Saltillo, Coahuila.- Dueños de casas, palapas con alberca, oficinas y propiedades en Airbnb al poniente de la ciudad enfrentan un panorama incierto por el posible avance del tren de pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo.
El principal motivo de preocupación es la compra de sus terrenos, de la cual aún se desconoce si será parcial o total.
Los propietarios temen que, de no llegar a un acuerdo, se pueda proceder a una expropiación.
Esta situación ha detenido planes de crecimiento y construcción en al menos seis predios colindantes con las vías del ferrocarril, cuyos terrenos ya fueron medidos para ser vendidos al Gobierno Federal y facilitar el proyecto ferroviario.
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Recientemente, personal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) acudió a las viviendas para solicitar permiso de acceso y realizar las mediciones correspondientes.
En un principio, los trabajadores midieron entre tres y cuatro metros de los terrenos, pero en visitas posteriores a algunos propietarios indicaron que la compra podría abarcar la totalidad de la propiedad.
En la colonia Brisas Poniente, específicamente en las calles 27A, 25A y 23A, seis propietarios ya han recibido estas visitas de medición.
El proceso mantiene en suspenso los proyectos de ampliación, construcción de departamentos y desarrollo de viviendas en los patios de estas propiedades, mientras se define el alcance exacto de la adquisición de terrenos para el tren de pasajeros.
Historias de sacrificio truncadas por el trazo
Tras más de 30 años de esfuerzo, familias como la de Socorro construyeron su patrimonio en viviendas de dos pisos, tres recámaras y amplios patios. La calidad de su construcción ha resistido no solo el tiempo, sino la vibración constante del paso de trenes de carga cada media hora.
Socorro relató que, luego de adquirir su casa en los años 90, con grandes sacrificios como posponer pagos escolares e hipotecarios, logró construir hasta 2021 una alberca con palapa, mejorar baños, puertas y otros proyectos.
Aunque renta el espacio esporádicamente a familiares para eventos sociales, lo que le ayuda con el mantenimiento, afirma: “Claro que me están quitando una fuente de ingreso… porque se requiere mantenimiento”.
Las mediciones actuales alcanzan a partir la mitad de su alberca de cuatro metros.
Ella buscará un acuerdo favorable con el Gobierno Federal para recuperar su patrimonio, que incluye sistemas eléctricos, hidráulicos con desagüe al drenaje y de bombeo. Considera que una expropiación no sería factible y desconoce que se haya aplicado a viviendas particulares en otros proyectos federales.
Vecina enfrenta posible pérdida total de su vivienda
Otra habitante, una adulta mayor, asegura que en su caso sí le solicitaron la venta total de su casa. Inicialmente se le pidieron tres metros y medio, pero luego se le notificó que requerían toda la propiedad.
Con un terreno amplio donde planeaba construir departamentos para sus hijos, su sueño quedó truncado.
“Me quita el sueño… fueron 10 años para poder levantar una barda y el clavito que ponemos nos costó”, expresó.
Añadió que, incluso si le ofrecieran más de un millón de pesos, con eso no podría comprar una casa similar.
Ella teme que las negociaciones no le sean benéficas: “Nos dijeron que ya no solamente querían ese tramo sino que quieren todo el terreno y la casa, quieren reubicarnos y pues ¿a dónde nos van a reubicar?”.
Sabe que tendrán que asesorarse con un perito valuador, pues no quiere vender, pero reconoce: “Sé que es contra el gobierno… si nos quitan el terreno, la casa… ya no podrá resistir otro tren”.
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Con información de El Diario de Coahuila | QT





