Por Ethel Arredondo
Torreón, Coahuila.– Un programa social diseñado para beneficiar a 29 mil 900 habitantes de Torreón mediante la entrega gratuita de pintura, con el propósito de mejorar las fachadas de sus viviendas, terminó con un padrón público que únicamente registra tres mil 19 beneficiarios, de acuerdo con un análisis interno, cuya ficha técnica tiene en su poder El Coahuilense Noticias.
La diferencia entre la meta oficial y los registros disponibles equivale a 26 mil 881 beneficiarios que no aparecen documentados en la información pública revisada, lo que abre una serie de cuestionamientos sobre la ejecución, supervisión y rendición de cuentas de un programa social que tuvo durante 2022 una inversión de 14 millones 929 mil pesos provenientes de las arcas municipales.
Para ejecutar el programa la administración municipal emitió reglas de operación, realizó una licitación pública nacional y celebró un contrato para adquirir 30 mil cubetas de pintura, acciones que, en teoría, permitirían dar seguimiento a cada una de las entregas realizadas.
¿Qué ocurrió?
La ficha técnica obtenida por El Coahuilense Noticias detalla que el programa Pintemos Torreón 2022 fue ejecutado por la Dirección General de Desarrollo Social y tenía un objetivo específico: entregar gratuitamente cubetas de pintura vinílica de ocho litros para mejorar la imagen de las viviendas de miles de familias en diversas colonias seleccionadas por la dependencia municipal.
Para cumplir esa meta el ayuntamiento publicó el 20 de julio de 2022 la licitación pública nacional LPN/DSA/027/2022, denominada “Pintura para el Programa Pintemos Torreón”. La convocatoria establecía la compra de cuatro colores distintos –vainilla, crema, blanco ostión y pistache–, con siete mil 500 cubetas de cada uno, para completar el volumen previsto por el programa.
Posteriormente, el 12 de agosto de 2022 quedó formalizada la adquisición de las 30 mil cubetas mediante un contrato por 14 millones 929 mil 200 pesos, monto que prácticamente agotó el presupuesto destinado al programa.
Cuatro días después, el 16 de agosto, fueron emitidas las reglas de operación que definirían la manera en que la Dirección General de Desarrollo Social debía seleccionar beneficiarios, integrar expedientes y documentar la entrega de los apoyos.
Finalmente, el programa fue presentado públicamente el 1 de noviembre de 2022, durante un evento realizado en la colonia Antigua Aceitera con la presencia de autoridades municipales y estatales, donde se entregaron de manera simbólica las primeras cubetas de pintura.
¿Y los beneficiarios?
En apariencia el procedimiento administrativo respetó cada uno de los pasos previstos por la normativa: licitación, contratación, reglas de operación, arranque oficial y asignación presupuestal. Sin embargo, conforme avanza la revisión documental surgen inconsistencias que ponen en duda si el cierre administrativo del programa reflejó realmente el alcance que se anunció a la ciudadanía.
Los documentos revisados permiten acreditar la existencia del programa, la adquisición del material y la inversión realizada con recursos municipales. Lo que todavía no explican es por qué existe una diferencia tan amplia entre la meta oficial y el padrón público disponible. Ahí entra la gran pregunta: ¿se entregaron efectivamente las 30 mil cubetas de pintura?
No hay nombres completos, credenciales de elector o comprobantes de domicilio que confirmen que sí hubo los alrededor de 30 mil beneficiarios, pero lo que sí existe es un expediente que documenta inconsistencias de uno de los programas sociales de mayor inversión del Ayuntamiento de Torreón durante 2022.
El análisis interno o ficha técnica precisa que las reglas de operación fueron emitidas el 16 de agosto de 2022. En ellas se definía la metodología que debía seguir la Dirección General de Desarrollo Social para seleccionar beneficiarios, integrar expedientes y establecer las condiciones de elegibilidad para recibir el apoyo.
Asimismo el documento indica que dichas reglas contemplaban la integración de documentación de respaldo para acreditar a los beneficiarios. Por ello, una de las observaciones del análisis consiste en que la información publicada no permite corroborar plenamente el cumplimiento de este requisito.
Esa conclusión forma parte del análisis interno y no constituye, por sí misma, una resolución emitida por una autoridad fiscalizadora. Lo que más destaca la revisión es la falta de un padrón completo de beneficiarios.
Los padrones de beneficiarios cumplen una función que va mucho más allá de informar cuántas personas recibieron un apoyo. Representan uno de los principales instrumentos de transparencia en la aplicación de recursos públicos, permiten conocer quién recibió el beneficio, evitar duplicidades, verificar que los apoyos llegaron a la población objetivo y facilitar las revisiones de los órganos de control.
Del almacén a la fachada
Antes de llegar a una vivienda cada cubeta de pintura debió seguir una ruta administrativa perfectamente identificable. Primero fue adquirida a Pinturas Pixel, SA de CV, ubicada en la colonia Moctezuma de Torreón, y después debió recibirla el ayuntamiento e ingresar a un almacén municipal o a un centro de distribución.
Más tarde tendría que haberse asignado a brigadas o personal responsable de la entrega. Finalmente cada apoyo debía relacionarse con un expediente individual que permitiera comprobar quién lo recibió, cuándo lo recibió y bajo qué criterios fue seleccionado.
La ejecución del programa estuvo a cargo de la Dirección General de Desarrollo Social, dependencia encabezada desde enero de 2022 por Héctor Iván Estrada Baca, quien fue nombrado por el entonces alcalde, Román Alberto Cepeda González, al inicio de la administración municipal 2022-2024 y posteriormente continuó al frente de la misma área. Entre las atribuciones de la dependencia se encuentran el diseño, operación y seguimiento de los programas sociales del ayuntamiento incluyendo acciones de mejoramiento de vivienda, apoyos alimentarios, materiales subsidiados y otros esquemas dirigidos a población en situación de vulnerabilidad.
Dentro del procedimiento administrativo para la adquisición de las 30 mil cubetas de pintura la documentación oficial del ayuntamiento identifica a Esther Cardona F, directora administrativa de la Dirección General de Desarrollo Social, como responsable de la administración del contrato, figura encargada de dar seguimiento al cumplimiento de las obligaciones contractuales derivadas de la compra del material, de acuerdo con el propio expediente de licitación.
Uno de los aspectos más delicados del análisis se concentra en sus conclusiones. El documento sostiene que el programa “Pintemos Torreón 20222 se inició varios meses después de los plazos establecidos tanto en el contrato como en sus reglas de operación; además, señala que el padrón de beneficiarios no acredita el total de personas que debieron ser atendidas. También advierte una aparente contradicción entre la documentación oficial: mientras las reglas de operación establecían que el programa concluiría el 31 de diciembre de 2022, y el padrón fue revisado hasta el 12 de junio de 2023, el Programa Operativo Anual (POA) –publicado por el ayuntamiento– reporta que el presupuesto fue ejercido y que las metas se cumplieron. Con base en esos elementos los autores del análisis concluyen que “se puede presumir un desvío de recursos por parte de la administración municipal”.
El análisis interno, la documentación revisada por El Coahuilense Noticias y la fuerte presunción de un desvío de recursos cobran relevancia en el momento que vive actualmente Torreón: con la llegada de Miguel Ángel Riquelme Solís a la Presidencia Municipal, tras asumir el cargo para concluir el periodo constitucional, su administración enfrenta el reto no sólo de dar continuidad a los servicios públicos y programas sociales, sino también de revisar aquellos proyectos cuya ejecución generan dudas.
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