Saltillo, Coahuila.- Coronas de distintos materiales, diseños y siglos se resguardan detrás del Santo Cristo de la Catedral de Santiago, en Saltillo.
Aunque tradicionalmente se habla de una sola, en realidad existen varias piezas utilizadas en distintos momentos litúrgicos, algunas con más de 300 años de antigüedad.
Francisco Aguilar, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Coahuila, confirmó la existencia de varias coronas, sin precisar la cantidad exacta por motivos de seguridad.
“Tenemos una de oro preciosa y otras con una talla impresionantemente hermosa. La más antigua es de finales del siglo XVII”, señaló.
El funcionario explicó que estas coronas no siempre son las mismas que se muestran durante la tradicional procesión del 6 de agosto. En una ocasión, dijo, una de las piezas no se exhibió porque no alcanzaron a limpiarla.
“Son muy parecidas, pero cada una tiene detalles distintos: una lleva espinas, otra tres cruces; una más está hecha en oro blanco”, describió.
Aguilar también recordó un hecho poco conocido: en el siglo XX, un sacerdote estadounidense llevó algunas de estas coronas a centros penitenciarios para que los internos pudieran venerarlas. Para garantizar su conservación, el INAH diseñó cajas especiales y supervisó cada traslado.
“El patrimonio cultural y religioso que tiene la Catedral es impresionante. Muchas veces la gente no lo valora, pero no cualquier ciudad posee esta calidad y cantidad de piezas. Aquí tenemos verdaderas joyas históricas y artísticas”, afirmó.
La imagen del Santo Cristo de la Capilla, elaborada en pasta de caña, llegó a Saltillo en el siglo XVII como un obsequio proveniente de Xalapa.
Con el tiempo, se convirtió en uno de los símbolos religiosos más importantes de la región. Cada 6 de agosto, miles de fieles acuden a la Catedral para participar en procesiones, misas y expresiones populares de fe.
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Con información de Capital Coahuila





