Por Ana Castañuela y Kristel Reyes
Saltillo, Coahuila.- Habían transcurrido apenas tres horas y media desde que Antonio Flores Guerra fue liberado en Sabinas cuando la Junta de Gobierno del Congreso de Coahuila comenzó a definir su destino como legislador.
Tras una hora de deliberaciones, se determinó la suspensión de “Tony” Flores de sus funciones como diputado local. El procedimiento, que inició cerca de las 10:00 horas bajo la conducción de la diputada presidenta Beatriz Fraustro, determinó que el legislador del Partido del Trabajo (PT) debía dejar su cargo temporalmente debido a cuatro ausencias injustificadas acumuladas entre abril y mayo.
Mientras tanto, en el exterior, un grupo de simpatizantes del PT, liderado por la excandidata de ese partido al distrito 13 de Saltillo, “Chepina” Flores, se concentraban frente a la puerta trasera del Palacio Legislativo, ubicada en la calle Carmen Aguirre de Fuentes.
Desde las 8:00 horas la policía estatal había desplegado un cerco de seguridad en el Boulevard Francisco Coss y la calle Álvaro Obregón para prevenir disturbios ante una decisión que la Junta de Gobierno había evaluado desde el 26 de mayo.
Elementos municipales permanecían apostados en las esquinas del recinto, mientras vallas metálicas de color azul cerraban los accesos principales. Patrullas del Grupo de Reacción Sureste (GRS), Tránsito Municipal, unidades del C4 y del C2 realizaban rondines constantes alrededor del inmueble.
La jornada fue escandalosa para Flores Guerra desde la madrugada. A las 2:30 horas del martes 9 de junio un operativo de la policía municipal de Múzquiz lo detuvo por presunto exceso de velocidad e insultos a la autoridad, por lo que, junto a su hermana, Tania Flores, fue trasladado a las instalaciones de una agencia del Ministerio Público Federal en Sabinas.
Ocho horas después, previo a la sesión programada para las 11:00 horas, Fernando Rodríguez, suplente del legislador, acudió por segunda ocasión al Congreso— la primera fue el 26 de mayo, cuando se discutió por primera la suspensión en la Junta de Gobierno— para solicitar formalmente a la Junta de Gobierno que se le llamara a ocupar la curul de Antonio Flores.
Mientras tanto, el grupo de militantes del PT, que crecía poco a poco, buscaba refugiarse bajo la escasa sombra disponible mientras exigía ingresar al recinto bajo el argumento de que era su derecho.
A unos metros, elementos de la Unidad Canina K9 permanecían atentos junto a varios elementos de la policía municipal.
Cerca de las 10:47 horas llegó el diputado Alberto Hurtado, quien, al ser cuestionado sobre el amplio despliegue de seguridad, respondió que imaginaba que estaba relacionado con la detención y posterior liberación del diputado Antonio Flores Guerra, quien, según señaló, acude acompañado de simpatizantes para recibir respaldo público.
Finalmente, cerca de las 11:00 horas, Antonio Flores llegó al recinto acompañado de su hermana Tania. Tras ingresar a la Junta de Gobierno, se le notificó su suspensión temporal y su reincorporación hasta el mes de septiembre, al inicio del siguiente periodo ordinario de sesiones.
La sesión parlamentaria inició con 40 minutos de retraso. Al sonar la campana, Tony Flores y su hermana abandonaron la sala de juntas para dirigirse al pleno. Con semblante serio, el diputado intentó desviar la atención hacia las agresiones que, aseguró, sufrió su hermana durante su detención en Sabinas.
El legislador ingresó al pleno de manera sorpresiva justo cuando la Mesa Directiva, presidida por María del Mar Treviño Garza, guardaba un minuto de silencio en memoria de Román Cepeda, exalcalde de Torreón, fallecido el pasado 5 de junio. Durante el tributo, Flores aprovechó para quitarse el sombrero en señal de respeto, mientras simultáneamente atendía llamadas y enviaba mensajes de texto.
