Círculo Rojo: Incivilidad legislativa

octubre 23, 2025
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Que hace falta debate, altura de miras, propuesta y, cuando menos, horas nalga en las curules del Congreso del Estado, es innegable. Sin embargo, el acaloramiento de ánimos deja ver una mala praxis legislativa que perjudica la democracia, el pluralismo y pone en entredicho la función que se supone las y los legisladores deben realizar.

Las generalizaciones son odiosas así que, en concreto, fue penoso que con la sesión iniciada, las diputadas Olivia Martínez, Beatriz Fraustro, Guadalupe Oyervides, junto con los diputados Alfredo Paredes y Gerardo Aguado, se pusieran a bromear a la diputada Edna Dávalos, quien hacía gala de un bastón que requiere por un accidente que le afectó un tobillo.

El festivo momento implicó buenos chascarillos. Aguado por ejemplo, le dijo a Edna que le faltaba el puro y un parche, refiriéndole a la villana Catalina Creel.

Pero hay un problema de momento y de lugar, inmadurez de bachilleres que perturba el deber ser en una Legislatura que, ya se ha dicho, no tiene en casos como los mencionados, el más mínimo respeto por las personas que se supone representan ni por las y los legisladores que sí van a trabajar.

Tan es así que la más joven de la Legislatura, Marimar Treviño, en funciones de presidenta por la ausencia de Delia Hernández, los llamó al orden infructuosamente.

Pero siempre puede ser peor.

Casi violencia

Quizás lo peor de la sesión ocurrió cuando Felipe González, priísta lagunero, hizo un punto de acuerdo sobre no modificar las placas. Antonio Attolini, le espetó que eso era cortina de humo por los precios elevados y la mala calidad de las láminas. 

Pero entonces, Felipe se atacó y, muy encendido, quiso confrontar a Attolini pero en eso brincó Alberto Hurtado para decirle que Attolini tenía derecho de decir lo que quisiera y, el primero, con indignación señoril, repuso que no estaba hablando con él y que se abstuviera de dirigirle la palabra.

Las risas que provocó la involuntaria contestación humorística de Felipe lo encendieron más, Hurtado le reviró con algunas expresiones equivalentes a lo que antiguamente hubiera sido quitarse los guantes y darle una coqueta cachetada a Felipao en desafío, pero sólo de palabra, o sea, lo que coloquialmente sería hoy como cantarle un tiro.

Entonces intervino Edna Dávalos para exigirle a Marimar que pusiera orden, haciendo volver a Attolini al ruedo para reclamarle que estuviera dándole órdenes a la Presidenta. Muy despichadito, Felipao se fue a refugiar con Olivia Martínez a la curul de junto y de ahí ya no se movió.

Al final, Marimar Treviño tuvo que imponer la autoridad de la Presidencia para que todos se calmaran.

¿Era un asunto trascendental? ¿iba en eso el futuro del estado? Pues claro que no, en una legislatura de exhortos y pronunciamientos, fue un pleito para la nada.

Detrás del homenaje

Pero hay más. En la sesión de este miércoles en el Congreso del Estado hubo dos reconocimientos espejo a los agentes de policía estatal que participaron en los recientes operativos de la Región Norte.

Lo destacado del caso es que el pronunciamiento inicial, muy elaborado y, si cabe decirlo, políticamente generoso, fue propuesto por el diputado morenista Antonio Attolini Murra dirigido a las y los integrantes de la PEC, PAR, PCC, AIC, PM y PP, haciéndolo extensivo a la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Marina Armada de México, así como a las municipales.

“La seguridad no es una causalidad. Es fruto de una política de Estado que se sustenta en la coordinación, en la confianza y en la cooperación entre los tres niveles de gobierno”, fue una de las expresiones de Attolini, quien además aseveró que, en Coahuila, la paz se defiende todos los días.

Pero como hay quienes no pueden ver que les ganen el mandado, al notar que el morenista había inscrito ese pronunciamiento, alguien de inmediato se puso a escribir una cuartilla similar aunque retóricamente  más modesta.

Lo curioso es que hace unos meses, en este mismo espacio, nos referimos a la forma en que los diputados y otros actores políticos de la alianza decían muy poco por los elementos policiacos a quienes les escamoteaban hasta el reconocimiento por su tarea. De ahí que sea bastante penoso que la bancada oficial finalmente le haya entrado a encomiar el trabajo policiaco, aunque nada más lo inscribió pues al final no se animaron (o sería porque Álvaro Moreira se fue temprano), pero nada más para intentar deslucir a Attolini. Así el nivel.

¿Morena con el Modelo Coahuila?

Pero algo está pasando en las filas de oposición que, de unos días para acá, hay una narrativa, más o menos sincronizada, de elogio morenista al modelo de seguridad coahuilense.

Del diputado Alberto Hurtado no hay novedad. Desde su irrupción en la escena pública ha sido especialmente cuidadoso y comprometido con la tarea, e inclusive, con su reconocimiento a los mandos.

