Por Hiroshi Takahashi
La fiesta que se vive en México en el marco del Mundial ha sido aprovechada también por las organizaciones criminales, aunque parezca que vivimos en un país muy pacífico y siempre de fiesta. En al menos dos de las sedes mundialistas se han reportado incidentes relacionados con la actividad delictiva en contra de turistas nacionales e internacionales.
Se hizo público que en Jalisco, del emecista Pablo Lemus, huéspedes de un hotel fueron víctimas de delitos como secuestro y extorsión por parte de una presunta organización criminal. Supuestamente, los miembros del crimen operan en colaboración – obligada o no- con el personal de los hoteles. Por cierto, mientras dicha crisis se viralizaba en medios de comunicación y redes sociales, el gobernador aprovechó para postear fotografías junto a políticos de Baja California en un palco del Estadio Ciudad de México.
En dicha entidad, de acuerdo con los propios reportes de inteligencia, se registra la operación de al menos 13 organizaciones y células criminales, siendo el conocido Cártel Jalisco Nueva Generación el de mayor preponderancia. También se identifica la presencia de grupos como Los Puga, Nueva Plaza, el Cártel de Sinaloa y Los Cuinis.
El mismo esquema de operación en contra de visitantes se registró ya en la Ciudad de México, que gobierna Clara Brugada. Resulta escandaloso que, en la capital del país, se tenga monitoreo de hasta 30 diferentes organizaciones delincuenciales locales, muchas con alianzas con los grandes cárteles criminales.
En la Ciudad de México, la llamada Unión Tepito es la de mayor presencia, los reportes de seguridad la ubican con operaciones en alcaldías como Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc, Coyoacán, Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Iztacalco, Venustiano Carranza y Azcapotzalco.
En Iztapalapa, que gobierna Aleida Alavez, se concentraría el mayor número de grupos delincuenciales coexistiendo; pues además del ya mencionado, se ubican en esa zona de la ciudad el Cártel de Tláhuac, Los Rodolfos, Los Tanzanios, el Grupo de colombianos y venezolanos, Juan Balta, Tía Baker, entre otros.
Otro foco rojo en esa materia es la muy visitada alcaldía Cuauhtémoc, de Alessandra Rojo, pues las autoridades identifican en esa demarcación la operación de la Fuerza Anti Unión, el Cártel de Tláhuac, el Grupo de colombianos y venezolanos y la Ronda 88.
En Tlalpan, de Gabriela Osorio, donde se habrían registrado los delitos contra huéspedes de un hotel, el avance de las organizaciones criminales no da tregua. Se ubican ahí operaciones de Los malcriados y Los chacales, cuyos líderes por cierto fueron aprehendidos cuando Omar García Harfuch era secretario de Seguridad capitalino. También se apunta la presencia de la Fuerza Anti Unión, Los Tanzanios, Los Molina, el CJNG, entre otras.





