El contingente que causó incomodidad por sus protestas en el informe presidencial rendido en Saltillo, se identificaba con una bandera tricolor y las letras “RJP”. Para pocos quedó clara su adscripción, su militancia o su queja pues, si bien es cierto reclamaron a la presidenta Claudia Sheinbaum, también lo hicieron con Manolo Jiménez.
Se trata de un movimiento surgido en la Laguna que ha ido extendiéndose por otras zonas del país entre trabajadores del IMSS y sus siglas reivindican su antiguo sistema de seguridad social, el Régimen de Jubilaciones y Pensiones, al que añadieron la palabra Recuperemos el RJP.
Su causa es por hacer que vuelva el antiguo régimen pensionario que permitía jubilarse a las mujeres a los 27 años y a los hombres a los 28 años de servicio, sin importar la edad que tuvieran, mientras que ahora, se les obliga a jubilarse a los 60 años una vez que han cumplido en servicio 34 años las mujeres y 35 años los hombres.
El grupo-movimiento parece ser ajeno al sindicato y, naturalmente, a la institución; desde hace una semana venían planteando su demanda por ser escuchados por la presidenta Claudia Sheinbaum, e inclusive, marcharon el 26 de agosto a la Ciudad de México, con un contingente modesto aunque representativo de varias entidades federativas.
Por lo anterior es que ni priístas ni morenistas los reconocían como propios.
Pandillas de Saltillo
Hay que admitir que Saltillo siempre fue pandillero. Hubo una época, allá por los 80 y 90, en la que prácticamente ningún barrio o colonia popular de la ciudad escapaba al pandillerismo cuya violencia era muy primaria, básicamente de cuchillo, pedrada o batazo y a veces chacos, manopla, tubo y cadena; acaso rijoso por territorial y muy eventualmente con actividad delictiva organizada en algo que puede sonar a lejano oeste pero se sigue dando, como es el robo al ferrocarril que se atribuía a los temibles “Vampiros”.
Vaya, que hasta hay páginas de Facebook donde se hace memoria y se cuelgan fotos de los ya viejos pandilleros que algunas vez fueron parte de “Los Pelones”, “Los Wanders”, “Los Bulldogs” o cualquiera de las decenas de grupos que, en última instancia, acudían un domingo al encuentro neutral que era el Studio 85, donde bailaban vallenato desde la época en la que El Sabino Gordo era flaco y antes de que Humberto Moreira llegara al INEA.
Pero ya hace muchos años, quizás por ahí de la época de la violencia, poco quedó de aquello y, con la seguridad de la última década es muy raro que se llegue a una situación de enfrentamiento como la del pasado fin de semana.
La Fiscalía General del Estado tiene registro de un máximo de tres campales al año en la capital coahuilense y, tras los hechos de la colonia Bellavista, las alarmas de algunos sectores se encendieron.
Pero resulta que la riña fue como suelen ser esas cosas. Un grupo de la Bellavista llegó y le “cristaleó” el automóvil a otro del Ojo de Agua y, mientras esperaba a que llegara su papá para ir al reclamo, llegó el abuelo, veterano del barrio que no pudo esperar para organizar el zafarrancho que resultó con un joven fallecido, varios heridos y, hasta la noche del lunes, cinco detenidos y contando porque, sobra decirlo, ese tipo de cosas no están permitidas.
Embarró al Gutiz
Hace una semana, se anunció en Torreón la incorporación de seis autobuses a la ruta Independencia – Magdalenas, una medida de emergencia que incluyó permisos temporales para abatir el déficit en el servicio.
El director de Transporte municipal, César Alvarado Mendoza, hasta anunció con bombo y platillo la medida, diciendo que se trataba de las acciones coordinadas con el gobierno del estado.
Duraron una semana. La ruta ha vuelto, desde el pasado viernes, a operar sólo con dos unidades, de manera que los tiempos de espera de los usuarios llegan a durar hasta una o dos horas.
Tal parece que Alvarado Mendoza y al gobierno estatal, si fue el caso, se les cayó el programa debido a un problema con concesionarios que no pudo arreglar. Así que nada más embarró al subsecretario de Transporte, Fernando Gutiérrez Simón, “El Gutiz”.
Edna Dávalos con media agenda
Con media agenda legislativa, la diputada Edna Ileana Dávalos tendrá hoy múltiples subidas a tribuna para diferentes temas que incluyó en el orden del día.
De entrada, andará recibiendo al rector de la Universidad Tecnológica de Coahuila, de Ramos Arizpe, Sergio Guadarrama y su planta académica, pues el grupo parlamentario aliancista hará un reconocimiento a los 30 años de su fundación.
Luego, la legisladora presentará varios exhortos y propuestas, relacionadas con política social y, en particular, llama la atención una que poco han tomado los diputados, como lo es el de la escasa vigilancia de Profeco y otras instancias federales del sector financiero, para evitar que pseudofinancieras terminen despojando a los ciudadanos.
Vuelta a lo del RVOE
Fue Alfredo Paredes quien puso el asunto sobre la mesa: denunció a las universidades privadas que no cuentan con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) y, por lo tanto, las carreras que cursan y pagan sus alumnos no valen.
Hábil como ha sido para eso, el que se montó al tema fue Álvaro Moreira, quien de la denuncia pasa hoy a la “solución”, al exhortar a la Secretaría de Educación para que haga válidos los estudios que ya cursaron los muchachos.
Así, el legislador parece resolverle el problema a los estudiantes o egresados pero en realidad se lo resuelve a los operadores educativos fraudulentos que, no hay que olvidar, entre estos se encuentra el propio titular de Educación en la entidad, Emanuel Garza Fishburn, por lo que toca a los RVOEs de la Universidad Carolina.
¿Y las sanciones?
Memo en redes
No faltó quien dijera que se veía medio amolado el hermano mayor de Roberto Palazuelos (porque ya sabe usted cómo es la gente) pero nada de eso. Es que el diputado Guillermo Anaya Llamas renovó su imagen de Instagram y Facebook y le anda metiendo hasta pauta a sus redes sociales.
Nada más que lo hizo con un azul medio chillante, unas letras tipo otaku como el propio estilo del diseño que lo enmarca, con mucho lente oscuro y viendo hacia su izquierda con cara de pocos amigos. La actitud de la foto, eso sí, va de acuerdo con el mensaje:
“Firme para defender a México” y ya en el copy: “En Acción Nacional estamos firmes para defender a México del autoritarismo desde la Cámara de Diputados”. Remata con un emoji que parece estar tirando caracolitos.
En las reacciones tuvo buena respuesta y al redactar esta columna ya llevaba casi 500, aunque la mayoría, unas 330 de risa, 109 likes y 8 corazones. ¡Ah, raza!
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