Pero la suma ayer de Attolini, coincidió con la comparecencia en el Senado de la República, del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, a cuya intervención dio coba el lagunero Luis Fernando Salazar.

Al reconocer en la máxima tribuna la efectividad de la coordinación entre la Federación, los estados y municipios, se refirió a Coahuila. 

“En Coahuila lo hemos comprobado: el trabajo conjunto ha permitido blindar y fortalecer la seguridad. No permitiremos que la violencia que vivimos años atrás regrese jamás”.

El ojo aguzado no deja de advertir algún conocimiento o la mera intuición de algo que ha cambiado en la relación de la cúpula de seguridad en el estado, como fuente de ese muy claro coqueteo. O ¿a poco fue coincidencia?

Hasta Rubén salió a cuento

La senadora Carolina Viggiano, que entre muchos cargos fue honorariamente primera dama de Coahuila, se apuntó a promover el desafuero de Gerardo Fernández Noroña, el morenista cuya nueva polémica es por haber aceptado que le pagara un viaje Emiratos Árabes para ir a solidarizarse con Palestina.

El caso ha problematizado más de lo que podía esperarse a Fernández Noroña, quien peleador como es, la acusó de proteger a un hampón (seguramente Alito Moreno) y a llamarla a pronunciarse contra Palestina y a favor del genocidio conforme a su “trayectoria caciquil”, clara alusión esta última a la historia familiar de la hidalguense.

Pero en algún momento, además de la genealogía, Noroña le espetó que su marido era un golpeador. La respuesta a estas alturas es lo de menos, aunque digamos que fue una defensa de la legalidad en la que el morenista no entendió en qué consistía la misoginia de sus expresiones. Lo que tiene al pendiente al círculo rojo, especialmente el coahuilense que es medio chismosón, es ¿a qué se refería Noroña?

Donde fue a polvorear…

La bala pegó directamente en la audiencia, la posición en redes sociales y quizás hasta el estado anímico de Meme Yamel, una comunicadora pro 4T, que tiene buenas credenciales pero quien, sin embargo, desde hace una semana la viene pasando mal.

La historia ha sido un escándalo en los circuitos digitales pro Morena debido a que la joven mencionada, de origen poblano, tuvo el mal tino de iniciar una casa productora de podcast, con un programa a cargo de Natalia Torres, otra influencer pero de derecha extrema, para ponerse a discutir con otro influencer pro 4T, el director del Deforma, Poncho Gutiérrez.

En el episodio armaron una escena de fuerte discusión y el abandono de la mesa de Gutiérrez quien, por ligero manoteo ya hasta estaba siendo acusado de violentar a la derechosa. Pero luego los implicados negaron todo, dijeron que fue una actuación y que se trataba de un “experimento social”, lo que no cayó bien a otros influencers y a cierto sector de su audiencia, se sintieron burlados.

Se preguntará el avispado lector ¿qué diablos me importa eso? Pues a lo mejor nada, pero resulta que en todo el pleito, salió a relucir la senadora Cecilia Guadiana.

Y es que, en una de las varias justificaciones que Meme Yamel ha dado sobre lo ocurrido, es que producirle el podcast a la derechista Natalia Torres, era porque es abogada y llevaría su defensa jurídica para enfrentar la demanda por violencia política en razón de género que interpuso en su contra la senadora morenista coahuilense.

Desde Pachuca, con preparativos de boda entre sesiones, dicen que la senadora se puso a comer palomitas, divertida, a ver el desastre tuitero desde el viernes.

Feo retardo en Monclova

El pasado martes, un encuentro con empresarios de la Región Centro, específicamente de la Coparmex, contó con una amplia disertación del fiscal Federico Fernández Montañez.

La cordialidad del acto fue particularmente alterada porque el fiscal general inició solo su mensaje, para no hacer esperar a los asistentes, quienes tenían confirmada la presencia del alcalde Carlos Villarreal y del subsecretario de Desarrollo para la Región Centro, Sergio Sisbeles. 

Ahora sí que, ni modo que el Fiscal se haya alonchado con su intervención haciendo quedar mal a Villarreal y Sisbeles ¿o si?

La descortesía política, a veces, deja mal parados a todos y, en este caso, frente a un sector de la población que demanda confianza institucional en tiempo de crisis como ocurre en la Región Centro.

¿Hay tiro?

Por el rumbo lagunero hay mucho chismorreo. Que ha iniciado una revisión de plazas y funciones en el Ayuntamiento de Torreón y aunque todavía no hay resultados, la gente ha empezado a mover informaciones, así, como que se la andan tomando en serio.

Una de esas informaciones apunta a que Iván Estrada Díaz, anda cobrando 19 mil 999 pesos en la Tesorería municipal, pero lo curioso es que si se le pregunta al joven en qué piso se ubica la tesorería no le sabría decir.

Al parecer, quien conoce bien el caminito es Héctor Estrada Baca, el papá y también la regidora Miroshlava Muñoz, con quien hace equipo.

La cosa es que los rumores cobran fuerza en la torre de la Plaza Mayor y apuntan para todos lados.

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