Por Valeria Cämun
Cuarenta y tres docentes más inscritos en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII); tres carreras nuevas, más programas certificados en calidad, 70% de colocación durante el primer año de egreso; reducción de 95% en observaciones hechas por auditorías; aumento en la matrícula y mayor inversión en mantenimiento.
Sin duda, 2025 fue un buen año para la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC): se pagaron acreedores, los gastos se ajustaron al presupuesto, se transparentaron los recursos… Sin embargo, los fantasmas del pasado siguen rondando por sus pasillos.
A punto de presentar su segundo informe de actividades, el rector Octavio Pimentel Martínez hace un balance sobre los logros alcanzados y los retos que se vienen, en un panorama internacional caótico, un entorno federal que no cede ante las necesidades pensionarias, y un escenario local que cada día requiere profesionistas más capacitados.
AVANCE A CONTRACORRIENTE
“Este año tenemos mil 100 estudiantes más, pero sin aumentar ninguna hora en la nómina; por supuesto, esto implica más pupitres, más uso de instalaciones, más uso de los baños, y esto genera desgaste. Por eso trazamos un plan de mantenimiento, porque había instalaciones que tenían más de diez años sin que se les diera mantenimiento, por los fondos federales que no se asignaban”, explica Pimentel Martínez.
Señala que el Programa U-081 –denominado “Apoyo para la Atención a Problemas Estructurales de las Universidades Públicas”–, contemplaba un subsidio federal destinado a sanear los sistemas de pensiones y jubilaciones de instituciones universitarias con déficit financiero, pero este programa fue eliminado en 2018 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Imagínate lo que pudiéramos hacer con ese recurso: crecer como universidad de una manera responsable y transparente, dar lugar a más jóvenes que quieren estudiar con nosotros en prepa, darle más oportunidades en más carreras a jóvenes que quieren estudiar con nosotros, diversificar las investigaciones y llegar a más municipios”, afirma.
“Por ejemplo, ahora sin ese dinero, sin lana, pudimos abrir la carrera de Ingeniería Industrial en Aura, en el centro del estado, y pudiésemos hacer muchas más cosas en conjunto con la industria, en conjunto con otras universidades, pero requerimos que el recurso sea destinado para lo que se requiere en las universidades”, señala, “y eso es parte de las exigencias que hemos estado haciendo siempre, pero para poder exigir tenemos que comprometernos”.
De ahí que, afirma, su administración haya logrado disminuir hasta 95% las observaciones hechas por las auditorías tanto la estatal como la federal, que ascendían a más de cuatro mil 500 millones de pesos, heredados de administraciones pasadas, sobre todo en la del exrector Salvador Hernández Vélez.
Y fue debido a esa reestructuración financiera que la UAdeC logró obtener el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM): 80 millones de pesos etiquetados para mantenimiento y equipamiento.
“Entregamos computadoras, equipos de aire, pupitres; otra parte la aplicamos al mantenimiento de varios espacios deportivos, culturales y académicos: impermeabilización, pintura”, asegura el rector. “Estamos por entregar la sala de seminarios Emilio J. Talamás, que se cayó toda. Tuvimos que cambiar todo el techo, la iluminación, equipos de aire acondicionado, toda la alfombra, remodelamos las escaleras; o sea, realmente hicimos una estructura de fondo importante y ya estamos por entregarla”.
“CIMIENTOS BIEN FUERTES”
Pimentel Martínez asegura que está cumpliendo con lo propuesto en su Plan de Desarrollo Institucional (PDI) en sus cuatro ejes de acción: formación humanista, pertinente y de calidad; formación integral y compromiso social; gobierno y finanzas. Enumera:
“Estamos enfocados en ampliar la matrícula; consolidar la planta docente, que implica capacitación y certificación de los programas de calidad; sanear la situación económica de la universidad; dotar de internet, que también lo programamos y ahorita toda Ciudad Universitaria de Torreón tiene internet al 100%; estamos implementándolo por campus y debemos de terminarlo antes de que terminen estos primeros tres años.
