Bastante penoso fue que en 2025 Coahuila cayera cuatro lugares en el Índice de Competitividad que elabora el IMCO, para colocarse en el puesto número siete del tablero nacional como para que un problema burocrático vaya a terminar impactando el posicionamiento en Inversión Extranjera Directa que hasta el año pasado mantuvo a la entidad en el top 5.
Y el problema tiene que ver con el desastre con que opera el Registro Público de la Propiedad (RPP) que de seis semanas que tardaba en 2025 pasó a 20 semanas para poder registrar la entrada de una escritura, sea esta de carácter inmobiliario o constitutiva de una razón social.
Olvídese de los indicadores laborales y la capacidad de la mano de obra, de las condiciones de seguridad, e inclusive, de los sistemas de apertura rápida de empresas así como de cualquier data que contribuya a fortalecer el desarrollo económico porque, mientras cada dependencia puede cumplir con su trabajo, en el Instituto Registral y Catastral del Estado de Coahuila que se supone dirige Sergio Mier Campos y en el RPP, que al parecer coordina Óscar López Elizondo, cualquier presunción gubernamental, se atora. No sobra decir que el sitio web les anda fallando hasta para consultar el directorio y saber si ese par sigue ahí haciendo de las suyas.
Hay dos explicaciones dadas hasta ahora, siempre por lo bajito: la primera es que les falta personal pues en diciembre pasado hubo una purga en la burocracia y la cantidad de registradores que se quedaron no se dan abasto. La segunda es que, dicen, se está implementando un nuevo sistema y la transición no está saliendo como se esperaba.
Una u otra son un despropósito. La primera porque no hay justificación suficiente para la insuficiencia de personal en tratándose del RPP más caro del país. La otra es que implementar un nuevo sistema, después de las millonadas gastadas en el actual, no suena lógico sino metálico.
Desde principios de 2024, el gobernador Manolo Jiménez, hizo público su deseo de que los trámites registrales se agilizaran. Y, como a Mier y Elizondo (dicen los chavos) ni quien los tope, el cargo se va directo al mandatario por la ineficiencia de sus funcionarios.
La visita de Montaño
Ya desde ayer le anticipábamos aquí que el consejero del INE, Jorge Montaño, sostendría un encuentro con actores políticos y, con el hecho consumado, podemos decir que (si usted no sigue las redes sociales, aquí le informamos) fue con el gobernador Manolo Jiménez Salinas y el subsecretario de Gobierno, Diego Rodríguez.
Dicen que la reunión fue cordial, interesantes sus temas y fortalecida la relación institucional. Como se recordará, a principios de año el mandatario coahuilense sostuvo un encuentro con la presidenta del INE Guadalupe Taddei, así que resulta obvio que hay buena relación con las altas esferas electorales del país.
El tema coincidente fue que el arbitraje electoral en Coahuila, la única entidad federativa en la que hay elecciones este año, debe ser imparcial, neutral y no debe tomar partido.
Encuentro fluido
Todo parece haber fluido bien en el encuentro de los consejeros del IEC con el del INE, Jorge Montaño, quien escuchó en voz del consejo general el avance del proceso electoral en curso.
Reunión muy ejecutiva, con asuntos concretamente del proceso electoral que fue bien aquilatado.
Acaso el que se explayó un poco, dicen, fue el consejero Marco Yeverino, quien de muy buen ánimo encomió el trabajo de cada uno de sus compañeros y compañeras, refiriéndose en especial al del presidente, Óscar Daniel Rodríguez, y a la eficiencia del secretario ejecutivo, Gerardo Blanco.
Ni el orden del día
Desde el arranque de semana era claro que para el presidente municipal de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, las cosas no pintaban bien. Para mitad de semana, la situación era tan crítica que un político profesional estaría buscando un gestor de crisis pero el munícipe ni ha de saber qué es eso.
Y es que, convocada la sesión de cabildo, el alcalde morenista intentó un nuevo lance sobre el Simas, cuya gerencia quiere remover. Para conseguirlo, buscó debilitar a las bancadas opositoras, especialmente del PT, con la idea de alcanzar mayoría cediendo satisfacer pequeñas necesidades de los ediles. Otra vez, el tiro le salió mal.
