Por Arturo Rodríguez García
TWITTER: @ARTURO_RDGZ
San Luis Potosí dejó de ser un asunto local. La sucesión de 2027 se convirtió en el primer choque abierto entre Morena y el Partido Verde. De un lado está el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum para impedir las sucesiones familiares y del otro, Ricardo Gallardo, decidido a mantener el control político del estado con la eventual candidatura de su esposa, la senadora Ruth González Silva.
El conflicto comenzó mucho antes de que arrancaran los registros internos. La reforma contra el nepotismo terminó con una concesión incómoda para Morena, luego de que el Partido Verde y el Partido del Trabajo (PT) consiguieron aplazar su entrada en vigor hasta 2030. Aunque Sheinbaum aceptó el acuerdo para sacar adelante la iniciativa en el Congreso, el guinda respondió por la vía interna y modificó sus estatutos para impedir las candidaturas familiares desde el proceso electoral de 2027.
Ese movimiento cambió el tablero en San Luis Potosí, Guerrero y Zacatecas. Mientras Félix Salgado Macedonio y Saúl Monreal quedaron sujetos a la disciplina interna de Morena, Gallardo encontró un espacio para sostener su estrategia porque gobierna bajo las siglas del Verde. La llamada “Ley Esposa”, que obligaba a postular mujeres en la próxima elección estatal, fue el primer ensayo. El gobernador terminó por frenarla después de las críticas, pero el objetivo no desapareció.
La respuesta tampoco tardó. En abril, la dirigencia nacional del Partido Verde escogió San Luis Potosí para lanzar su mensaje más duro hacia Morena. Karen Castrejón aseguró que el partido podía competir solo por la gubernatura. Gallardo respaldó la advertencia y recordó que en 2021 ganó sin el apoyo morenista.
Morena entendió el mensaje y comenzó a mover sus piezas antes de que la sucesión quedara definida por una sola familia. Ahí aparece Gerardo Sánchez Zumaya. Su registro por el PT abre una ruta distinta para Morena en un estado donde el Verde pretende imponer condiciones. Con trabajo político en los 59 municipios, el empresario llega con arraigo en la Huasteca, estructura propia y el respaldo de sectores internos que buscan construir una candidatura ajena al “gallardismo”
Mientras en la mayoría de los estados avanzan acuerdos entre Morena, PT y Verde, en territorio potosino la posibilidad de competir por separado se trasluce en un escenario real. Asimismo, el registro de Sánchez Zumaya coincide con un momento en el que distintos ejercicios demoscópicos comenzaron a colocarlo entre los perfiles con mayor competitividad dentro del bloque de la Cuarta Transformación, incluso en escenarios frente a la eventual candidatura de Ruth González Silva.
Si la alianza termina por fracturarse, la disputa ya no girará únicamente en torno al peso electoral del Partido Verde, sino a la capacidad de Morena, que hoy encabeza Ariadna Montiel Reyes, para construir un bloque competitivo que dispute la gubernatura sin depender del grupo político que hoy gobierna San Luis Potosí.
Estrategia territorial
Para Movimiento Ciudadano, el peso electoral de León, Guanajuato, como el cuarto municipio más poblado del país, representa un factor clave en su expansión. El interés de Jorge Álvarez Máynez por incorporar a la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos responde a esta relevancia geográfica, en una plaza de tradición panista.
No obstante, la adhesión introduce al debate los temas pendientes de la administración local, como la revisión de contratos públicos y los cuestionamientos ciudadanos sobre el zoológico municipal.
El partido prioriza el valor electoral del territorio, bajo una apuesta que somete a escrutinio sus criterios de selección, pues aún enfrentan el impacto político que ha significado el gobierno de Nuevo León, aunque ese capítulo, por ahora, prefieren dejarlo en segundo plano.
MÁS DEL AUTOR:





