Artistas exigen rescatar edificio cedido a la AIDH 

julio 7, 2026
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Por Valeria Cämun

Los más de mil 380 metros cuadrados de “La Casa Morada” son insuficientes para la Academia Interamericana de Derechos Humanos: también tienen oficinas en la Infoteca de la Universidad Autónoma de Coahuila Campus Arteaga y en el edificio del Centro Histórico de Saltillo, que antes albergaba al Instituto Coahuilense de Cultura.

Esa casona del siglo XIX fue cedida en comodato a la universidad para que la academia del magistrado Luis Efrén Ríos Vega tuviera su propio espacio, pues sólo tenía una oficina dentro de la Facultad de Jurisprudencia, pero al ser destituido como director en 2017 gestionó con el exgobernador Rubén Moreira la cesión de la propiedad. 

En tanto, la Academia Interamericana de Derechos Humanos (AIDH) construía el edificio “Derechos Humanos Siglo XXI”, conocido como La Casa Morada, que requirió una inversión inicial de 40 millones de pesos y que actualmente cuenta con cancha de pádel.

Sin embargo, aunque la Casa fue inaugurada en noviembre de 2023 la Academia sigue utilizando el edificio ubicado en Hidalgo esquina con Juárez, o por lo menos usa algunas oficinas como archivo o bodega.

El deterioro es visible: la extinta librería está en abandono, la galería se abre esporádicamente, la Sala Emilio “Indio” Fernández tiene filtraciones, y el techo corredizo del patio central, donde antaño se hacían lecturas de libros, bailables y exposiciones, está dañado. 

Exigencia 

El activista y gestor cultural Sergio Castillo Lara explica que en junio de 2019, integrantes de la comunidad artística de la región redactaron una petición dirigida al entonces gobernador, Miguel Ángel Riquelme Solís, y al exrector Salvador Hernández Vélez para que el edificio fuera devuelto a la Secretaría de Cultura de Coahuila, antes Icocult, para que se convirtiera en un Centro Cultural. 

“La capital del estado requiere de más espacios institucionales para el desarrollo de actividades culturales”, decía el documento firmado por artistas, creadores, gestores y comunidad en general, con copia para Ana Sofía García Camil, exsecretaria de Cultura. 

“El edificio albergó inicialmente al desaparecido Centro de Artes Visuales e Investigaciones Estéticas, CAVIE, antecedente del Instituto Coahuilense de Cultura. Ahí se desarrollaban talleres, presentaciones de libros, espectáculos artísticos y exposiciones de artes visuales de gran calado, su galería posee condiciones idóneas para ello y no hay similar en el resto de Coahuila… los espacios eran utilizados como puntos de encuentro por colectivos de artistas independientes para ensayar, practicar y presentar sus propuestas. Ahí se hacía comunidad”. 

Sergio Castillo asegura que Saltillo carece de espacios institucionales en donde los artistas puedan desarrollar su trabajo, además de que hoy en día Cultura no tiene una galería de exposiciones temporales. 

“Es sabido que la Academia ya tiene un edificio, ya tiene una sede oficial, ahorita el Icocult no es un edificio que ellos necesiten y se sigue deteriorando, porque no está claro quién cuida la infraestructura”, afirma. 

“El edificio tiene una sala de cine que contaba con un proyector profesional y otros equipamientos, y ya no, el proyector ya no está, no se sabe qué pasó con él”, denuncia. 

Existe el acervo de artes plásticas y visuales del gobierno del estado, cuyo guardián es la Secretaría de Cultura mediante el Museo de Artes Gráficas, y está en una bodega que no tiene las mejores condiciones, dice. 

“En época de lluvia ha tenido problemas de humedad, ese patrimonio artístico de piezas de arte que nos pertenece a todos está en riesgo de perderse porque no es un lugar adecuado donde está albergado; y tampoco se exhibe, debería tener una programación de exhibición, y no se exhibe porque no hay un lugar donde se pueda presentar”. 

Y ese edificio, continúa, podría ser éste que hoy sigue siendo de la Academia, que no utiliza y al que no destina nada de su presupuesto anual, que ronda los 40 millones de pesos. 

“Si hubiera voluntad por parte de ellos, que conocen esta petición, esta necesidad, creo que podrían ceder el edificio porque no lo necesitan, el edificio se está maltratando; ojalá que parte de esos 40 millones de pesos se hubieran utilizado para restaurarlo”, insiste Castillo Lara. 

Nicté Ruiz Magaña, directora del colectivo cultural RUMA: Arte y Comunidad, afirma que no han quitado el dedo del renglón, y que hace unos meses le presentó una propuesta al gobernador Manolo Jiménez para que el inmueble vuelva a ser ocupado como lo que siempre fue: como un espacio cultural. 

“Tienen este edificio maravilloso en la plaza, y a raíz de que hicieron Paseo Capital, creo que es un espacio que debería ser aprovechado. Me parece que la Academia tiene un espacio, no veo por qué no pudiéramos recuperar éste, es del gobierno del estado, entiendo que está en comodato, pero creo que sí le hace falta a la ciudad”. 

Aunque afirma que la AIDH siempre le ha prestado la Galería para las exposiciones de RUMA, y que está agradecida con ellos, Nicté Ruiz considera que deberían abrirse las puertas de manera permanente y para todos. 

“Yo tengo fe en que se puede lograr”, dice. 

Disposición

El rector de la Universidad, Octavio Pimentel Martínez, expresa que su administración no ha recibido una petición formal, ni por parte de la comunidad artística ni de la Secretaría de Cultura. 

“Nosotros, como Universidad, estamos conscientes de la situación y comprometidos con la difusión de la cultura, con el desarrollo y con ponernos de acuerdo; yo no tengo ningún inconveniente, sería cuestión de discutirlo con el estado y tomar decisiones junto con ellos, y lo mejor que le convenga a la ciudadanía, al estado: la Universidad es responsable de operar y de hacer que eso suceda”, explica. 

“Es un edificio de la Universidad, independientemente de qué escuela, facultad, instituto o academia esté ahí, es un edificio patrimonio de la Universidad, y cualquier desarticulación de un bien de la Universidad corresponde un proceso legal que se tiene que llevar dentro de la misma institución y tiene que ser a solicitud de una parte, de otra institución que lo solicite, y pasar todo el proceso legal; estaremos atentos a cualquier inquietud”, subrayó. 

En el boletín de la inauguración de la Casa Morada, hace casi tres años, la Academia difundió que su objetivo era el desarrollo de educación, investigación, conocimiento, proyectos y otras actividades científicas dirigidas a hacer realidad una sociedad enfocada en el bienestar de las personas, cuyo centro se cimiente en los valores de la libertad, la igualdad y la solidaridad. 

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