Por Ana Castañuela
La suspensión temporal del diputado Antonio “Tony” Flores Guerra evidenció una falta recurrente en la LXIII Legislatura del Congreso de Coahuila: la inasistencia de los legisladores a las sesiones.
El fenómeno va más allá de las faltas formales, pues hay quienes asisten, pero no permanecen en el salón durante toda la jornada.
El 9 de junio último la Junta de Gobierno del Congreso de Coahuila determinó la suspensión temporal de Tony Flores, legislador del Partido del Trabajo (PT), tras acreditar que acumuló cuatro ausencias injustificadas: una el 28 de abril y tres más los días 14, 12 y 19 de mayo de 2026.
El procedimiento, conducido por la diputada presidenta Beatriz Fraustro, concluyó con el llamado a su suplente, Fernando Rodríguez, para ocupar la curul hasta el inicio del próximo periodo ordinario, en septiembre.
El proceso se inició desde el 26 de mayo, cuando la Junta de Gobierno convocó a Flores Guerra para que presentara sus justificantes médicos y fueran sometidos a verificación.
Ese mismo día el suplente acudió ante la Oficialía Mayor para denunciar las faltas injustificadas, presentó documentos que, según indicó, acreditaban que Flores Guerra realizó actos proselitistas en el Distrito 6 durante esos días, y solicitó formalmente ser llamado a ocupar la curul.
La decisión final se tomó en la sesión del 9 de junio, que estaba programada para las 11:00 horas, pero se inició con casi 40 minutos de retraso. La jornada estuvo marcada por tensiones dentro y fuera del recinto.
A las 11:45 horas la Mesa Directiva llamó a Fernando Rodríguez a ocupar la curul, con fundamento en los artículos 51 de la Constitución Política del Estado de Coahuila, 32 de la Ley Orgánica del Congreso y 99 del Reglamento de Prácticas Parlamentarias.
La presidenta de la Mesa Directiva, María del Mar Treviño, ordenó un receso a efecto de que el suplente tomara protesta, pero el diputado Antonio Flores ingresó al salón de sesiones y tomó su lugar en el Pleno, pese a que los efectos de suspensión ya habían iniciado desde las once de la mañana.
En el exterior del recinto un grupo de simpatizantes del PT se concentró en el acceso trasero del Palacio Legislativo, donde desde temprana hora un centenar de policías estatales y municipales resguardaban el lugar.
Tras un receso prolongado, alrededor de las 13:00 horas se reanudó la sesión para anunciar su cancelación por falta de condiciones. Pese a que en dos ocasiones se le pidió abandonar el recinto, Antonio Flores se aferró a la curul y dejó el palacio legislativo dos horas después.
El diputado anunció que recurrirá ante el Tribunal Electoral para impugnar la decisión del Congreso, pues considera que se están vulnerando sus derechos políticos.
Además, negó que los documentos médicos presentados para justificar sus ausencias fueran falsos.
Ausentismo, tardanzas, desinterés…
El registro de faltas de la LXIII Legislatura, disponible en la página oficial del Congreso de Coahuila, muestra que el ausentismo no es exclusivo del legislador del PT.
El Coahuilense Noticias recopiló las listas de asistencia de los periodos ordinarios comprendidos entre marzo de 2024 y mayo de 2026, en los que se celebraron 83 sesiones.
Antonio Flores encabeza la lista de ausencias con 13 faltas, la mayoría registradas durante el periodo ordinario de 2026 que se inició en marzo y está próximo a concluir. En este lapso acumula seis inasistencias: dos en marzo, una en abril y tres en mayo.
Le siguen los diputados Raúl Onofre del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Antonio Attolini de Morena con 12 faltas cada uno.
En el caso de Onofre su mayor concentración de ausencias se registró en septiembre de 2025, cuando faltó a cuatro de cinco sesiones celebradas durante ese mes. Por su parte, Attolini acumuló cinco inasistencias a lo largo del periodo ordinario 2025.
En contraparte, un grupo de legisladoras mantiene registros nulos o mínimos de inasistencias desde el inicio de la legislatura.
Blanca Lamas, del PAN, no ha faltado a ninguna sesión del periodo ordinario desde que la legislatura entró en funciones en enero de 2024.
Le siguen las legisladoras del PRI Olivia Martínez y Luz Elena Morales, y Beatriz Fraustro del PRD, cada una con apenas una inasistencia registrada.
En un rango intermedio se ubican Claudia Aldrete y Edith Hernández del PAN, Carlos Robles Loustaunau del PRI, y Jorge Valdés del Partido Verde, quienes acumulan seis faltas respectivamente.
