Por Ethel Arredondo
En el reciente proceso electoral de Coahuila el PRI lanzó un “mensaje efectivo”: “La necesidad de mantener la seguridad pública como uno de los valores fundamentales de toda sociedad” y “advertir que, de votar por Morena, podría ocurrirnos algo similar a lo que hoy sucede en Sinaloa, Zacatecas. Michoacán” y otros estados.
En consecuencia, el voto duro del PAN se desplazó hacia el PRI “en la lógica del llamado voto útil”.
Pero existe otro factor que igualmente influyó en la debacle del PAN: las acciones de su dirigencia, tanto estatal como nacional; “una dirigencia pasiva, acrítica, con procesos internos muy cuestionados”, cuyo punto culminante fue el “convenio extralegal” que el líder nacional Marko Cortes difundió en enero de 2024 y en el cual PRI y PAN se repartían cargos públicos ante un eventual triunfo electoral de ese año en Coahuila. Se trató de un documento “infame y vergonzoso” que alejó a los votantes de Acción Nacional.
Juan Antonio García Villa reflexiona sobre los resultados electorales del pasado domingo 7 en Coahuila en el que el PRI arrasó en los 16 distritos electorales en disputa y el PAN obtuvo apenas 2% de votación.
Y García Villa sabe de lo que habla. Es, de hecho, una voz autorizada para hablar sobre el PAN: es una de sus figuras históricas. Fue el primer diputado coahuilense del ese partido a escala local y federal. Repitió en ese cargo de elección popular una vez más a nivel local y dos más a nivel federal. También fue senador. Más allá de la arena legislativa, ocupó puestos relevantes dentro del gobierno federal, entre ellos la Subsecretaría de Economía entre 2000 y 2005.
Economista egresado de la UNAM y abogado por la Universidad Iberoamericana, con estudios de maestría en Derecho, García Villa construyó una carrera en la que la preparación profesional fue siempre el soporte de su actividad pública. Representa a una generación de políticos para quienes el ejercicio del poder estuvo acompañado de estudio, escritura y debate de las ideas. En una época marcada por la inmediatez y la renovación constante de liderazgos, su nombre sigue conservando un peso específico dentro del panismo y de la vida pública coahuilense.
Voto útil
–¿Qué pasó el domingo 7 de junio en las urnas?
–Lo que decían todas las encuestas que yo conocí, que fueron como media docena, era que el PRI ganaría en todos los distritos, lo cual ocurrió. Algunos analistas que escribieron por esos días señalaron que podía perder uno, dos e incluso hasta tres distritos, pero realmente no era muy complicado anticipar lo que se había venido construyendo.
–¿Cuál era el escenario que usted veía tan claro? ¿Se debía al hecho de que iban solos o había otros factores?
–En primer lugar, porque supieron crear las condiciones para que se produjera lo que se conoce como el voto útil. Revisamos toda, o la mayor parte de la publicidad que forma parte de las prerrogativas de los partidos políticos. En el caso del PRI, a lo largo de la campaña, directa o indirectamente, se insistió en la necesidad de mantener la seguridad pública como uno de los valores fundamentales de toda sociedad.
“Si ese mensaje se hubiera difundido en un estado que nunca hubiera padecido niveles extremos de inseguridad, como los que sufrió Coahuila entre 2008 y 2012 –secuestros, extorsiones, levantones, homicidios y ataques–, probablemente no habría tenido el mismo efecto. La sociedad no habría tenido esa experiencia previa para valorar ese argumento.
“Sin embargo, la generación actual, incluso muchos jóvenes, vivió esa realidad. Por eso resultó un mensaje efectivo advertir que de votar por Morena podría ocurrirnos algo similar a lo que hoy sucede en Sinaloa, Zacatecas, Sonora, Jalisco, Michoacán o Tabasco.
“En consecuencia, el voto duro del PAN –que es el único partido con una trayectoria en Coahuila de más de ocho décadas– terminó orientándose hacia quien tenía mayores posibilidades de derrotar a Morena, es decir, el PRI.
“Supieron manejar adecuadamente esos elementos para desplazar el voto duro de un partido como el PAN y conducirlo hacia la lógica del llamado voto útil.
“En la memoria colectiva seguían presentes aquellos años en los que, probablemente más que en ningún otro estado de la República, se concentraron hechos de inseguridad y violencia. Los cárteles operaban incluso desde los penales del gobierno del estado: salían a delinquir y regresaban posteriormente al penal. También permanecía el recuerdo del hecho de violencia pública más grave, que además fue silenciado en su momento: la masacre de Allende. Hasta la fecha no sabemos cuántos cientos de personas murieron, desaparecieron o fueron secuestradas, ni cuántas casas fueron demolidas. Todo eso seguía muy presente en la memoria de la sociedad”.
