Saltillo, Coahuila.– La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo en Tijuana a Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del desaparecido Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), quien desde hace casi tres décadas ha sido señalado como presunto segundo tirador en el asesinato del entonces candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido en 1994 en Lomas Taurinas.
Es la segunda ocasión que Sánchez Ortega es arrestado por su presunta participación en el crimen. La aprehensión se realizó en cumplimiento de una orden federal.
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Sánchez Ortega fue uno de los primeros detenidos tras el atentado, debido a que portaba una chaqueta manchada con sangre de Colosio y dio positivo a la prueba de rodizonato de sodio, que detecta residuos de disparo. A pesar de ello, fue liberado poco después por “falta de elementos”.
En 2024, la FGR volvió a colocar su nombre en el expediente del caso, al identificarlo nuevamente como el posible segundo tirador.
Presencia en Coahuila
El exagente vivió y trabajó en Coahuila durante varios años. Desde 2006 fue asignado a labores del Cisen en la entidad, donde vigiló movimientos sociales, organizaciones civiles y actividades políticas y religiosas.
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Durante el conflicto derivado de la tragedia minera en Pasta de Conchos, Sánchez Ortega fue identificado entre los asistentes a reuniones y misas encabezadas por el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, así como en actos del entonces gobernador Humberto Moreira Valdés y de líderes sindicales.
En 2008, el periódico Vanguardia documentó su presencia en una riña entre simpatizantes del PRI y del PAN en Saltillo. Tras analizar fotografías del enfrentamiento, el medio local lo identificó como el mismo agente involucrado en el caso Colosio.
El propio gobernador Moreira denunció entonces que el Cisen realizaba espionaje político en la entidad:
“Yo soy de la idea de que los servicios del Cisen se ocupen para combatir al crimen organizado, pero ocurre que en lugar de hacer eso, vigilan y espían a los políticos”, declaró en su momento.
Sospechas y contradicciones
Sánchez Ortega fue uno de los nombres recurrentes en la llamada “teoría del complot” sobre el asesinato de Colosio. El Cisen fue cuestionado porque su agente fue detenido corriendo hacia un vehículo con la ropa ensangrentada y con rastros de pólvora.
A pesar de esas pruebas, la Procuraduría General de la República lo liberó y posteriormente el Cisen lo reinstaló. El fiscal especial del caso, Luis Raúl González Pérez, señaló en su informe de 2000 que existían contradicciones entre las declaraciones de los mandos del Cisen sobre la participación de Sánchez Ortega en los hechos.
Tras su paso por Coahuila, el exagente fue retirado de la vida pública, aunque distintas organizaciones de derechos humanos denunciaron su presencia en actividades de vigilancia encubierta y hostigamiento.
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