La legisladora del PRI Guadalupe Oyervides suma siete inasistencias, cuatro de ellas concentradas entre abril y mayo de 2026, mientras que Magaly Hernández, de Morena, registra cinco faltas en lo que va de la legislatura.
Aunque la mayoría de los legisladores registra una asistencia constante, el funcionamiento del pleno refleja una dinámica distinta.
Desde su edición número 73 El Coahuilense Noticias documentó tardanzas, ausentismo, desinterés y dificultades para mantener el cuórum durante el periodo ordinario septiembre-diciembre 2025.
Ese patrón prevalece en el periodo ordinario actual, en el que nuevamente esta casa editorial registró diversos momentos en los que el pleno no logró completar votaciones por falta de cuórum.
La primera sesión del periodo ordinario marzo-mayo 2026, realizada el 2 de marzo, comenzó con 20 minutos de retraso en espera del número mínimo de legisladores para sesionar.
El 10 de marzo el salón de sesiones lució vacío durante los primeros minutos. Aunque el tablero registró la asistencia de 18 diputados al inicio, las bancadas del PRI y del PAN desaparecieron después de votar en favor la lectura del orden del día.
Únicamente permanecieron en sus lugares Raúl Onofre y Guadalupe Oyervides, a quienes poco después se sumó Edna Dávalos, quien llegó tarde.
Pasadas las 14:00 horas, y a menos de una hora de concluir la sesión, el pleno batalló para alcanzar el cuórum necesario en las votaciones de puntos de acuerdo.
Durante la votación de un exhorto del diputado priista Sergio Zenón, en el que solicitaba mejoras en la Carretera Federal 2 que conecta los municipios de Guerrero e Hidalgo, la diputada Beatriz Fraustro tuvo que pedir en voz baja un voto más para completar la votación, que apenas reunió la aprobación de 12 legisladores.
El 10 de abril último la sesión convocada para las 11:00 horas inició casi 20 minutos después por falta de cuórum. De la bancada del PRI únicamente se encontraban presentes los diputados Felipe González y Carlos Robles Lostanau.
El 21 de abril la sesión se retrasó nuevamente 20 minutos y la dispensa del día sólo logró reunir 17 de 25 votos.
Alrededor de la 13:50 horas tampoco había cuórum suficiente para votar un punto de acuerdo, por lo que la oficial mayor tuvo que ir a buscar a quienes se encontraban en la cocina para pedirles que ocuparan sus lugares y así alcanzar el cuórum necesario.
Cuando la diputada Edna Dávalos presentó un punto de acuerdo relacionado con la revisión de la tarifa de la autopista Saltillo-Monterrey, la votación apenas alcanzó 12 votos en favor y uno en contra, pese a que el tablero registraba que había 20 diputados presentes. La diputada Beatriz Fraustro, que no estaba en su lugar, tuvo que solicitar a distancia que la incluyeran en la votación final.
El 12 de mayo la sesión convocada a las 11:00 horas arrancó hasta las 11:25. La jornada era particularmente relevante, pues los diputados priistas Luz Elena Morales, Felipe González y Guillermo Ruiz habían solicitado licencia para buscar la reelección y sus suplentes debían rendir protesta.
Sin embargo, la sesión no podía comenzar porque faltaban al menos siete legisladores, en su mayoría del PRI, y de los 20 legisladores que debían estar sólo había 13 presentes.
Fue hasta la llegada de la diputada Blanca Lamas, integrante de la Mesa Directiva, que se alcanzó el mínimo necesario y la sesión pudo iniciar.
Contra la ley
El ausentismo y las dificultades para mantener el cuórum no sólo afectan el desarrollo de las sesiones, sino también contravienen la normativa vigente.
Los artículos 23 y 24 de la Ley Orgánica del Congreso de Coahuila establecen que los legisladores únicamente pueden excusarse de sus obligaciones por caso fortuito, fuerza mayor o motivo grave calificado y aprobado por el pleno.
La misma ley define como “obligación irrenunciable” asistir a todas las sesiones del pleno, comisiones y comités desde su inicio hasta su conclusión, y dispone que las faltas injustificadas deben ser descontadas por la Tesorería del Congreso.
Por su parte, el artículo 51 de la Constitución Política del Estado de Coahuila establece que los diputados que acumulen tres faltas consecutivas sin causa justificada o sin licencia del presidente del Congreso perderán el derecho a concurrir hasta el período inmediato, y sus suplentes serán llamados a ocupar la curul.
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