Por Ana Castañuela
Saltillo, Coahuila.- Con el objetivo de fortalecer el marco normativo sobre la violencia contra los seres sintientes y garantizar su protección, los diputados del PVEM y del PRI, Jorge Valdés y Álvaro Moreira, presentaron ante el Congreso dos iniciativas complementarias de reforma al Código Penal de Coahuila.
El diputado Jorge Valdés, en colaboración con la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Coahuila (PROPAEC), busca modificar el artículo 261 del Código Penal para eliminar elementos subjetivos de la ley que obstaculizan el debido proceso penal.
El texto vigente exige que el imputado acepte plenamente que las lesiones cometidas en contra de los seres sintientes fueron cometidas con fines perversos, venganza, odio o diversión.
🗣 | Manténte informado y recibe nuestra newsletter cada semana con las noticias y reportajes más relevantes de El Coahuilense. Suscríbete aquí.
La reforma propone que se considere como delito de crueldad animal cuando se ocasionen lesiones que, aunque no ponga en peligro la vida del animal, le generen dolor o sufrimiento.
“Las personas que lastiman a los seres sintientes no solo producen sufrimiento a un ser vivo incapaz de defenderse, sino que afectan el derecho al medio ambiente de toda la sociedad y contribuyen a reproducir otros fenómenos de violencia que nos afectan directamente”, señaló el legislador.
Por su parte, el diputado Álvaro Moreira presentó también una propuesta de reforma al artículo 261 del Código Penal para tipificar la sustracción ilícita de seres sintientes como delito.
¡Ya tenemos canal de WhatsApp! Síguenos y recibe las mejores noticias de Coahuila.
De aprobarse, se impondrán de dos a cuatro años de prisión y de cien a quinientos días de multa a quien, de manera dolosa, sustraiga ilícitamente a un ser sintiente, y las penas podrán aumentar en una mitad cuando el sujeto lucre con el ser sintiente o si es un animal de servicio o asistencia.
Álvaro Moreira, destacó que el Consejo Ciudadano de Seguridad ha alertado sobre el aumento en la incidencia nacional de conductas de sustracción ilícita de mascotas con diversos fines, entre ellos la reventa de los animales, su uso en peleas ilegales, la explotación en criaderos clandestinos o la extorsión a sus dueños mediante rescates.
“Cuando una mascota es sustraída de su hogar provoca incertidumbre, dolor y sufrimiento, tanto para el ser sintiente como para las personas que la consideran parte de su familia. Tratándose de animales de servicio o asistencia su desaparición pone en riesgo la salud y autonomía de quienes asisten”, señaló Álvaro Moreira.
TE RECOMENDAMOS LEER:





