Saltillo, Coahuila.- El cuerpo de Fernando “N”, identificado por las autoridades como el presunto responsable del feminicidio de Diana Marina, permanece bajo resguardo del Servicio Médico Forense sin que algún familiar haya acudido a reclamarlo, informaron fuentes de la Fiscalía General del Estado.
A una semana del asesinato de Diana Marina, de 41 años, ocurrido en la colonia Santa Bárbara de Saltillo, la investigación dio un giro luego de que autoridades localizaran al principal sospechoso en el municipio de Amecameca, Estado de México, donde murió durante un operativo para su captura.
De acuerdo con información extraoficial, agentes federales ubicaron al hombre mediante labores de inteligencia y le marcaron el alto para identificarse. Sin embargo, Fernando “N” presuntamente intentó escapar, lo que derivó en una persecución y un enfrentamiento en el que perdió la vida.
Las autoridades lograron confirmar su identidad a partir de las características físicas que coincidían con la ficha de búsqueda emitida previamente, entre ellas un tatuaje y la amputación de un dedo de la mano derecha.
Aunque el caso ha tenido amplia difusión pública, la Fiscalía aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el fallecimiento del presunto agresor, debido a que ninguna persona ha acudido a reconocer o reclamar sus restos ante el Servicio Médico Forense.
Mientras tanto, la familia de Diana Marina logró trasladar el cuerpo de la víctima a Tapachula, Chiapas, después de reunir recursos mediante una colecta para cubrir los gastos funerarios y darle sepultura en su lugar de origen.
El feminicidio de Diana Marina representa el tercer caso de este delito registrado en Coahuila durante 2026. La investigación también reavivó un episodio que meses atrás llamó la atención pública, cuando Fernando “N” le propuso matrimonio durante una celebración del Día de la Independencia en Saltillo.
Tras el crimen, comenzaron a surgir versiones que señalan que Diana Marina habría aceptado aquella propuesta bajo presión. Además, trascendió que existían denuncias previas por violencia en contra del hoy señalado como agresor, de quien la víctima presuntamente se había alejado luego de abandonar la Ciudad de México, donde ambos residían.