Convenio “extralegal y vergonzoso”
En su análisis sobre los resultados electorales del domingo 7, García Villa no exime de responsabilidad a la dirigencia estatal y nacional del PAN. “Lo digo con pena, pero también con sinceridad”, admite.
A su juicio, dichas dirigencias “han desarrollado una labor tan pobre en cuando menos los últimos diez años”.
“Ha sido una dirigencia pasiva, acrítica, con designaciones de candidatos en casi todos los casos y con procesos internos muy cuestionados. Todo ello culminó con la difusión de esa carta o documento, a mi juicio infame y vergonzoso, que fue el convenio de coalición extralegal. Lo llamo extralegal porque los convenios de coalición electoral se presentan ante la autoridad electoral. Éste, en cambio, era un convenio interno entre los participantes, redactado en términos verdaderamente lamentables. No conozco, en la historia del PAN, un documento que genere mayor vergüenza que ese, el cual fue conocido no sólo por la opinión pública de Coahuila, sino por la de todo el país”, dice en referencia al acuerdo electoral entre el PRI y el PAN que el entonces dirigente de este último partido, Marko Cortés, hizo público en enero de 2024 para denunciar el supuesto incumplimiento por parte del gobernador Manolo Jiménez. En dicho acuerdo ambos partidos se repartían cargos públicos, entre ellos 14 alcaldías, subsecretarías, seis notarías y hasta la ratificación de un magistrado de justicia.
García Villa Continúa: “No libero de responsabilidad a los dirigentes, no sólo por ese documento, sino también por la inactividad que me consta. Usted no habrá visto una sola opinión seria y crítica respecto del actual gobierno del estado o de los ayuntamientos de Torreón y de otros municipios de Coahuila. Incluso el pésimo ejemplo que dio el presidente municipal de Monclova fue realmente vergonzoso.
“Todos esos elementos se conjugaron e hicieron que estas elecciones, cuyos resultados ya eran previsibles, fueran lo que yo llamo una elección atípica. ¿Por qué atípica? Porque el voto duro del PAN no es de 2%; se dieron todas estas circunstancias para conducir a ese resultado.
“Yo apuesto a que en la próxima elección federal, la de 2027, que también será una elección intermedia, el PAN, si trabaja y corrige sus errores, si enmienda sus omisiones y supera la pasividad que ha mostrado, superará con creces ese 2%; entonces, conoceremos cuál es el verdadero voto duro del PAN: aquellos electores fieles que, en las mejores y en las peores circunstancias, han apoyado al partido, pero que en esta ocasión no lo hicieron por las razones que he expuesto”.
–¿Todavía existen perfiles capaces de atraer ese voto que, según usted, Acción Nacional puede recuperar en las próximas elecciones?
–Sí, claro que existen perfiles. Pero, además de esos perfiles, hay personas que han sido marginadas y que podrían ejercer una dirigencia al estilo tradicional del PAN: una dirigencia basada en valores, principios, doctrina y una perspectiva clara del cumplimiento del deber político.
“Esas personas pueden rescatar al PAN. Sin embargo, si continúan siendo marginadas; si continúan los dedazos, el control de los padrones y los mecanismos que desde hace años bloquean el acceso de ciudadanos valiosos que han querido incorporarse al partido, entonces será muy difícil lograr esa recuperación. Si se supera todo eso, el PAN puede volver a ser lo que fue durante seis décadas en Coahuila”.
–¿Esa marginación cómo podría eliminarse?
–Sólo podrá eliminarse cuando quienes han sido dirigentes de manera irresponsable comprendan el daño que le han causado a Acción Nacional. Es necesario recuperar la participación de los liderazgos que han sido marginados en todo el estado. Si eso ocurre, el PAN puede reivindicarse fácilmente.
Pero no deben volver a recurrir a personajes como Paredes (Jesús Alfredo Paredes López, exalcalde de Monclova) y a gente de ese tipo, porque son quienes han causado que el capital político que el PAN acumuló durante seis o siete décadas se haya perdido en apenas dos momentos. Esa es la realidad.
El rescate del PAN
–¿El problema del PAN es de liderazgo, de estructura o de identidad?
–Precisamente es consecuencia de los liderazgos que ha tenido. Yo entiendo la estructura en otros términos, pero el PAN no es un partido de masas indiferenciadas y anónimas, donde la gente participa únicamente conforme le indican intereses coyunturales. Si el partido recupera su antigua identidad, porque considero que la ha perdido, volverá a tener el protagonismo legítimo que durante muchos años tuvo en Coahuila.
“Y no fue fácil conseguirlo. La credibilidad que el PAN alcanzó fue producto de generaciones enteras de esfuerzo, de personas que trabajaron contra toda esperanza hasta que finalmente llegó un verdadero proceso de democratización, no sólo en Coahuila, sino en todo México. Esa credibilidad puede volver a hacerse presente.
