Por Andrés Flores Interial & Daniel Cárdenas Valdés // CEDIL
¿Alguna vez has necesitado asistir al psicólogo y te has percatado de que no tienes alguno cerca de tu hogar? ¿Te has preguntado a qué distancia te queda el consultorio psicológico más cercano?
En Saltillo las redes de atención a la salud mental están concentradas en unos cuantos puntos del centro, la zona norte y los bulevares principales. A su vez, los datos oficiales muestran que la ciudad concentra decenas de suicidios al año, una señal de que la distribución territorial de la atención y prevención no está llegando en función de las necesidades de los ciudadanos.
¿Cuáles son las zonas con mayor índice de suicidios?
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) expone que en 2024 se registraron 284 defunciones por suicidio en Coahuila, y cerca de un tercio de los casos ocurrieron en Saltillo, una ciudad que crece hacia afuera, y pareciera ser que la red de apoyo emocional no le sigue el paso al desarrollo desmedido. Los datos oficiales indican que la incidencia del suicidio ha aumentado en los últimos años. Aun así, la infraestructura pública y privada de atención psicológica se mantiene centralizada y limitada; el cuidado de la salud mental deja de ser una alternativa realista para quienes no tuvieron la suerte de crecer en ciertas zonas.
El Instituto Municipal de Planeación de Saltillo (Implan) muestra que las zonas con mayor índice de suicidios en Saltillo registrados entre 2018 y 2021 son la zona centro, y en las colonias Mirasierra, Misión Cerritos, Saltillo 2000, Bellavista, Pueblo Insurgentes y Oceanía Bulevares. Si los servicios de salud mental están concentrados en el centro o en bulevares principales, quienes viven en zonas con gran densidad poblacional, periferias, fraccionamientos periféricos o zonas con mala conectividad con el resto de la ciudad enfrentan mayores barreras de transporte, costos y tiempos para acceder a la atención psicológica o psiquiátrica.
Dentro de este análisis el Implan infiere que, debido a que todas estas zonas cuentan con los servicios básicos de vivienda, “los intentos de suicidio y suicidios no se relacionan con la acentuación de carencias económicas, materiales y de servicios de la vivienda, sino a las dificultades para el cumplimiento de expectativas, deduciendo esto al margen de la información analizada”.
Esa inferencia no es del todo incorrecta, pues es claro que las expectativas de crecimiento económico y social juegan un rol fundamental en el bienestar psicológico de las personas. Sin embargo, se trata de una explicación individualizante, que reduce el problema a las frustraciones personales sin considerar los factores estructurales del territorio: la forma en que la ciudad se organiza, se fragmenta y distribuye sus oportunidades.
Aspectos como la percepción de inseguridad, la falta de redes comunitarias de apoyo, las deficiencias estructurales de transporte público, la escasez de espacios seguros o incluso la desconexión con la ciudad son factores estresantes cotidianos que impactan directamente en el bienestar emocional.
¿Dónde hay más psicólogxs?
Según el registro hecho en 2020 por el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del Inegi se registraron solamente cuatro consultorios psicológicos públicos en Saltillo, mientras que se encontraron 67 consultorios privados, los cuales se encuentran distribuidos relativamente en el mismo sector de la ciudad, principalmente en la zona norte, centro y centro poniente siendo la colonia República oriente la que cuenta con mayor cantidad de consultorios psicológicos privados: sólo en la cuadra que conforman las calles Reynosa, Sonora y Miguel Hidalgo se encuentran cinco establecimientos privados a menos de un kilómetro de distancia uno del otro.
Pese a las proyecciones del CEDIL que indican que Saltillo podría contar con 95 consultorios psicológicos privados para 2025, la distribución espacial sigue siendo desigual. Las zonas sur y oriente, en particular, se caracterizan por una marcada escasez o incluso inexistencia de estos servicios, ya que la concentración de consultorios se mantiene en las mismas áreas donde ya existe una alta densidad.
Considerando esos datos, es razonable argumentar que la escasez de consultorios psicológicos cercanos a las viviendas constituye un factor de riesgo crucial para la salud mental. Esta afirmación se ve respaldada por la coincidencia de que las estadísticas de intentos de suicidio se concentran mayoritariamente en zonas de baja y media marginación, abarcando la Zona Centro y colonias como Loma Linda, Satélite Sur, Bellavista, Postal Cerritos, Mirasierra, Nuevo Mirasierra y Saltillo 2000.
La distribución geográfica de los servicios es un reflejo de la desigualdad con la que se construye y desarrolla la ciudad. Mientras las zonas centrales o del norte de la ciudad cuentan con acceso a clínicas privadas o psicólogos al alcance, las colonias periféricas dependen de la distancia y del transporte para recibir atención especializada. Las consecuencias son silenciosas: las personas que más enfrentan estrés, precariedad o violencia estructural son quienes menos oportunidades tienen de recibir acompañamiento psicológico.
El territorio, entonces, se vuelve un factor más de riesgo. Vivir lejos del centro no sólo implica mayores tiempos de traslado o menor acceso a servicios públicos o privados, sino también una distancia emocional frente a las posibilidades de cuidado.
Para disminuir los suicidios y fomentar el bienestar psicológico en toda la ciudad, es imperativo adoptar un enfoque de bienestar integral que nazca de la planeación urbana. Más allá de sólo abrir nuevos consultorios, es necesario llevar los servicios de atención de salud mental a las comunidades donde reside la gente. Facilitar el acceso a la atención psicológica constituye un acto de justicia territorial.





