Proveedores del IMSS dejan volando a pacientes de hemodiálisis

En Saltillo las protestas por el mar servicio de hemodiálisis se han vuelto el pan de cada día.
noviembre 4, 2025
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Por Daniel Cortinas

“No tenemos vehículo propio; entonces, salir a las tres o cuatro de la mañana es terrible. ¿En qué nos vamos? ¿Qué transporte usamos? si hay personas que están muy graves o discapacitadas, como mi marido, que no tiene una pierna y luego para que salga con mucho vómito y mareos, porque ellos salen muy desgastados”, comenta la señora María Elena Chávez, quien acompaña a su esposo a sus tratamientos de hemodiálisis, al describir la falta de recursos en el servicio que brinda el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a los pacientes renales en Saltillo.

El caso de la señora Chávez es un ejemplo de lo que padecen los familiares y pacientes subrogados de hemodiálisis en el IMSS de esta ciudad.

Desde el 7 de octubre último más de 300 pacientes renales que atiende el IMSS en la capital del estado fueron subrogados a la clínica Hemocity Alta Tecnología Renal, para continuar con su tratamiento.

“Nos movieron de una clínica, donde estábamos cómodamente, y nos mandan a un lugar donde no hay una sala de espera, no hay un resguardo del aire y la tierra de la calle; entonces, la gente está muy inconforme”, denuncia otro de los pacientes entrevistados.

El cambio de clínica se da luego de múltiples disputas y protestas que ha habido entre la institución y los anteriores proveedores del tratamiento: Multiservicios STEYR  y HemoVita.

Proveedor con historial negro

Multiservicios STEYR, empresa que antes operaba bajo el nombre de Plenitud Centro Coahuilense de Hemodiálisis, ha tenido un paso deshonroso en diferentes estados del país, como Michoacán y Querétaro, por múltiples fallos en la calidad de su servicio.

Multiservicios STEYR está asociada al empresario Sergio Borbolla García, quien buscó la alcaldía de Querétaro en 2021 y es reconocido por ser propietario de múltiples clínicas, laboratorios y establecimientos como Clínicas Periféricas y Ambulatorias, Grupo Hospitales San José, Servicios de Salud San José, entre otras.

Esas empresas han sido vinculadas a diversas denuncias por carecer de instalaciones y equipo adecuado para ofrecer el servicio por el que son contratadas.

En el caso de la empresa Multiservicios las quejas se acumulan desde el año 2023, debido a la suspensión de sesiones de terapia y falta de higiene e insumos para el tratamiento de los pacientes que denunciaron sufrir infecciones y complicaciones en su estado de salud por las deplorables condiciones sanitarias dentro de la clínica.

Bloqueo tras bloqueo

En Saltillo las protestas por el mar servicio de hemodiálisis se han vuelto el pan de cada día, sobre todo en el tramo del bulevar Venustiano Carranza sobre el que se encuentra el Hospital General de Zona 2, donde grupos de familiares y pacientes bloquean la vialidad en múltiples ocasiones en espera de una respuesta por parte del IMSS.

En julio de 2024 derechohabientes protestaron sobre ese bulevar por la cancelación de citas para más de 50 pacientes. En esa ocasión el IMSS le rescindió el contrato a Multiservicios por la redundancia en las quejas por falta de atención.

Multiservicios fue la razón social con la que operó Alejandro López Siller, propietario de Farmacias El Rosario, quien obtuvo el contrato para la prestación del servicio sin tener experiencia ni dedicarse al ramo. Lo hizo subcontratando firmas hasta que las deficiencias estallaron.

López Siller es figura conocida en Saltillo, donde se ha hecho de importantes contratos públicos para la proveeduría de medicamentos, destacadamente en el ayuntamiento, donde ha mantenido el control del Patronato del Cuerpo de Bomberos y, al mismo tiempo, la proveeduría con el gobierno municipal.

Cuando la situación hizo crisis en el IMSS, su delegado, Valeriano Ibáñez de la Rosa, afirmó que el servicio se ofrecería en otra clínica particular, además de redirigir a los derechohabientes al Hospital Universitario.

Sobre su colaboración con el IMSS, el director del Hospital Universitario, Lauro Cortez Hernández, explica que el nosocomio realizó procedimientos de hemodiálisis a pacientes en estado grave, no obstante, dicha colaboración dejó un adeudo que, para mayo último, superaba los 300 mil pesos.

El Coahuilense Noticias pudo confirmar que en el Hospital Universitario se siguen reclamando los pagos de López Siller, pero sin éxito.