¿Qué tan mal? Pues de manera inédita el cabildo rechazó el orden del día y con eso ya no hubo sesión. Visiblemente afectado, pidió que le dijeran cómo proceder porque nunca había pasado y, al caer en la cuenta de que se quedaba sin sesión, soltó con ira contenida: “bien jugado”.
Pero lejos de reconocer el problema político que enfrenta, ya no pudo más y en una transmisión en vivo salió a llamar lacras a los integrantes del cabildo, los acusó de sabotear su administración y de pasada, se lanzó contra el gobierno estatal… y apenas era mediodía del miércoles.
Octavio y el STUAC
El Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Coahuila aprobó ayer la negociación del Contrato Colectivo del Trabajo que la dirigencia, encabezada por Nora Mireya Ramírez Sánchez, había aceptado con anterioridad.
Nora Mireya no niega la cruz de su parroquia. Enfermera que es, en campaña ofreció conseguir mejores condiciones para los trabajadores de los tres hospitales universitarios y, para esta su primera negociación, logró aumentar días de vacaciones y una prima de antigüedad en 70%.
Si bien corresponde a la Oficialía Mayor, de Josué Elí Garza, hacerse cargo de las relaciones laborales, en este caso fue por intervención directa del rector Octavio Pimentel Martínez que se consiguió el acuerdo.
Hay veces que el rector se tiene que involucrar directamente cuando al equipo no le da para más que generar problemas como viene sucediendo en diferentes áreas.
Una bajeza de Josué Elí
Por cierto que el más reciente caso de Josué Elí es que anda en modo priísta activado y, de buenas a primeras, decidió negar los permisos sin goce de sueldo que docentes universitarios han solicitado para poder mantenerse como servidores públicos de administraciones municipales morenistas o petistas, particularmente, en La Laguna.
Es de sobra conocido que uno de los problemas que enfrenta la UAdeC es que en su nómina hay docentes que se desempeñan en diferentes instituciones del sector público y no logran tener las cartas de compatibilidad. El caso es tan grave que ha surgido reiteradamente en los informes de la Auditoría Superior de la Federación.
Así que, en los meses recientes, el oficial mayor, aprovechando esa situación, niega los permisos dejándole a las personas sólo dos opciones: dejar el cargo público o dejar la plaza, una bajeza política por jugar así con la vida profesional de las personas y peor aún, oficiosa porque para hacerlo ni siquiera pidió permiso.
La gira del fiscal
El fiscal Federico Fernández Montañez, trae la encomienda de visitar los 38 municipios del estado. Para los mal pensados, hay que precisar que no se trata de activismo político, sino de una tarea relacionada con su función.
Se trata de ocho criterios que se están implementando con el propósito de fortalecer la prevención en seguridad y, entre estos, el polémico asunto de ordenamiento en bares y cantinas. Y claro, va lo relativo a los cateos, a la manera de enfrentar las riñas y otras situaciones que se pretende, sean abordadas bajo protocolos precisos en cada municipio.
Ayer tocó el encuentro con el alcalde de Saltillo, Javier Díaz. Muy ameno, de mero trámite el encuentro y sin mayor complicación, habida cuenta de que en la capital coahuilense, la Comisaría de Seguridad que lleva Miguel Ángel Garza, está entregando muy buenos resultados.
Verde precisión
Antier nos referimos en este espacio a la eventual postulación de Alex Martínez, como candidato del PVEM a diputado local por el Distrito 16, aunque luego repasamos la agenda de temas que competen al Distrito 12.
La precisión es porque el Distrito 16, por el que competirá el conocido influencer, corresponde a Saltillo y es en el que procura la reelección el priísta Álvaro Moreira.
El Distrito 12, que tiene su cabecera en Ramos Arizpe, es el que tendría la agenda de temas medioambientales de primera importancia para la región, pero ahí no será Alex Martínez quien ocupe la candidatura, sino su esposa, Gloria Areli Flores Oyervides.
Por cierto, se dice en el war room priísta que el asunto preocupó, por alguna razón inescrutable, a Chema Morales, quien prefería llevar de adversario a Alex Martínez.
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