Por Ethel Arredondo y Arturo Rodríguez
Desde hace años la élite política y empresarial del norte puso sus ojos sobre Parras de la Fuente, Coahuila –el llamado “Oasis del desierto”–, donde decidieron instalar viñedos, sembrar frondosas nogaleras y establecer sus fincas de descanso gracias a las autorizaciones que obtuvieron durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Empresarios como Ricardo González Sada, expresidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), personajes de la elite de la construcción, de los agronegocios, del transporte y hasta de los medios en la Laguna, así como políticos muy reconocidos en la región e, inclusive, algunos burócratas de nivel medio superior han sumado a la extracción que de por sí ya era abundante con la afamada Casa Madero.
Al menos dos veces al año las vendimias reúnen a unas 25 casas que ofrecen vino, algunos productos regionales, en refinado recorrido mientras se aspira el campo y el aroma del carbón que arde en parrillas incandescentes, dispuestas entre las arboledas de los esplendorosos hoteles Rincón del Montero y el desarrollo Parvada.
A 18 kilómetros de ahí el ejido San Francisco del Progreso languidece en la seca. Desde hace años los escurrimientos de la montaña comenzaron a quedarse a través de una ruta de desvíos hacia nuevos productores vitivinícolas, fraccionamientos y fincas de recreo.
Una consulta al Registro Público de Agua (Repda), base de datos que administra la Comisión Nacional del Agua (Conagua), permite advertir que en los últimos 12 años los derechos de agua aumentaron, un periodo que coincide con el incremento de la conflictividad social y los reclamos de los campesinos.
Magnates en jauja
Del cauce que se nutre de los escurrimientos montañosos hay permisos de usufructo para personas físicas y morales. Naturalmente destacan por su volumen las compañías Agrícola San Lorenzo y Agrícola del Rosario, ambas de Casa Madero, con 11 registros en el Repda que datan todos de 2014.
La producción de Casa Madero ha aumentado en los últimos años, amén de la fama que ha ganado en el país y los múltiples premios recibidos en el extranjero. La hacienda es administrada por Daniel Milmo Brittingham, descendiente de la dinastía Milmo-Madero.
Casa Madero se encuentra en expansión. Con 400 mil hectáreas de viñedos en 2021 producía unas 200 mil cajas de vino; al año siguiente incrementó su producción en 10%, resultado de un plan de inversión al que todavía le faltan dos años.
Con 427 años de existencia, desde hace décadas la familia Madero, desperdigada por México y Estados Unidos, notable en incontables consejos de administración, suele realizar ahí su orgullosa Maderada, un auténtico festival de historia pop y actividades para ornamentar la alcurnia, sin incluir la persecución, por ejemplo, que mantiene por la vía penal contra ejidatarios que le reclaman el agua.
Pero no son los únicos magnates de prestigio nacional inmersos en el saqueó del recurso hídrico. Entre los permisionarios del acuífero destaca el nombre de Ricardo González Sada, quien hace unos 20 años fue vicepresidente de FEMSA, encabezó en el país la Confederación Patronal Mexicana y ahora es un agroindustrial que exporta hortalizas.
El empresario de prosapia regiomontana, hermano de Tomás González Sada, posee 20 autorizaciones concedidas en abril de 2018, excepto una que data de 2015.
Entre 2014 y 2015 otro empresario que obtuvo como personal moral tres títulos de agua es Roberto Cueto Strimpopulos.
Se trata de un alto ejecutivo de Fortem Capital, una empresa de fondos de inversión especializada en desarrollos inmobiliarios con sede en la Ciudad de México que ha enfrentado demandas por presuntos daños ambientales, destacadamente en el Estado de México e Hidalgo.
Uno más es Manuel Munib Bitar Canavati, empresario de casinos cuyo nombre saltó al conocimiento nacional tras aparecer como uno de los identificados en el proyecto periodístico The Paradise Papers. Bitar Canavati tiene presencia en el estado, principalmente en La Laguna, y su identidad fue revelada como uno de los dos accionistas que incorporaron una sociedad de apuestas en línea en Malta: Gambling World Online Malta Limited, en septiembre de 2014.
