Saltillo, Coahuila.- El perro que fue rescatado el pasado viernes 24 de julio por elementos de la Policía Ambiental de Saltillo murió la noche del domingo, informó el Centro de Bienestar de los Seres Sintientes del Gobierno Municipal. El caso quedó bajo conocimiento de la Fiscalía General del Estado de Coahuila.
De acuerdo con el médico veterinario zootecnista Jesús Juárez Rodríguez, adscrito al centro, desde su ingreso el animal permaneció bajo atención especializada debido a las condiciones críticas en las que fue localizado. El personal implementó un manejo médico intensivo para intentar estabilizarlo.
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La valoración inicial reveló un estado general severamente comprometido. El perro presentaba dolor intenso, deshidratación y una infestación masiva por garrapatas, por lo que el equipo médico inició diversos estudios para conocer el origen de su condición.
Como parte del protocolo, los veterinarios realizaron análisis clínicos y estudios radiográficos. Los resultados descartaron fracturas o lesiones traumáticas mayores que pudieran atribuirse al presunto enterramiento, al no encontrar alteraciones compatibles con un traumatismo severo.
Las pruebas posteriores confirmaron que el paciente padecía Ehrlichia canis, una enfermedad infecciosa transmitida por la picadura de garrapatas. A partir de ese diagnóstico recibió antibióticos específicos, terapia intravenosa con fluidos, analgésicos, tratamiento para controlar los ectoparásitos y monitoreo permanente.
Pese a las intervenciones médicas, el estado de salud continuó con una evolución desfavorable debido al compromiso sistémico provocado por la enfermedad. Según el reporte oficial, la infección ya se encontraba en una fase avanzada.
Durante la noche del domingo el perro sufrió una descompensación cardiorrespiratoria aguda que derivó en un paro cardiorrespiratorio. El médico veterinario de guardia aplicó maniobras de reanimación cardiopulmonar conforme a los protocolos establecidos, aunque no fue posible restablecer la circulación espontánea.
El informe clínico concluyó que el fallecimiento fue compatible con un cuadro avanzado de Ehrlichia canis, asociado a la infestación masiva por garrapatas, condición que ocasionó un deterioro generalizado del organismo pese al tratamiento proporcionado por el personal veterinario.
Con información de El Heraldo de Saltillo