A finales de abril pasado usuarios de la unidad médica denunciaron que fueron informados de la suspensión del servicio por un adeudo económico por parte del IMSS a la clínica HemoVita, correspondiente de diciembre de 2024 a abril de 2025.

La clínica dio a conocer que no cuenta con los insumos necesarios ni los recursos operativos para realizar el tratamiento por el incumplimiento de los pagos.

Meses después, el 7 de octubre reciente, otro grupo de derechohabientes exigió la reanudación del servicio que llevaba suspendido más de dos meses.

Además, los largos tiempos de espera en el área de Urgencias y la falta de respuesta de las autoridades del IMSS llevaron a pacientes y familiares a manifestarse de nuevo, pues muchos de ellos padecen enfermedades renales crónicas que son mortales en caso de no recibir las sesiones de hemodiálisis.

Debido a los cierres constantes y las condiciones insalubres denunciadas por los pacientes, la delegación del IMSS rescindió los contratos a los anteriores proveedores subcontratados por Farmacias El Rosario y, en su lugar, contrató a Hemocity Alta tecnología Renal para atender a todos los subrogados de la institución.

Ese cambio de proveedor causó el segundo bloqueo en octubre último, debido a que los derechohabientes denunciaron que la nueva también clínica carece de las condiciones de higiene y seguridad para brindar el tratamiento renal.

De acuerdo con testimonios recabados el 20 de octubre último, se trata de un local improvisado sin suficiente ventilación ni sala de espera, máquinas mal distribuidas en un espacio reducido y bolsas de basura apiladas en la clínica Hemocity.

Dejados a la suerte

“Aquí no hay estacionamiento, estamos justo en el bulevar, abrimos una puerta y se la pueden llevar; y no solamente nos afecta a nosotros, también le afecta al que choca, no hay un estacionamiento donde podamos subir y bajar a nuestro paciente”, lamenta la señora María Elena.

Mientras que los pacientes como la señora Victoria del Bosque tienen la oportunidad de asistir a sus sesiones en vehículo propio, otros no tienen más remedio que usar el transporte público o taxis. El problema para ellos también radica en que la clínica tampoco cuenta con una bahía donde los pacientes puedan descender sin riesgo de las unidades.

Pero hay más problemas para los derechohabientes subrogados: 

“Hay personas a las que les dieron el horario de las once y he sabido de algunos pacientes a los que no los meten a su sesión a la hora que debe ser; los ingresan después de la una de la mañana”, relata otra persona en la clínica.

En lugar de terminar su terapia a la hora establecida, muchos de los pacientes se ven obligados a permanecer en la clínica después de las tres de la mañana, situación que complica su transporte y entorpece sus actividades del día siguiente.

“Y no es que les puedan reagendar la cita para el día siguiente, es gente que si no recibe el tratamiento cuando debe ser, se puede morir por la acumulación de líquidos en el cuerpo, eso de por sí ya es mucho dolor”, agrega María Elena.

Sin embargo, la queja más recurrente entre los pacientes es la falta de un área de espera digna, pues la fila para entrar forma parte del exterior del local y apenas si cuenta con un toldo para resguardar a los derechohabientes.

“Necesitamos que nos pongan una sala de espera porque ahorita está a una temperatura excelente, pero va a llegar la temporada de frío o que haga lluvia y ahí si no podemos estar a la intemperie. Claro que ahorita nos tienen un toldo, pero eso nos cubre de nada y eso nos afecta a nosotros que no tenemos defensas”, explica el paciente Félix López, esposo de María Elena.

Aún con las deficiencias actuales del servicio, pacientes como Félix mantienen una mentalidad positiva y confían en que personal de la clínica trabajará por resolver las quejas de los derechohabientes para ofrecer un trato digno.

“Estamos esperando que mejore. Tenemos la necesidad de una respuesta positiva, que quizás el seguro tenga el proyecto de hacer un arreglo, pero también me gustaría que nos lo dijeran, que nos den una respuesta”, dice.

Respuesta del IMSS

Respecto de las denuncias de quienes reciben el tratamiento de hemodiálisis, la delegación del IMSS emitió un comunicado en el que aseguran haberse reunido con el grupo de inconformes.

El Seguro Social asegura que la nueva unidad prestadora del servicio cumple con los estándares establecidos por la normatividad institucional.

“El IMSS reitera su compromiso de brindar a sus derechohabientes servicios con calidad y eficiencia, buscando siempre las mejores opciones para ello y trabajando para que dichos servicios no se suspendan bajo ninguna circunstancia como hasta ahora ha sido”, agrega el comunicado.

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