“Rescatar o reorganizar el tema deportivo, que también ya lo hicimos: trajimos otra vez los cursos de verano, los aerobics en la universidad, y también el Encude (Encuentro Cultural y Deportivo Universitario) que era un compromiso de campaña; entonces, creo que se ha cumplido a cabalidad con mucha honestidad y responsabilidad el PDI”.
Comenta que el pase directo de bachillerato a licenciatura a los promedios más altos, excepto Medicina, ya está institucionalizado; que se impulsará el programa de inglés o de una segunda lengua; que se dará certeza al Programa de Salud Mental en conjunto con el gobierno del estado; que se reforzarán los indicadores de Universidad Sustentable; y se reforzarán al Tribunal Universitario para la Atención de los Casos de Violencia de Género.
“Este año vamos a consolidar académicamente a la universidad: vamos a terminar de certificar los programas educativos para llegar más o menos a 70% de la matrícula estudiando en programas de calidad”, asegura Octavio Pimentel.
“Vamos a sacar el Nuevo Plan de Bachillerato que también es garantía en calidad, y le vamos a apostar a la certificación, que ya tuvimos, de los programas de posgrado en calidad”, subraya.
“Nuestra meta es dejar la universidad con los cimientos bien fuertes para que el próximo trienio se pueda llegar a 100% de la matrícula estudiando en programas de calidad, que es parte de lo que nos debemos, y seguirle apostando al deporte y a la cultura”.
STUAC, LAS NEGOCIACIONES QUE VIENEN
Respecto de la relación con el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Coahuila (STUAC) refiere que “tratamos de ser muy respetuosos” durante los comicios en noviembre pasado en los que quedó electa como secretaria general Nora Mireya Ramírez Sánchez.
Puntualiza: “Eso sí lo voy a decir abiertamente: no permitimos la intromisión de agentes externos que trataron de meterse vía algunos trabajadores o extrabajadores, a querer participar con otros fines para el sindicato. No los dejamos entrar porque no son parte de la universidad. Los universitarios decidieron y el proyecto de Nora es con el que vamos a trabajar”.
Adelanta que “vienen negociaciones importantes” para “plasmar un nuevo contrato colectivo que beneficie a los trabajadores, no que los perjudique, pero que también voltee a ver las necesidades y la realidad que tenemos en la universidad”.
En este sentido, señala que apelará por un proyecto de trabajo que contemple un escalafón importante para los trabajadores actuales, pero que también tenga un plan de salida para los que ya no van a estar o que se van a jubilar, a fin de tener la solvencia para poderles liquidar.
“Y por el otro lado, buscar que las nuevas contrataciones tengan ya reglas de operación actualizadas, para garantizar su permanencia y el futuro de la universidad en los próximos 10,15 o 20 años”, destaca.
“También poner orden a lo que se había hecho: hay una propuesta de Nora de vender algunos bienes y regresarles el recurso a los trabajadores sindicalizados, lo cual me parece algo sensato, algo honesto, algo real y algo necesario: en la universidad no podemos estar haciendo derroches de nada; al contrario, tenemos que ser muy eficientes en el uso de los recursos, sobre todo cuando se trata del recurso de la gente”.
FUTURO INMEDIATO
En lo que se ajusta el presupuesto y empiezan las negociaciones sobre el aumento salarial y el contrato colectivo, Octavio Pimentel hace énfasis en la austeridad y en el manejo responsable de recursos: evitar las contrataciones innecesarias, reducir los gastos ordinarios, y poner ojo a los gastos hormiga. Todo, sin comprometer la calidad educativa.
“Estar dispuestos a seguir preparando a la siguiente generación y también a los egresados; tenemos que ofrecerles alternativas de capacitación vía educación continua, certificación por competencias, maestrías, doctorados, investigaciones: porque el mercado es cada vez más compacto y queremos que contraten a gente de Coahuila y, ¿por qué no?, gente de la Autónoma de Coahuila”, expresa.
“Sé que vienen retos importantes, pero también sé que tenemos un gran gobernador que le entra”, destaca. “Tenemos que hacer sinergia con Manolo Jiménez, con las alcaldesas y los alcaldes, con los congresistas, con todos los diputados y senadores, independientemente de los partidos: que todos volteemos a ver a Coahuila y cerremos filas por Coahuila”.
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