Por Hiroshi Takahashi
La Secretaría de Salud reconoce que el sistema público fue vulnerable a la entrada de medicamentos oncológicos falsificados.
“La Cofepris mantiene vigilancia permanente en toda la cadena de suministro. En el caso de pembrolizumab, emitió alertas oportunas ante posibles falsificaciones y activó mecanismos de identificación, control y retiro de productos”, dijo la Secretaría de Salud ayer en una tarjeta informativa.
Como informó El Sol de México en su edición de este lunes, MSD (Merck en Estados Unidos y Canadá) convirtió Keytruda, un fármaco innovador de inmunoterapia —que ha salvado o prolongado la vida de millones de pacientes con cáncer avanzado— en uno de los productos más rentables de la historia, a costa de precios extremadamente altos y estrategias agresivas para proteger sus ganancias.
La investigación forma parte de La medicina del millón (The Cancer Calculus), un proyecto global coordinado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) en el que participaron más de 100 periodistas de 30 países, y en este caso fue firmada por Aldo Canedo, Violeta Santiago de Quinto Elemento Lab, Isabella Cota de ICIJ, Carlos Carabaña de El País, Gerardo Reyes y Angie Sandoval de Univision; el reportaje se construyó con cientos de solicitudes de información, entrevistas, revisión de expedientes judiciales, contratos públicos, comprobantes de compra y registros de almacén, lo que permitió, entre muchas cosas más, documentar que instituciones públicas mexicanas adquirieron frascos de pembrolizumab pertenecientes a lotes que después fueron alertados por la autoridad sanitaria como falsificados.
“Sobre el evento en Yucatán, en el que un paciente reportó haber presentado síntomas como dolor generalizado, náusea, vómito y cefalea de manera súbita después de la administración del medicamento, las autoridades actuaron de inmediato: se suspendió el uso del producto, se notificó a las instancias correspondientes y se brindó atención médica, dando seguimiento al caso”, agregó la Secretaría de Salud en su tarjeta.
Agregó el gobierno: “EI ISSSTE informa que la compra del medicamento se realizó conforme a la ley, con validación sanitaria y condiciones de mercado. El precio se ubicó dentro del margen permitido, es decir, hasta un 10 por ciento conforme a la Ley de Adquisiciones. Además, se reforzaron los controles de calidad y verificación con fabricantes”.
Los medicamentos en el sector público son seguros, dice la Secretaría de Salud, después de que el ICIJ demostró lo contrario.
Credenciales, algún día
Ya inició el proceso de credencialización para el Servicio Universal de Salud, ese que permitirá a todos los mexicanos atenderse en el IMSS, ISSSTE o IMSS- Bienestar. El problema es que ¡no hay sistema! Para llevar a cabo el registro de las personas que acuden a inscribirse al citado programa anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum; cosa de ver que en puntos como el Centro Médico Siglo XXI anotan los datos en una libreta para que, cuando se normalice la operación, se pueda cargar la información recabada.





