Por Arturo Rodríguez García
@ARTURO_RDGZ
Poco se habla del crecimiento exponencial de Fuxcem, de Ublester Solorio, empresa que en apenas un año pasó de ser un jugador prácticamente desconocido en las compras públicas a convertirse en un proveedor con presencia en buena parte de la administración pública federal. Los números llaman la atención por sí solos. De cuatro contratos por apenas 93 mil pesos en 2025, la compañía escaló a 49 contratos con un valor superior a los 180 millones de pesos durante 2026. Una expansión de esa velocidad siempre merece una explicación, sobre todo cuando ocurre en un mercado tan competido como el de los servicios integrales.
En muy poco tiempo, Fucxem, S.A. de C.V., constituida en agosto de 2023, dejó de concentrarse en contratos aislados para convertirse en proveedor de instituciones vinculadas con programas sociales, salud, infraestructura, investigación científica, energía y servicios estratégicos. Lo mismo suministra alimentos para hospitales y comedores institucionales que presta servicios de limpieza en instalaciones gubernamentales distribuidas por todo el país. El salto no sólo fue financiero; también operativo, administrativo y logístico.
Donde comienza la discusión es en el mecanismo que explica esa expansión. La mayoría de los contratos, 43 de 49 para ser más exactos, no provino de licitaciones públicas abiertas, sino de órdenes específicas derivadas del Acuerdo Marco para servicios integrales de limpieza. Ese instrumento es completamente legal y ha sido utilizado por distintas administraciones para agilizar contrataciones. Sin embargo, cuando una sola empresa logra ampliar tan rápido su participación bajo ese esquema, inevitablemente despierta preguntas entre competidores que llevan años disputando ese mercado.
Es precisamente ahí donde aparece el nombre de Ublester Solorio. Mientras Fuxcem sostiene que ha cumplido con todas sus obligaciones laborales y fiscales, que no existen resoluciones firmes en su contra y que los señalamientos forman parte de una campaña promovida por sus competidores, lo cierto es que la velocidad de su crecimiento ha colocado a la empresa bajo los reflectores. En el sector de la limpieza institucional pocos creen en las casualidades, y menos cuando una firma creada hace apenas tres años logra una presencia que otros tardaron décadas en construir.
La historia, por ahora, no parece ser la de una administración que haya modificado las reglas del juego, sino la de una empresa que supo aprovecharlas con una rapidez inusual. La incógnita para los competidores de Fuxcem no es si el Acuerdo Marco permite ese crecimiento; claramente lo permite. La verdadera pregunta es cómo Ublester Solorio consiguió posicionar a su compañía en tan poco tiempo hasta convertirla en uno de los nombres más visibles dentro de un mercado donde la confianza, la capacidad operativa y las relaciones institucionales suelen construirse mucho más lentamente.
El círculo de Pancho
Querétaro renovará la gubernatura en 2027 y, tras más de tres décadas de administraciones panistas, Morena perfila a la entidad como una de sus principales apuestas electorales. En ese contexto, ha comenzado a mencionarse que autoridades federales habrían puesto atención a personajes vinculados al exgobernador Francisco Domínguez Servién. Anote a Yamil Kuri, hermano del actual gobernador Mauricio Kuri; el empresario Julio Lujambio; Mauricio Lavín Patiño; los llamados hermanos Sánchez, identificados por algunas versiones como operadores financieros, así como el transportista Luis Hernández de la Torre. Por ahora no existe información pública que confirme investigaciones formales en su contra, aunque el tema ya forma parte de las conversaciones políticas rumbo a la sucesión de 2027.
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