Por Ana Castañuela
Una estudiante de la Universidad Tecnológica de Coahuila (UTC) en Ramos Arizpe fue víctima de violación a la intimidad, tras ser grabada en el baño de mujeres por otro alumno. El hecho destapó la posible existencia de más afectadas en el campus.
Aunque la Fiscalía de la Mujeres y la Niñez asegura que es la primera denuncia de acoso y violencia contra la intimidad dentro de instalaciones universitarias, las cifras estatales reflejan una alta incidencia de estos delitos, y registros como los del Tribunal Universitario de la Universidad Autónoma de Coahuila apuntan a que la violencia de género persiste en las aulas universitarias.
En flagrancia
La tarde del lunes 27 de octubre, ‘N’ se encontraba en el sanitario de uno de los edificios de la UTC, cuando percibió ruidos inusuales en el techo. Inicialmente asumió que se trataba del sistema de tuberías o ventilación. Sin embargo, los ruidos se intensificaron.
Momentos después la joven vio cómo una mano intentaba retirar uno de los plafones del techo del baño, y alarmada intentó buscar su teléfono celular para documentar los hechos.
Cuando volteó para grabar lo que había visto descubrió que un hombre la estaba grabando y fotografiando directamente desde la abertura.
El agresor, identificado como Daniel “N”, de 21 años, y quien estudiaba Ingeniería en Nanotecnología, ingresó desde el baño de hombres por la zona de ductos y retiró un cuadro de techo falso en el sanitario de las mujeres para, por ahí, espiar, fotografiar y grabar a las estudiantes.
Inmediatamente la víctima alertó a sus compañeros, quienes dieron aviso al personal administrativo de la UTC. Directivos y profesores retuvieron al agresor y evitaron que eliminara el contenido grabado en su celular hasta la llegada de la policía municipal de Ramos Arizpe.
Daniel fue detenido en flagrancia y puesto a disposición del Ministerio Público adscrito a la Fiscalía especializada para las Mujeres y Niñas.
Tras ser turnado ante un juez de control, fue vinculado a proceso por su probable responsabilidad en los delitos de acoso sexual y violación a la intimidad. El joven permanecerá recluido en el Centro Penitenciario Varonil de Saltillo durante los dos meses de investigación complementaria, y fue dado de baja de la Universidad.
Aunque sólo dos jóvenes que se encontraban en el baño durante el momento de los hechos presentaron la denuncia formal al momento de la detención, el caso provocó que cuatro estudiantes más acudieran al Centro de Empoderamiento de la Mujer para denunciar que, posiblemente, fueron víctimas de Daniel, pues minutos antes de los hechos ellas también ingresaron al baño.
En Coahuila grabar, fotografiar y difundir contenido de la vida sexual o intimidad corporal sin el consentimiento de la persona es un delito tipificado que puede clasificarse como acoso sexual y violación a la intimidad, señala la fiscal de las Mujeres y la Niñez, Katy Salinas.
Según la fiscal, el acoso sexual implica realizar delitos de naturaleza sexual indeseables para la víctima, y la pena por cometer este delito puede alcanzar hasta los ocho años de prisión.
“Evidentemente para las chicas que asistían al baño son conductas indeseables porque en ningún momento dieron su consentimiento para ser vistas, grabadas o fotografiadas por un tercero”, explica.
Por otra parte, el delito de la violación a la intimidad sexual, o violencia digital, tipificado bajo la Ley Olimpia en el Estado, implica que se tomen imágenes de una persona desnuda sin su consentimiento, y la pena va de los seis hasta los nueve años de prisión en agravio.
“Evidentemente era la intención de esta persona al estar oculta, a escondidas, vigilando a las jovencitas tratando de fotografiarlas”, señala.
Acoso y violencia
Aunque la Fiscalía de las Mujeres y la Niñez no ha registrado otros casos de acoso o violación a la intimidad sexual en instalaciones universitarias en lo que va del 2025, con la excepción de los reportes vinculados con el caso de la UTC, las cifras estatales muestran una alta incidencia de estos delitos.
Durante lo que va de 2025 Coahuila ha registrado 412 denuncias de acoso sexual y 146 de otros delitos que atentan contra la seguridad sexual según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
La mayoría de estas denuncias se concentran en los municipios de Saltillo y Torreón con 141 y 102, y 52 y 23 respectivamente.
Además, datos internos de otras instituciones como los del Tribunal Universitario de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) apuntan a que la violencia de género persiste en las aulas universitarias, pues registraron 40 procedimientos en materia de violencia contra las mujeres hasta septiembre de 2025.
Katy Salinas asegura que desde que la Fiscalía empezó operaciones en noviembre de 2024 hasta lo que va del 2025 no se han registrado casos similares a los de la UTC dentro de las universidades.
Sin embargo, comenta que durante este año un hombre fue detenido en Saltillo luego de que un grupo de jóvenes estudiantes denunció que las espiaba por las ventanas del baño de su casa.
Despierta la indignación
Los hechos en la UTC generaron indignación y alarmaron a la comunidad universitaria, especialmente a las estudiantes, quienes denunciaron ante diversos medios de comunicación que la sensación de inseguridad y la falta de canales de atención inmediata a emergencias dentro del plantel eran constantes.
En respuesta los jóvenes presentaron un pliego petitorio en el que exigieron apoyo psicológico a las víctimas, así como el mantenimiento y la mejora de las instalaciones, en especial la de los baños.
En entrevista con El Coahuilense Noticias, el rector de la UTC, Sergio Guadarrama Cortés, asegura que se dio atención inmediata al caso. Sin embargo, confiesa que la infraestructura, que ya tiene más de tres décadas, era insegura para las estudiantes, pues no había un muro divisorio entre los sanitarios de mujeres y de hombres que llegara hasta el techo debido a la manera en la que estaban construidos. Sostiene que dicha división del muro ya se realizó “como debió hacerse desde el inicio, hace 30 años”.
En cuanto a las peticiones e inquietudes de los alumnos, afirma que ya se dio cumplimiento a todas ellas.
“Lo que correspondía a la universidad ya se desarrolló. Hubo descontento por alumnos y alumnas de la universidad, sobre todo de los edificios correspondientes y se les atendió de inmediato”, asevera.
Además de la atención a la infraestructura de los baños, el rector dice que el abogado general de la universidad ha acompañado a las víctimas durante sus denuncias, se colocaron botones de pánico en todos los edificios de la universidad y se actualizó el manual de ética y de seguridad de la universidad.
En conjunto con la Secretaría de Vinculación Ciudadana se llevan a cabo capacitaciones y pláticas en materia de género, erradicación de las violencia y acoso contra las mujeres y respeto a los derechos humanos.
Guadarrama Cortés añade que, a raíz del caso, otras estudiantes se han acercado a denunciar situaciones de acoso personal entre alumnos.
“Esto detonó que ahorita se hagan diversas denuncias en la comunidad estudiantil. Son situaciones de acoso personal entre alumnos y esto ha abierto que la gente comience a hablar”, dice.
“Esas las estoy atendiendo yo de manera personal, y ya la denuncia formal se lleva a cabo con el abogado general de la universidad”, explica.
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