Fue a las 11:45 horas cuando la Mesa Directiva llamó a Fernando Rodríguez a ocupar la curul, y fundamentó la decisión en lo establecido en los artículos 51 de la Constitución Política del Estado de Coahuila, 32 de la Ley Orgánica del Congreso y 99 del Reglamento de Prácticas Parlamentarias.
Se declaró un receso en la sesión para facilitar la integración del diputado suplente; sin embargo, Fernando Rodríguez no pudo asumir el cargo, pues Antonio Flores se aferró a su asiento.
Afuera, entre consignas y gritos, los militantes — a quienes se les había informado la suspensión del legislador 20 minutos antes —, insistían en su derecho a ingresar y acusaban a los oficiales de violentar sus derechos políticos.
Josefina Flores intentó entrar a la fuerza, pero seis policías formaron una muralla humana que le impidió el paso.
“Todo es culpa del chaparro de Fernando”, se escuchó el reclamo de Chepina Flores.
Tras el anuncio del receso, los integrantes de la Mesa Directiva y la bancada del PRI abandonaron el recinto, dejando a Flores solo. El diputado suplicó a la presidenta que le concediera el uso de la voz, pero le fue negado bajo el argumento de que la sesión estaba en pausa.
En ese momento, solo la diputada panista Edith Hernández se acercó a él; Flores le mostró los brazos para evidenciar supuestos moretones causados por elementos estatales durante su detención.
Minutos más tarde, la madre del legislador, a quien sí se le permitió la entrada por la puerta trasera, ingresó al salón acompañada por una de sus hijas; frente al pleno, rompió en llanto mientras abrazaba a Tania Flores.
Transcurrieron alrededor de 40 minutos y la Mesa Directiva regresó al salón para solicitar nuevamente al legislador que abandonara el recinto, sin embargo, recibieron una negativa rotunda. Ante la falta de disposición de Flores, la diputada María del Mar Treviño nuevamente le negó el uso de la palabra.
A pesar de ello, el petista tomó la palabra desde su lugar ante un pleno prácticamente vacío.
Argumentó que su suspensión era improcedente, alegando que sus faltas habían sido justificadas y que el suplente no fue llamado tras la tercera ausencia, como exige la ley. Incluso mostró grabaciones de sesiones previas en las que la Mesa Directiva confirmaba sus faltas justificadas.
Mientras tanto, afuera del Congreso, pequeños grupos de simpatizantes continuaron llegando de manera esporádica. Algunos aparecían por la calle Manuel Acuña; otros rodeaban el edificio para llegar desde la parte frontal del Congreso.
A las 12:37 horas arribó uno de los grupos más numerosos de la jornada: más de una decena de jóvenes y adultos provenientes del Centro de Rehabilitación Nueva Forma de Vida Margo A.C. Reunidos bajo el intenso sol, recibieron instrucciones para mantener una manifestación pacífica.
Tras treinta minutos de tensión, a las 13:02 horas, la Mesa Directiva declaró formalmente cancelada la sesión por falta de condiciones, pues el legislador se negaba a ceder la curul y dejar el recinto.
En cuestión de minutos, el salón quedó casi vacío. Entre los pocos presentes, se encontraban los morenistas Antonio Attolini, Luis Ponce y Delia Hernández, quienes se acercaron a Flores. La legisladora Magaly Hernández también permaneció en el salón, aunque mantuvo distancia.
Afuera, la multitud también comenzó a dispersarse debido a las largas horas de espera bajo el sol.
Ya sin audiencia, Antonio Flores permaneció en el pleno durante casi dos horas más, y transformó el recinto en un set de grabación para redes sociales.
Mientras una de sus hermanas lo grababa con su teléfono celular, el diputado simulaba dar el discurso que tenía preparado, y repitió las tomas en diversas ocasiones ante el salón desierto.
Fue hasta casi las 15:00 horas cuando Flores finalmente abandonó la curul y el edificio para reunirse con el pequeño grupo de simpatizantes que aún lo esperaban en el exterior.
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