Por Kristel Reyes
Saltillo, Coahuila. – A poco más de dos meses del aviso del Plan Estratégico de PEMEX para Coahuila señalado como “una oportunidad para que el país reduzca su dependencia energética de Estados Unidos” las organizaciones civiles ya comienzan alzar la voz en la capital coahuilense.
Este martes, los colectivos Conexiones Climáticas y la Alianza Mexicana contra el Fracking inauguraron la exposición fotográfica “Así se ve el fracking” que revela el grave impacto que deja la extracción de gas fósil en el territorio y la vida de las comunidades.
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El fracking (o la fractura hidráulica) es una técnica de extracción de gas y petróleo que consiste en inyectar a presión grandes cantidades de agua mezclada con químicos y arena en el subsuelo para fracturar la roca y liberar hidrocarburos atrapados, en México esta práctica ha generado preocupación por su impacto ambiental y social, especialmente en zonas rurales del sur del país donde ya existen comunidades afectadas.
Organizaciones ambientales han documentado que el fracking provoca contaminación de mantos acuíferos, deterioro de suelos agrícolas, riesgo de fugas tóxicas y daños a la salud de la población expuesta a las perforaciones. Los habitantes de regiones donde ya se realizan esta clase de técnicas en México han denunciado qué como consecuencia de la exposición constante a estos gases generan dolores de cabeza,por los olores penetrantes, el ruido ininterrumpido durante las noches debido a los mecheros industriales, además de la pérdida de cultivos o ganado por el derrame de aceites.
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“Hay gente que puede sentir ganas de vomitar o dolor de cabeza intenso solo al estar cerca de estas zonas”, señaló durante una conferencia reciente realizada en Saltillo. “La vida cotidiana cambia por completo: zonas rurales que antes tenían oscuridad natural ahora están iluminadas toda la noche por los mecheros. Eso afecta incluso la salud mental” dijo Claudia Campero, titular de Alianza Mexicana contra el Fracking.
A pesar de esto en los últimos meses las declaraciones hechas por el Secretario de Economía de Coahuila, Luis Olivares Martínez y el ex titular de Clúster de Energía, Rogelio Montemayor en el Foro Regional de Consulta del T-MEC 2026 anunciaron la llegada del fracking al estado, argumentando su potencial económico.
Según la postura de colectivos ambientales el fracking es una amenaza latente para el estado, pues a pesar de que en el discurso oficial se ha manejado como la búsqueda para expandir la infraestructura fósil para volverlo económicamente independiente del país vecino.
La realidad es según investigaciones de campo hechas por organizaciones civiles esta técnica de extracción de gas ha devastado comunidades en Texas, Nuevo México y otros lugares del mundo, además de que se descubrió que es una práctica prohibida en distintos países por “sus graves impactos ambientales, sociales y climáticos” que amenaza con contaminar el agua y reducir su disponibilidad en una de las regiones más áridas del país.
De acuerdo con redes y organizaciones que trabajan el tema a nivel nacional, los supuestos beneficios económicos no recaen en la gente local, pues los empleos generados a través de esta práctica para los locales suelen ser temporales, de bajo salario y alto riesgo. En contraste, los costos sí esta industria llegara a quedarse reflejaba un gasto extra en salud, la imposibilidad de usar el agua de pozos o ríos por el nivel de contaminación que en ellos se almacenaría, la pérdida agrícola y el valor turístico de la región.
“Hay unos ganadores, sí, pero no son las comunidades. El progreso empobrece a los pobres”, dijo Campero durante la exposición presentada en la capital coahuilense.
Coahuila, al ser parte de la región energética del noreste, entra a partir de este anuncio a una etapa de riesgo ambiental y social que en otras zonas del país ya es una realidad, ante esto los colectivos ambientalistas advierten que la falta de información pública y la lejanía geográfica aparente de los sitios de extracción hace que la ciudadanía no perciba el impacto inmediato, pero los efectos (aseguran) son profundos, silenciosos y permanentes.
La discusión sobre el fracking no sólo involucra energía, también coloca nuevamente sobre la mesa el derecho al agua, la salud, el tejido social, el futuro agrícola del territorio y la mínima garantía de que un beneficio económico no se construya a costa de quienes menos tienen.
La exposición titulada “Así se ve el fracking” permanecerá durante dos semanas en el Centro de Saltillo, en la Academia Interamericana de Derechos Humanos. Ahí se exhibe una fotografía que muestra la cotidianidad de las comunidades, trabajadores e infancias que han vivido de cerca esta práctica, así como los daños que ha provocado en distintas regiones del continente americano.





