En el trágico asunto del perro Rocky hay un tufo político. Cierta operación, hasta ahora de cuño desconocido, convirtió la indignación en un ariete político que ha puesto en el banquillo al alcalde de Saltillo, Javier Díaz.
Es claro que la mayoría de los ciudadanos desconocen los ámbitos de competencia, e inclusive, que hay muchos actores políticos que tampoco están familiarizados con el derecho administrativo. Pero la aparición del activista-influencer, Arturo Islas, exigió la presencia del alcalde, con coreo incluido, en la protesta realizada en la Plaza de Armas.
La exigencia no fue la primera. Apenas el video se volvió viral surgieron voces que lo mismo vincularon al veterinario Humberto Bacca que al matrimonio implicado, porque supuestamente “tenían contactos” y estos resultaron ser, siempre en las redes, los del presidente municipal saltillense.
Y, sin embargo, más allá de versiones sin confirmar y sospechosismos de redes, no hubo asomo de protección a la persona que se acusa de perpetradora, ni a su marido, detenido por no querer proporcionar el paradero de ella y oponerse, quizás no en los mejores términos, a la diligencia celebrada por la Procuraduría Ambiental, la Fiscalía General del Estado y la policía municipal.
Liliana “N” fue detenida el martes y puesta a disposición de un juez. Es decir, siguiendo el procedimiento de ley que corresponde al ministerio público y al Poder Judicial. Luego, si las instituciones competentes actuaron y la única intervención municipal fue dotar de apoyo al operativo en San Miguel ¿por qué las protestas se lanzan contra el alcalde?
Ya la presión sobre Javier Díaz se hizo sentir desde el lunes, porque al amanecer del martes emitió el ayuntamiento sendo comunicado y luego hubo una declaración del alcalde en la que negó conocer a la pareja. Y, aunque en la declaración fue claro en que apoyaría desde su ámbito de competencia, expuso que el asunto correspondía a la Fiscalía.
Así que, ni por competencia ni en los hechos le tocaba como para haber sido objeto del reclamo, precisamente por alguien que se supone no es improvisado en la materia como el influencer Islas. Entonces queda preguntar ¿de parte de quién? ¿Quién es el activista o influyente local que puso a Javier Díaz en la picota virtual? y de ser el caso ¿con qué propósito?
Los perritos de San Antonio
Los efectos de la indignación se han crecido por una notable ampulosidad política y, si se quiere aceptar, de clase. Hace unos días, un sujeto sin mucha alcurnia ni vivienda en fraccionamiento bardeado, fue acusado por adoptar, torturar y matar a 30 perros. No hubo influencers foráneos azuzando un conflicto político.
La indignación es justa, digna y necesaria. Pero siempre hay quienes pueden aprovechar, con muy pocos escrúpulos, el estado de ánimo social, en especial, cuando la persona perpetradora es vista como privilegiada, poderosa o cercana al poder. El hartazgo por la impunidad y los excesos en numerosos casos, son propiciatorios para el aprovechamiento mal intencionado.
Ayer, por ejemplo, habitantes de San Antonio de las Alazanas denunciaron el envenenamiento de seis perros. Pero ahí no parece haber un uso político, motivar la misma indignación ni atraer a influencers a la caza de likes, ni mucho menos, protestas que demanden la presencia de Karen Sánchez, la alcaldesa de Arteaga.
A veces, azuzar la indignación, parece tener objetivos selectivos.
La desaparecida
A propósito de competencias, quien no se ha visto en todo el asunto, aunque sí es de su competencia, es la secretaria de Medio Ambiente, Susana Estens de la Garza, quien presumiblemente se encuentra de vacaciones.
Nadie gritó por su presencia, nadie le exigió actuar con presteza y nadie reclamó su ausencia, tan notoria como la presencia del fiscal general Fernández Montañez, de la procuradora ambiental, Claudia Elvira Rodríguez Márquez, e inclusive, del mencionado alcalde Javier Díaz.
