabezados por la senadora Cecilia Guadiana, con una fuerte presencia en las regiones Sureste y Centro; el senador Luis Fernando Salazar, quien concentra su fuerza política en La Laguna, y el senador y líder magisterial Alfonso Cepeda Salas. 

En el equipo de Guadiana destacan cuatro perfiles clave: Paloma de los Santos en el Distrito 1, el regidor de Monclova Alfonso Almeraz en el Distrito 5, la exalcaldesa de Francisco I. Madero Darinka Guerra en el Distrito 6 y el diputado Alberto Hurtado en el Distrito 15.

A su vez, Fernando Salazar impulsó a sus colaboradores en tres distritos, principalmente de La Laguna, incluyendo al diputado Antonio Attolini en el Distrito 9; Fernando Hernández en el Distrito 11 y la regidora Alejandra Salazar en el Distrito 16 en la región sureste. 

Además de esos grupos, la lista incluye otros perfiles como el de la diputada Delia Hernández en el Distrito 4, respalda por Alfonso Cepeda; Mayra Rangel por el Distrito 2, vinculada al alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez; Pily de Aguinaga, suplente de Cecilia Guadiana y esposa de Shamir Fernández por el Distrito 10, y Eduardo Carrizales por el Distrito 14. 

El debate en La Laguna 

Aunque el PT (Morena buscará ir con ese partido en coalición) aún debe asignar candidatos en los cinco distritos restantes, ya estallaron las críticas sobre su método de selección. 

El conflicto lo detonó el Distrito 11 de Torreón, donde se designó como coordinador a Fernando Hernández, secretario de Organización de Morena Coahuila. 

En un video Gerardo Calvillo, coordinador regional del PT en La Laguna, aspirante a la nominación por ese distrito, aseguró que Hernández recibió dicha constancia pese a que ocupó el tercer lugar en las votaciones. 

Según el petista, el exdiputado federal Shamir Fernández quedó en primer lugar de la encuesta, con 75% de las preferencias; el propio Calvillo, en segundo lugar, con 15%, y Hernández en tercer lugar, con 8% de los votos. 

“Claramente esas encuestas son una burla, en este caso en el Distrito 11. Fernando Hernández no es un candidato del pueblo, eso es una mentira, es un candidato espurio y se supone que sólo eso pasa en frente, con el PRI, con el PAN o con el PRIAN, pero hay personajes que de este lado están un poquito peor”, denunció. 

Aseguró que Hernández no es un personaje político conocido en Coahuila, pues, aunque tiene varios años residiendo en La Laguna, es de la Ciudad de México; “no es lagunero ni coahuilense”. 

El dirigente de Morena en Coahuila, Diego del Bosque, desestimó las declaraciones de Calvillo sobre los supuestos resultados, y aseguró que las encuestas son sondeos internos que ayudan al partido a tomar decisiones, por lo que no son documentos públicos ni serán revelados. 

“Los datos no son así, los que nosotros conocemos de ninguna manera son como él los dice, desconozco de dónde habrá sacado la información. No hay nada que impugnar o cuestionar porque esto es simplemente un proceso interno de nuestro partido”, señaló el dirigente. 

El dirigente aclaró que el nombramiento de coordinadores es una etapa de organización territorial interna, no el proceso oficial para definir las candidaturas; sugirió a Calvillo solicitar la información correspondiente a su propio partido.

“Nuestros procesos son abiertos. En el caso en el que vayamos a avanzar con el PT, como lo estamos trabajando, la comunicación es permanente con la dirección nacional y estatal, y en el caso de esta persona (Calvillo), que entiendo es dirigente municipal del Partido del Trabajo en Torreón, pues debería pedir información a su partido, no con nosotros”, dijo. 

Nepotismo 

Además de denunciar las irregularidades en el proceso interno de Morena, Gerardo Calvillo aseguró que las encuestas se basaban en acuerdos políticos y también en nepotismo para la designación de las coordinaciones. 

El petista puso de ejemplo el caso de Fernando Hernández, quien, además de ser secretario de Organización de Morena, es esposo de la diputada federal Cintia Cuevas. 

Un caso similar se repite con la coordinadora del Distrito 10, Pily Aguinaga, esposa de Shamir Fernández y suplente de la senadora Cecilia Guadiana. 

La situación contrasta con el discurso del propio partido, pues se ha proclamado contra el nepotismo, incluso mediante la reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca eliminar el nepotismo electoral, medida que entrará en vigor en 2030. 

Sin embargo, Diego del Bosque negó la existencia de favoritismo en esos casos, y afirmó que, según la ley, el término únicamente aplica “cuando la persona disputa para ocupar el mismo cargo que el familiar”. 

“Cynthia Cuevas no es diputada local, Shamir Fernández hoy por hoy no tiene ningún cargo; entonces, en ninguno de los dos casos aplica el tema del nepotismo si nos ceñimos a lo que legalmente está establecido en la ley”, dijo. 

Aseguró que, aunque la reforma constitucional contra el nepotismo entrará en vigor en 2030, el partido ya está comprometido en respetarla. 

La reforma propuesta por la mandataria propone que no podrán ocupar cargos de elección popular quienes en los últimos tres años anteriores al día de la elección tengan un vínculo de matrimonio, concubinato o parentesco con la persona que esté ejerciendo la titularidad de ese cargo.

Sin embargo, la Ley General de Responsabilidades Administrativas indica que “cometerá nepotismo el servidor público que, valiéndose de las atribuciones o facultades de su empleo, cargo o comisión, directa o indirectamente, designe, nombre o intervenga para que se contrate como personal de confianza, de estructura, de base o por honorarios, a personas con quienes tenga lazos de parentesco o vínculo de matrimonio en cualquier encargo público”.

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