Se encienden alertas por plaga del gusano descortezador

marzo 15, 2026
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CDMX.- La presencia del gusano descortezador encendió las alertas en la Sierra Tarahumara luego de que autoridades forestales detectaran afectaciones en 6,500 hectáreas de arbolado, una problemática que ya moviliza brigadas especializadas y millonarias inversiones para contener su avance. La plaga se ha extendido en diversos municipios serranos del estado de Chihuahua, principalmente como consecuencia del debilitamiento del bosque tras varios años de sequía extrema.

De acuerdo con el director de Desarrollo Forestal y Recursos Naturales de la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado, Humberto Molinar Hernández, la situación se mantiene bajo monitoreo permanente y se atiende mediante un operativo conjunto con el Gobierno Federal y productores forestales.

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“Tenemos detectadas 6,500 hectáreas afectadas. Puede parecer poco si se compara con el total del macizo forestal del estado, pero es una plaga dinámica que puede crecer rápidamente si no se actúa a tiempo”, explicó.

Un problema que vuelve después de más de una década

La actual presencia del gusano descortezador no es un fenómeno nuevo, pero sí uno que no se presentaba con esta magnitud desde hace más de una década. La última gran incidencia ocurrió en 2013, cuando también se registró un periodo de sequía severa que debilitó el arbolado y permitió la proliferación del insecto.

Según explicó Molinar Hernández, la actual situación guarda una fuerte similitud con aquella crisis forestal.

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“La afectación anterior fue en 2013, derivada de la sequía de 2010, 2011 y 2012. Ahora vivimos algo muy parecido: venimos de tres años de sequía extrema que debilitaron los árboles y eso facilita la presencia de la plaga”, señaló.

Durante los últimos años, amplias zonas del estado enfrentaron precipitaciones muy por debajo del promedio, lo que provocó que numerosos árboles murieran directamente por falta de humedad en el suelo. En otros casos, aunque el árbol sobrevivió, quedó debilitado y vulnerable al ataque de insectos.

El enemigo silencioso del bosque

El gusano descortezador es un insecto que ataca el tronco de los árboles, perforando la corteza para depositar sus larvas, las cuales se alimentan del tejido interno que transporta nutrientes y agua. Este proceso termina por matar al árbol si no se detecta y atiende a tiempo.

En Chihuahua, la situación se ha complicado debido a la presencia simultánea de dos tipos de descortezadores, uno que se detecta a nivel del tronco y otro que ataca desde la copa del árbol, lo que hace más difícil identificar el problema.

“Tenemos dos plagas que se juntaron. Una que se detecta caminando en el bosque, viendo los síntomas en el tronco, y otra que ataca desde la copa del árbol, por lo que su detección es más complicada”, explicó el funcionario.

Esta combinación ha obligado a realizar operativos de vigilancia tanto terrestres como aéreos para localizar las zonas afectadas.

Sobrevuelos y recorridos para detectar la plaga

El monitoreo de los bosques incluye sobrevuelos en aeronaves del Gobierno del Estado y vuelos contratados por autoridades federales. Desde el aire se detectan manchas de arbolado seco o debilitado, lo que permite ubicar posibles focos de infestación.

Posteriormente, técnicos forestales realizan recorridos en tierra para confirmar la presencia del insecto y delimitar las áreas afectadas.

“Primero hacemos el recorrido aéreo y luego el trabajo de campo para verificar los árboles dañados y definir la estrategia de saneamiento”, detalló Molinar Hernández.

Este proceso ha permitido ubicar las zonas más afectadas dentro del extenso macizo forestal del estado, que supera los 7 millones de hectáreas.

Municipios serranos con presencia de la plaga

La problemática se ha detectado principalmente en municipios serranos caracterizados por su intensa actividad forestal y grandes extensiones de bosque.

Entre las zonas con presencia del gusano descortezador se encuentran: 

Guadalupe y Calvo, 

Guachochi, 

Bocoyna, 

Madera, 

Casas Grandes, 

Tomochi

otras regiones serranas.

La dispersión geográfica de la plaga obliga a desplegar brigadas en diferentes puntos del estado para evitar que el problema se amplíe.

Estrategia de saneamiento forestal

Para enfrentar la contingencia, autoridades estatales y federales pusieron en marcha un programa de saneamiento forestal que contempla la creación de 15 brigadas especializadas en la Sierra Tarahumara, además de otras cuatro brigadas adicionales aportadas por la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Estas brigadas estarán equipadas con motosierras, herramientas de corte, aspersoras y químicos especializados para combatir la plaga.

“El saneamiento consiste en detectar el árbol afectado, cortarlo, descortezarlo y fumigarlo en el sitio. Después se retiran las ramas y las puntas, y la madera se traslada a los centros de aserrío, donde todavía puede aprovecharse”, explicó el director.

El químico utilizado para el tratamiento de los árboles infestados es un insecticida autorizado a nivel nacional específicamente para este tipo de plagas forestales.

EL SOL DE MÉXICO

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