El bajo perfil que se ha impuesto la titular de Medio Ambiente, le ha permitido navegar en la tempestad sin siquiera dar la cara por lo que toca a los inspectores que se encuentran bajo su responsabilidad.
Las 10 notarías
Son 10 las notarías que han sido objeto de robos en lo que va del año. Aunque la Fiscalía General del Estado informó a este espacio que todos los implicados ya fueron detenidos y se ha recuperado la mayor parte de los montos robados, hay zozobra en el gremio notarial.
Nada más para dimensionar el problema, las 10 notarías son las que denunciaron haber sido víctimas de robo, pero hay algunos notarios que no denuncian por temor, por la cuantía menor o porque a lo mejor andan chuecos.
El caso es que a una notaria, cuyo nombre se pidió mantener bajo reserva, ya le robaron tres veces.
Los casos más conocidos son de Saltillo y Torreón, ciudad esta última en la que esta semana cayeron los implicados casi en flagrancia. Se trata de la tesorera del Colegio de Notarios, Mary Carmen Román Flores.
Un modus operandi frecuente es que engañan a los guardias de seguridad o al personal de la propia notaría y, así, consiguen ingresar y perpetrar el atraco.
Attolini con Ariadna
Desde hace tiempo, ciertas versiones llevadas desde la Comarca Lagunera, habían procurado demeritar el papel de opositor y morenista de Antonio Attolini Murra.
Hasta ahora, nadie puede negarle al legislador local sus votaciones en contra en procesos legislativos relevantes; tampoco sus críticas a la administración municipal de Torreón ni aquellas lanzadas contra el Gobierno del Estado en momentos importantes. Pero luego, en Morena, nunca faltan “los puros” hábiles para la intriga palaciega.
Attolini Murra tuvo acuerdo con Ariadna Montiel, la dirigente nacional de Morena. Dicen que ahí aclaró ciertas insidias y pudo compartir su visión del estado de cara al 2027.
Por supuesto que el encuentro permitió advertir que el acceso con la dirigente nacional no es exclusivo de unos cuantos.
50 millones en horas extra
La llegada de Xavier Herrera Arroyo a la gerencia del Simas Torreón ya reveló una primera cifra de escándalo: 50 millones de pesos gastados en horas extra en lo que va del año.
El monto es crítico. Y lo peor es que se trata apenas de la primera revisión documental. Falta ver hasta qué punto llegan los excesos cometidos durante la gestión de Roberto Escalante para lo cual, Herrera ha llamado a un auditor de su confianza, el Superior del Estado, Manuel Ramírez Briones, cuyo equipo entrará en breve a auditar.
Uno de los aspectos relevantes del dato es que los 50 millones de horas extra corresponden a personal de uno de los dos sindicatos con contrato colectivo en el Simas Torreón. Ahí, un sindicato pertenece a la CTM y el otro a la Unión de Sindicatos de la Laguna (UNE), que dirige Jorge Rodríguez Villa. Fue a ese sindicato UNE al que le tocaron las “horas extra”.
Turismo y plazas
Rodríguez Villa está emparentado con el profesor Mario Cepeda a quien le debe, primero su trabajo en México después de ser repatriado y luego, su arribo a la representación sindical en el Simas Torreón. Sin embargo, en la región es por demás conocido que apenas comenzaron los problemas del veterano dirigente y su hija, Xóchitl, que el tal Jorge se desligó del grupo familiar-político que le dio cobijo en el pasado. Para pronto consiguió sumar a su coto la CNOP.
Luego de la campaña de Verónica Martínez, donde anduvo muy pegado, se volvió a ver a Jorge Rodríguez camino al Mundial, al partido de México-Inglaterra del 5 de junio que compartió en redes y luego, las malas lenguas aseguran, viajó a la final del pasado domingo a Nueva York-Nueva Jersey.
Todavía no regresaba cuando las versiones detonaron por la presunta venta de 40 plazas de hasta 350 mil pesos por cabeza. Quizás sobre eso va Xavier Herrera, ahora que anunció revisar toda la nómina así como la creación exponencial de plazas laborales.
… y en todo eso, también le tocará su raspón al famoso Bobe.
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