Dicha firma, presuntamente fachada, fue expuesta como parte de los usuarios de mecanismos de evasión fiscal, aunque su familia ha negado operaciones de ese tipo.
Políticos y burócratas
La aparición de hombres de la clase política coahuilense es notable en el Repda. Si bien la revisión de este trabajo corresponde sólo a lo que afecta directamente a Parras, por lo que no incluye otras autorizaciones de la región en la que los políticos abundan. Aun así, destaca en este caso el presidente municipal Fernando Orozco Lara.
Hijo homónimo del abogado, exalcalde y exdiputado que actualmente se desempeña como notario público número 2, Fernando Orozco Cortés, juntos padre e hijo concentran cinco registros otorgados entre 2013 y 2018.
La mayoría de las autorizaciones de usufructo de agua fueron otorgados en 2018; otro de los políticos que destaca es José Guillermo Anaya Llamas. El panista exdiputado local, exalcalde de Torreón, exsenador y varias veces como ahora diputado federal, el lagunero obtuvo 13 registros en mayo de ese año, convertido ahora en nogalero.
Menos acomodado en la vida pública, con tres autorizaciones también de 2018, aparece José Antonio Algara Martínez. Se trata de un burócrata que actualmente es gerente de compras de Simas Torreón, ha ocupado cargos en diferentes dependencias estatales y federal. Su currículum es limitado, aunque es pariente del secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Miguel Ángel Algara.
Élite lagunera
Una consulta nombre por nombre permitió advertir que son numerosos los empresarios laguneros, destacadamente de Gómez Palacio, Durango, que han invertido en tierras y cuentan con autorizaciones de agua en Parras de la Fuente.
Por ejemplo, Gabriel Villalobos Máynez es un empresario agroindustrial de la Laguna de Durango, relacionado con la familia Herrera, del Grupo Chilchota. Con la alcaldesa Leticia Herrera fue director de Turismo y Fomento Económico en Gómez Palacio. Pero principalmente es empresario.
De acuerdo con el Registro Público de Comercio, Villalobos y su esposa, Alma Elia Mora, poseen la exhacienda La Pedriceña, cerca de Cuencamé. También Lavex Textil de la Laguna; Villalobos y Jardón, inmobiliaria; Pedriceña Transportadora, Pedriceña Construcciones; y Posada La Hacienda. Este matrimonio obtuvo dos permisos.
Del jet set lagunero aparece también Mario Alberto Rivero Botti, empresario fundador de Ventacero, una de las principales comercializadoras de acero en Coahuila, Durango, Zacatecas, Aguascalientes y Querétaro. Desde hace años, él con su familia posee un viñedo con dos autorizaciones de agua.
Ninguno de los laguneros mencionados es tan conocido como Luis Enrique Irazoqui Morales, empresario de la construcción y de los medios, pues es vicepresidente de El Siglo de Torreón, así como accionista en El Tiempo de Monclova; en tanto, también es accionista principal de IG Constructores, e Inmobiliaria Zoqui, entre otras.
Irazoqui consiguió cinco permisos de agua, cuatro de estos en la misma tanda de registros de 2018.
De los acaudalados laguneros aparece también Gerardo Gallegos Sosa. Es propietario de Transportes Arlequín, en Gómez Palacio. Empresario del autotransporte y ahora también fabricante de remolques, junto con su hijo Gerardo Gallegos Salas acumulan 26 autorizaciones de agua, todas conseguidas entre 2015 y 2018.
Naturalmente, el empresariado de Saltillo no puede faltar en un listado como éste y quien aparece es Arturo Mendel Gruenebaum, así como sus hijos, David y Leo Arturo. Mendel es un polémico desarrollador inmobiliario saltillense que en Parras posee la vitivinícola Don Leo, el sitio más lujoso con el más imponente viñedo de la región, Viñedos Don Leo, quien entre 2016 y 2018 obtuvo también cinco permisos.
La lista sigue…
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