Saltillo, Coahuila.- Las intervenciones no siempre parten de una denuncia. En varios casos, personal especializado llega a los domicilios tras reportes vecinales o llamadas al número de emergencias. A partir de ahí, se activa un esquema de seguimiento que incluye atención jurídica, social y sicológica.
El estado registra un bajo nivel de continuidad en los procesos legales por violencia familiar. Solo 1 de cada 10 mujeres que enfrentan agresiones decide mantener la denuncia contra su agresor.
Durante el primer trimestre del año, la Unidad de Integración Familiar (UNIF) ha atendido en promedio 100 denuncias mensuales. Los casos corresponden a agresiones contra mujeres y menores de edad, en su mayoría dentro de relaciones de pareja.
La estrategia institucional se centra en acciones posteriores a los episodios de crisis. Patricia Moreno Domínguez, directora de la UNIF, explicó que el seguimiento incluye visitas domiciliarias para mantener contacto con las víctimas.
En estas intervenciones participan sicólogos, trabajadores sociales y abogados, quienes brindan acompañamiento y orientación legal. El esquema busca evitar que las víctimas abandonen los procesos o concedan el perdón legal.
El protocolo estatal contempla coordinación con el Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres, instancia que participa en la atención integral.
Las autoridades mantienen estas acciones con el objetivo de dar continuidad a los casos y reducir la deserción en las denuncias por violencia familiar.
Con información de Zócalo





