La detención de Tania Vanessa Flores Guerra, la exalcaldesa de Múzquiz, es uno de los episodios de mayor envergadura en la vida pública coahuilense en los últimos años. Porque pocos son los que llegan a prisión por haber cometido delitos relacionados con actos de corrupción y porque, a diferencia de otros casos, parecía haberse preparado para enfrentarlo.
Desde hace meses, la exalcaldesa había elevado el tono de sus expresiones públicas, lanzando toda suerte de insultos, en especial, al gobernador Manolo Jiménez, así como al subsecretario de Gobierno, Diego Rodríguez. Y, desde hace un mes, ha convertido en objeto de sus invectivas al fiscal Federico Fernández Montañez.
Esa conducta nunca ha logrado acompañarse de probanzas y coincide con la noción de que 11 carpetas de investigación pesaban en su contra, incluida una carpeta por un asunto impulsado por la Auditoría Superior de la Federación.
Tan se había preparado para el litigio mediático que, logró obtener dos amparos que, sin embargo, no pudo oponer a la hora de su captura debido a que se trata de un delito diverso a los que se alegaron para la protección constitucional. Por ahora poco se sabe de la acusación que la mantiene en prisión preventiva al menos hasta el martes, excepto que el delito es peculado, de cuantía mayor y se relaciona con inmuebles.
Como suele suceder con estos casos, hay una dimensión judicial y otra política en lo sucedido. Y aquí la cuestión es que, o está bien sustentado el expediente o, tiene la libertad asegurada lo que sería un duro golpe político para quienes impulsaron el caso.
Los informes de Simón Levy
A Simón Levy, político capitalino desechado por la 4T hace años y uno de los críticos más feroces, se le atribuye tener información privilegiada de Estados Unidos. Varias veces ha acertado en anticiparse a hechos y eso le ha construido una cierta fama en redes sociales.
Fue el quien el pasado fin de semana mencionó un caso llamado Operación Éxodo y acompañó sus dichos de un trabajo disponible en Patreon. En resumidas cuentas, la pretendida investigación consiste en que Tania (y Tony), fueron identificados como parte de un tinglado de directivos de CFE del sexenio pasado que ordeñaron las arcas y transfirieron sus ganancias a paraísos fiscales.
La información, sin embargo, hay que leerla con reserva, porque no siempre Simón Levy las trae todas consigo. Pero no deja de ser interesante advertir que de confirmarse, la lista incluye otros nombres y, por antecedentes como el desfiguro de Ricardo Mejía Berdeja respecto a la compra de carbón hace unos meses, el expediente podría alcanzarlo.
A quién sirve Diego
En días pasados, Diego del Bosque, dirigente de Morena en el estado, cambió sus posturas públicas. Por un lado, expresó su apoyo a Tony Flores Guerra y a la agenda de Ricardo Mejía Berdeja, pasando inclusive por encima de la posición emitida por su grupo parlamentario en el Congreso, cuyos diputados, destacadamente Antonio Attolini y Alberto Hurtado, fueron por demás agraviados por el petismo.
Por otra parte, Diego del Bosque se montó esta semana en criticar severamente a Miguel Ángel Riquelme Solís, como nuevo alcalde de Torreón. Y lo hizo precisamente después de que el grupo parlamentario votara a favor de Riquelme y de que Attolini acudiera a su toma de posesión.
Esos hechos, en conjunto, han generado entre morenistas varias conclusiones y, la de mayor resonancia es que, para el caso de Torreón, le dictan el guion Luis Fernando Salazar y Cintia Cuevas, a cambio de su apoyo para que continúe en la dirigencia. Y, si al principio se le atribuía el apoyo a los Flores Guerra por las decisiones del nacional, lo cierto es que ahora hay hasta quienes se preguntan el motivo de tanta incondicionalidad.
Luis Efrén perdió base o trae maniobra
Durante años, Luis Efrén Ríos Vega se arrogó la representación de las organizaciones civiles derechohumanistas y de los colectivos de búsqueda de desaparecidos. Esa era una de sus columnas de apoyo ante la clase gobernante a partir de haber creado la Academia Interamericana de Derechos Humanos.
Pero algo pasó en la relación que se fracturó. Acaso los colectivos se dieron cuenta de la treta y de que fueron usados, pero en días pasados elevaron una queja contra el gobierno estatal por incumplimientos en diferentes tareas de identificación y búsqueda.
Los mal pensados aseguran que dichos colectivos suelen hacer eso de vez en cuando para obtener mejores condiciones, pero Luis Efrén suele impulsar el problema para luego solucionarlo y quedar bien con el gobierno y los colectivos.
Por ahora, hay que estar muy atentos de cómo se desenvuelven las críticas de los colectivos y el modo que adopta el propio Luis Efrén.
Una clausura anunciada
Hace unos cuatro meses, El Coahuilense Noticias informó sobre varios proyectos de gasolineras y gaseras a las que el Ayuntamiento de Saltillo les concedió autorizaciones pese a no contar con las factibilidades federales ni con el aval de Protección Civil.
Uno de los puntos clave fue la construcción de una gasolinera en Venustiano Carranza y Luis Echeverría, en Saltillo. A simple vista, era notorio que poner una gasolinera ahí violentaba diversas normas.
El pasado jueves, la obra fue finalmente clausurada por la saltillense dirección de Desarrollo Urbano, que conduce Nayeli Castro, precisamente la funcionaria que le concedió todos los permisos y autorizaciones municipales.
No es claro qué fue lo que ocurrió, pero en el radiopasillo municipal se rumora que Castro forma parte del mismo equipo de César Iván Moreno Aguirre (el que juega como niño a ser policía en patrullas del GRS), jefe de gabinete municipal y que son ellos quienes mueven el tablero de permisos y autorizaciones de manera inconfesable. Pero, si usted trae un pendiente por ahí, no dude en pedir recomendación a un despacho muy próximo a la funcionaria que le gestionaría todo para que no ande batallando.
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