La industria del reciclaje de PET en Estados Unidos enfrenta una crisis sin precedentes por el aumento de importaciones a bajo precio, advirtió Steve Alexander, presidente y CEO de la Asociación de Recicladores de Plástico (APR), al comparecer ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
En los últimos 15 meses, siete instalaciones de reciclaje de PET han cerrado en territorio estadounidense, lo que representa una pérdida cercana al 25% de la capacidad nacional de reciclaje, aseguró Alexander. “Cerraron no por ineficiencia, sino porque el mercado estaba distorsionado por una ola de importaciones a bajo precio que estas instalaciones no pudieron soportar”, afirmó.
La audiencia se realizó en el marco de las investigaciones de la Sección 301 sobre exceso de capacidad estructural y sobreoferta extranjera. Según la APR, los recicladores estadounidenses enfrentan presión creciente por el aumento acelerado de importaciones provenientes de Indonesia, Malasia, Tailandia, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán, India y China.
Cifras que prenden las alarmas
Datos presentados por la asociación ante el USTR muestran incrementos históricos acompañados de fuertes caídas de precios. Entre 2021 y 2025, las importaciones desde India crecieron más de 1,200%, mientras que los precios cayeron más de 60%. En el mismo periodo, los envíos desde Indonesia aumentaron más de 1,125% y los de Tailandia más de 2,278%.
Alexander también señaló que la sobrecapacidad global de producción de plástico virgen impulsada por China sigue presionando a la baja los precios del plástico reciclado a nivel mundial. “Cuando las importaciones ingresan al mercado a precios predatorios, los recicladores nacionales no pueden competir en condiciones justas, sin importar qué tan eficientes sean”, sostuvo.
Ante el riesgo de más cierres de plantas y pérdida de empleos, la APR solicitó al USTR adoptar medidas bajo la Sección 301(b) de la Ley de Comercio para frenar el exceso de oferta de PET importado.
Al mismo tiempo, la organización pidió que México y Canadá queden excluidos de cualquier posible medida comercial, al argumentar la importancia de las cadenas de suministro integradas en América del Norte.
“La industria estadounidense del reciclaje de PET ha llegado a un punto crítico. Sin una intervención oportuna, continuarán los cierres de plantas, la pérdida de empleos y la reducción permanente de la capacidad nacional de reciclaje”, concluyó Alexander.





