Ebel Charles y el arte como refugio

septiembre 10, 2025
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Por Gema Villanueva

El artista saltillense Ebel Charles, de 31 años, ha encontrado en el arte una forma de autoconocimiento y sanación. Sus obras, que buscan ser una crítica social, logran reflejar la realidad de la comunidad saltillense.

Desde temprana edad se involucró en actividades artísticas. Su interés por el dibujo comenzó en la infancia, y a los 13 años se extendió a la música, influenciado por su hermano baterista.

“Desde pequeño siempre estuve dibujando, practicando lo que es el dibujo (…). A los 13 años me empezó a interesar la batería, entonces comencé a aprenderle a mi hermano”, relata.

Pese a que estaba decidido a seguir su pasión y estudiar artes plásticas, se vio obligado a tomar otro camino debido a la presión familiar y a la constante pregunta: “¿De qué vas a vivir?”.

Por ello ingresó a la licenciatura en Arquitectura en la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), donde aprendió técnicas especiales y estilos de dibujo.

“Después de los comentarios, mi papá me dijo que me metiera a arquitectura porque ‘ahí también dibujan y hay más probabilidad de que saques dinero’. Pues total, duré un semestre, pero me sirvió mucho porque ahí aprendí a utilizar las graduaciones de los lápices, empecé a practicar más el realismo y me ayudó mucho la materia de dibujo natural”, relata.

Durante las vacaciones de verano de 2016 Ebel se inscribió en la Escuela de Arte de la Sección Quinta con el objetivo de ser profesor de Educación Artística, donde también descubrió su gusto por el teatro.

Después de terminar la carrera de Arquitectura y el curso en la Escuela de Arte, decidido a seguir su sueño: se inscribió en la carrera de Artes Plásticas de la UAdeC.

Aunque asegura que no entró a la carrera ‘con las bases del arte’, tenía ganas de aprender y vencer sus miedos.

Crítica social

Durante sus estudios, una de las primeras personas en creer en su talento fue Luis Cruz Valero, un compañero de clase que no sólo le ayudó a conocer e implementar nuevas técnicas en sus obras, sino que también le inculcó la idea de “un arte más humano”.

“Yo me juntaba mucho con él y platicábamos. Algo que le aprendí fue sobre la responsabilidad social. No se trata de hacer cosas que llamen la atención ni para ganar dinero, sino que también debe de haber una responsabilidad. El arte es muy humano también, y a muchos artistas se les olvida esa parte”, comparte.

Más que una fuente de ingresos, Ebel busca que su arte funcione como crítica social y sirva para motivar y concientizar a jóvenes artistas emergentes.

Una de sus obras más memorables es Recon-lección, que consistió en una serie de esculturas hechas con sillones que recolectó de lotes baldíos de la ciudad, las cuales mezclaban “la naturaleza de su entorno con partes humanoides”.

“Esa obra era una crítica a la sociedad que normaliza tirar la basura, y hacía referencia al inicio y cierre de ciclos, a cómo se puede construir algo nuevo”, explica.

Su trabajo más reciente es Reales, torturas y macabros, que consta de 13 piezas artísticas que retratan los mayores temores de la sociedad saltillense y que están expuestas en la Casa de Cultura de Coahuila.

En una encuesta en Facebook, consultó cuáles eran los miedos más comunes entre la población, entre los que destacaron las desapariciones, el suicidio, la soledad, las enfermedades y el encubrimiento político, entre otros.

“Ya teniendo los nombres de cada miedo, los voy trabajando individualmente; construyo a los personajes con los elementos de cada miedo y, con base en eso, hago mi boceto y directo a la pintura”, explica.

Aunque sus obras pueden llegar a ser incómodas, pues las cataloga como “algo muy grotesco y enfermo”, asegura que ha logrado que resulten visualmente atractivas.

Arteterapia

El arte ha ayudado a Ebel a “sanar”, ya que pintar lo ayudó a identificar sentimientos y emociones de los que no era totalmente consciente, lo que le permitió “reflexionar sobre lo que estaba pasando y sanarlo”.

“De hecho, pintarlo me ayudó muchísimo. Encontré ahí muchas cosillas de las que no era consciente, y con la pintura las descubrí; pude reflexionar sobre lo que me estaba pasando y lo pude sanar”, comparte.

Esa catarsis, de la mano de los aprendizajes obtenidos durante sus estudios, lo ayudó a crear obras donde refleja la salud emocional, inspiradas en sus vivencias y sentimientos.

“Desde ahí dije: ‘Pues bueno, entonces, ¿por qué no realizar trabajos que tengan que ver con estos temas, pero involucrar todo lo que estoy pasando con lo que aprendí en la escuela?’”, comenta.

Junto a un grupo de amigos, en 2021 creó el colectivo independiente “Todos para el arte, arte para todos”, en el que, mediante diversas expresiones artísticas, abordan temas de salud emocional, depresión y prevención del suicidio.

“Como colectivo hacemos actividades multi e interdisciplinarias donde involucramos a músicos, actores, escritores, artistas y psicólogos de Saltillo”, finaliza.

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