–¿Cómo se va a lograr esa recuperación? Porque, con este resultado, se habla de la pérdida del registro y también de las prerrogativas económicas del partido.
–Ha mencionado usted algo que ha sido señalado como el peor resultado: la supuesta pérdida del registro. Primero hay que aclarar que un partido político nacional, como lo es el PAN, no pierde su registro por una elección local. Es decir, no pierde su derecho a seguir participando en las elecciones estatales.
Quienes sí pierden su registro son los partidos políticos estatales que no alcanzan el umbral legal de 3% de la votación (…) No es el caso del PAN.
“El PAN obtuvo su registro hace muchos años, cuando era verdaderamente difícil conseguirlo, y posteriormente una reforma constitucional estableció que todos los partidos políticos nacionales tienen derecho a participar en las elecciones locales. Por lo tanto, no se perdió el registro. Lo que sí se perdió, al no superar 3% de la votación, fue el derecho a participar en la asignación de diputados de representación proporcional. Eso sí es grave porque, por primera vez, desde que en 1982 llegaron los primeros diputados del PAN al Congreso de Coahuila, el partido dejará de tener representación por esa vía”.
Alianza con el PRI
–Después de este resultado, ¿considera que el PAN debería volver a buscar una alianza con el PRI, pero bajo condiciones y reglas distintas?
–Yo creo que a nivel nacional al PAN le perjudicó ir en coalición electoral, aunque el origen de todo sigue siendo el llamado voto útil. En 2021 existía el temor de que Morena y sus aliados obtuvieran la mayoría calificada en el Congreso. Ante esa posibilidad se conformó una amplia coalición integrada por el PAN, el PRI y el PRD.
“Reconozco que esa decisión fue aprobada por una mayoría muy amplia durante una larga sesión del Consejo Nacional del PAN. Sin embargo, durante esa reunión expuse mi punto de vista y sostuve que, para aceptar una coalición con el PRI, debían establecerse cuando menos dos o tres condiciones fundamentales.
“En aquella sesión del Consejo Nacional, en la que participaron más de 40 oradores, sostuve que, si el PAN iba a una coalición con el PRI, debían establecerse por lo menos dos o tres condiciones fundamentales.
“La primera era exigirle al PRI que reconociera públicamente que, por mezquindad política, se había opuesto durante años a las reformas que el PAN impulsó y que habrían contribuido a democratizar al país y a generar mejores condiciones para el crecimiento económico. Me refiero a reformas en materia energética, de telecomunicaciones, laboral y en otros ámbitos. Cuando los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón las propusieron, el PRI se negó sistemáticamente a respaldarlas porque no quería que el PAN se colgara la medalla de haber construido un México moderno. Como el PAN no contaba con la mayoría suficiente en las Cámaras para aprobarlas por sí solo, necesitaba el apoyo del PRI. Sin embargo, ese apoyo nunca llegó. Lo paradójico fue que, cuando el PRI regresó a la Presidencia de la República, impulsó el llamado Pacto por México, promovido por Enrique Peña Nieto, que recogía buena parte de aquellas propuestas que anteriormente había rechazado. ¿Por qué ocurrió eso? Desde mi punto de vista, por mezquindad política”.
–Si usted fuera presidente estatal del PAN, ¿cuáles serían sus tres primeras decisiones?
–Volver a la actividad tradicional del PAN: realizar conferencias, cursos, tener presencia pública, opinar sobre lo que está sucediendo y hacer propuestas. Yo no recuerdo haber visto, en los últimos dos años, un solo comunicado de la dirigencia estatal y, menos aún, una crítica al gobierno estatal, que ha tenido muchos errores.
“Hay que reconocer que ha sido eficaz, por ejemplo, en el mantenimiento de la seguridad pública, pero en todo lo demás ha cometido muchos errores. Basta empezar por el tema de la deuda: el gobierno del Estado continúa destinando recursos al servicio de la deuda y al pago de intereses. Se trata de una deuda que fue producto de la rapiña.
“Hoy se gasta más en el servicio de la deuda, es decir, en el pago de intereses, que en la inversión en obra pública. Hasta donde yo recuerdo, el pago de intereses ronda los cuatro mil 500 millones de pesos al año, mientras que difícilmente se invierten dos mil millones en obra pública, cuando debería ser totalmente al revés.
“Yo lo he señalado desde hace tiempo. Cuando fui diputado por última vez, en la Legislatura 2018-2020, no me cansé de insistir en que tenía que existir una fórmula de arreglo con los bancos. Se tiene que negociar una quita porque muchas de esas operaciones fueron fraudulentas. Sabemos con qué bancos fueron y quiénes estuvieron involucrados: los Moreira, principalmente Humberto, pero también Rubén. Y eso no se dice”.





