El cateo realizado en las oficinas de la CATEM el pasado viernes tuvo, desde el momento en que se dio a conocer, una lectura política innegable, por las visitas presidenciales que enmarcan dos momentos críticos para dicha central obrera.
La primera ocurrió durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum en mayo, poco después de que influyentes empresarios laguneros hubieran lanzado un SOS a Palacio Nacional por las extorsiones que transportistas y productores estaban resintiendo justo en las primeras cosechas del ciclo agrícola que de por sí fue limitado.
En esa ocasión, como se ha publicado en El Coahuilense Noticias, el asunto fue tema de conversación entre la Presidenta y el gobernador Manolo Jiménez en el traslado de la Carbonífera a la Laguna.
Ahora, el cateo ocurrió 36 horas antes de la visita de la presidenta Sheinbaum a Saltillo, donde rindió su Primer Informe y, entre la concurrencia, no se pudo advertir ningún contingente destacado de la CATEM y, por el contrario, el más festivo de los grupos que asistieron fue el de la CTM.
Los dos de Coahuila
Habrá quien diga que es coincidencia pero quien estuvo presente en Las Maravillas, fue Tereso Medina Ramírez, quien también asistió a Palacio Nacional, donde se le vio muy cercano a Alfonso Cepeda Salas, el dirigente nacional del SNTE.
Cepeda Salas se ha convertido quizás en el más destacado de los dirigente sindicales del Apartado B, mientras que en estos tiempos de la 4T, quien se ha visto cercano a los operadores presidenciales de los dirigentes del Apartado A es Tereso Medina, pues además de su proximidad con Cepeda Salas la tiene también con Alfonso Ramírez Cuellar.
Hay señales.
Porras y abucheos
Desde 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador asumió la Presidencia y hasta ahora, las giras presidenciales en los estados que no son gobernados por su partido, suelen tener un registro: los abucheos al gobernador que para el caso es Manolo Jiménez Salinas.
A diferencia de otros momentos, los episodios que ayer interrumpieron el discurso del mandatario no parecen seguir una línea oficial. No sólo fue la forma en que la presidenta Claudia Sheinbaum puso un alto, también la composición de la concurrencia que llenó el Parque Las Maravillas y que, a distinta de otros momentos, tuvo una asistencia mayoritariamente priísta.
La diferencia estriba en la conducta de los priístas locales respecto a los morenistas. Los primeros fueron respetuosos con el discurso presidencial, los segundos arteros en la forma que, sin embargo, pudo salvar bien el mandatario coahuilense en un viva a la Presidenta y otro a Coahuila, en aras de la coordinación y buena relación entre los dos órdenes de gobierno, invocadas por ambos.
Un apunte obvio es respecto a la manera en que los abucheadores hacen deslucir, no al gobernador y sí el informe presidencial, que lejos de concentrar la atención en uno de sus anuncios o políticas públicas o logros de gobierno, termina llamando la atención sobre las motivaciones políticas de quienes lo hicieron.
La cuestión es ¿de parte de quién? Las señales apuntan a la delegación del IMSS.
Por la puerta de frente
Un cambio de logística presidencial, propició que las y los invitados al evento que ostentan algún cargo de representación popular o gobierno, debieron entrar por la puerta principal como cualquier otro asistente.
Así regresaron a Verónica Martínez y a varios legisladores locales que tuvieron que caminar decepcionados porque no se les dio acceso por la entrada presidencial.
El agravio no fue para tanto, pues como quiera se les ubicó en buen lugar en las filas delanteras. Cambio en las formas y cambio en la logística, nada más.
Los morenistas más afortunados
De los morenistas, quienes recibieron un trato preferencial en la visita presidencial fueron, primero, Alfonso Cepeda Salas, a quien la presidenta le hizo amplio reconocimiento.
Luego, fue muy evidente el trato afectuoso con la senadora Cecilia Guadiana, a quien en momentos de crisis la presidenta se ha referido en términos elogiosos.
Y, muy vivo, el diputado Alberto Hurtado, logró que la presidenta bajara la velocidad de su vehículo, frente al Hospital General, ya de salida, pues ahí es donde el legislador tiene sus dormitorios para familiares de pacientes.
El anuncio del tren
El anuncio, ciertamente reiterado, es por lo que toca a la línea de ferrocarril Saltillo-Nuevo Laredo.
En unos días, la obra iniciará formalmente y, como se sabe, ya hasta se eligió la estación saltillense, ahí donde estuvo la histórica de Emilio Carranza.
El alcalde Javier Díaz ha insistido en que, por un asunto de conectividad con rutas troncales y vialidades, lo ideal sería que la instalación fuera en la prolongación Presidente Cárdenas, ahí en el Mercado Francisco I Madero, es decir, en las inmediaciones de lo que fue la zona industrial de la ciudad, con la icónicas Cifunsa y Cinsa, ambas del Grupo Industrial Saltillo.
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