Por Alberto Aguirre
Morena, el PT y el PVEM quieren postergar su exitosa historia electoral. La alianza electoral que se estrenó en el 2018 con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador extenderá su acuerdo a las estructuras territoriales.
A un año de las elecciones intermedias del sexenio claudistas, la misión ha sido publicitada: además del aparato gubernamental, los partidos oficialistas trabajarán “casa por casa” para exhortar a la población a perpetuar el legado lopezobradorista y rechazar la desinformación promovida por la ultraderecha.
Al frente de esas tareas organizativas quedarán los 17 coordinadores estatales de los comités para la defensa de la transformación y la soberanía nacional. Las dirigencias de los tres partidos han convocado al proceso selectivo de los coordinadores, que convergerá en un registro unificado y la aplicación de encuestas acotadas a seis aspirantes y escalonadas (por bloques de estados) durante julio.
Citlalli Hernández Mora coordinará el ejercicio. Sobre sus alcances y su naturaleza, el abogado pevemista Arturo Escobar y Vega tuvo la definición más precisa: la convocatoria es un proceso político que permitirá, en una primera instancia, construir una base territorial.
Petistas y pevemistas lograron que se institucionalice el modelo usado en el 2024 para seleccionar a la candidata presidencial: uno de los suyos tendrá un lugar reservado en la encuesta. El Pacto del Mayor aseguró posiciones a quienes no fueran designados como coordinadores. ¿Los futuros gobernadores anticipadamente quedarían atados de manos?
Los candados de Estatuto morenista no aplican para los aliados. Los legisladores verdes y rojos no están obligados a dejar sus curules y sus escaños; tampoco, a atenerse a la regla que impide postularse para suceder a familiares en primera línea. Peor aún, las dirigencias de esos partidos podrían meter en las encuestas a Félix Salgado Macedonio, Saúl Monreal Ávila o Raúl Morón.
Ni las reglas son claras, ni el piso está parejo. ¿Serán suficientes el respeto al legado de AMLO y el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum para mantener la unidad? Las dirigencias de los partidos oficialistas han cerrado filas y han llamado a los interesados a respetar los resultados de las encuestas.
“No queremos que un proceso que busca fortalecer al movimiento se convierta en un pleito interno”, advirtió Hernández Mora.
Cuando cierren los registros, el próximo 27 de junio, más de un centenar de aspirantes deberán exponerse al primer filtro. Los 17 coordinadores serán designados con nuevos criterios de evaluación; los más populares estarán entre los finalistas, pero aquellos que tengan menos negativos, al final serán reconocidos.
El saldo de opinión se obtendría de dividir la opinión buena entre la mala y multiplicarla por el conocimiento y los dos puntos que representa, son asignados directamente al que obtenga el mejor resultado.
Morena quiere “rostros limpios” para su trabajo territorial.





