Por Hiroshi Takahashi
El pasado 6 de julio, escribí en este espacio un caso de éxito empresarial en el sector de limpieza, en el cual Fucxem, propiedad de Ublester Solorio, pasó de tener solo cuatro contratos de no más de 100 mil pesos, a facturar más de 180 millones de pesos repartidos en 49 contratos públicos.
Fuxcem fue constituida en el año 2023, así que imagínese la buena fortuna de este emprendedor. Un caso de éxito muy relevante. Y no crea que ganó los contratos en licitaciones públicas, al contrario, 43 fueron otorgados mediante el Acuerdo Marco del gobierno federal, mecanismo permitido por la ley, aunque muchos lectores se preguntarán, qué gran suerte de este proveedor, pues después de crear su empresa comenzó a firmar contratos millonarios con hospitales, dependencias y organismos reguladores.
También referí investigaciones de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad respecto a cómo distintas empresas acaparan desde hace muchos años contratos en el gobierno federal, en donde destacan el nombre de Marco Antonio Reyes. Al señor Ublester Solorio Hernández, quien firma como representante legal de la empresa Fucxem, no le gustó nada la columna de la semana pasada, por lo que mandó una carta aclaratoria dirigida a un servidor y al periódico El Sol de México. Cargada de ataques no vamos a reproducir, para qué.
Sin embargo, en sus precisiones se refiere a la sección nacional del periódico Excélsior (sic), y describe situaciones o quejas que no se mencionaron en este espacio. Desde hace muchos años no trabajo para ese diario y no dije lo que ellos aseguran que puse en papel. Están confundidos o no saben leer.
“De manera falsa en la sección nacional del periódico Excélsior afirma que mi representada viene pagando a los trabajadores que le prestan servicios un salario inferior al mínimo… pero no acredita ni muestra documentación alguna”.
Estos señalamientos no se abordaron en mi texto. Corresponde a la Secretaría del Trabajo de Marath Baruch pronunciarse sobre este tema, ya que desde junio del año 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que: “Lo que nosotros hemos buscado, primero, es que se cumplan todas las condiciones laborales de quienes trabajan (sector limpieza) a través de estas empresas en edificios gubernamentales”.
Ublester Solorio Hernández acusa que los hechos que relaté el pasado 6 de julio, forman parte de una campaña de desprestigio contra su empresa, la cual proviene de distintos personajes y hasta una agencia de medios llamada Blackwell. Con base a la protección de identidad de estos ciudadanos omitiré el nombre, sin embargo, le aclaro que no conozco a las personas que refiere ni tengo trato con la agencia que cita. No trabajo para ellos ni para Excélsior, trabajo para El Sol de México y no respondo a esas personas.
El señor Solorio Hernández también debería saber que acusar sin fundamento a un reportero también debe acompañarse de pruebas documentales.
Un servidor sí cuenta con los detalles de los contratos que obtuvo Fucxem y documentos oficiales de esta empresa.
El periodismo se fundamenta en publicar hechos de interés público como el crecimiento exponencial de una empresa recién creada, así que notificaré a la Secretaría de Gobernación de Rosa Icela Rodríguez sobre la carta aclaratoria que llegó a esta redacción para que actúe en consecuencia sobre este tipo de intimidación al ejercicio periodístico. Proceda como usted quiera, lo que aquí se escribe se puede probar.





