Federico Cantú, maestro polivalente del arte 

octubre 9, 2025
minutos de lectura

Por Lilia E. Cárdenas Treviño

Federico Cantú, escultor, grabador y muralista mexicano. Nació en Cadereyta de Jiménez, Nuevo León, el 3 de marzo de 1907. Hijo del doctor y periodista Adolfo Cantú Jáuregui y de la escritora María Luisa Garza Quintanilla, poeta, escritora, periodista y novelista mexicana que escribió bajo el seudónimo de Loreley. 

Durante la Revolución su familia se trasladó a vivir a San Antonio, Texas, por razones de trabajo de su madre y la crisis en el matrimonio de sus padres, quienes se dividen a los hijos. Federico y Diana se van con la madre, recibiendo una educación multicultural y liberal; y Adolfo y Magdalena permanecen con el padre, en un ambiente estricto.

Federico y su madre regresan a la Ciudad de México. Estudia en la Escuela de Pintura al Aire Libre de Coyoacán de 1922 a 1924, con el maestro Alfredo Ramos Martínez, considerado el Padre del Arte Moderno en México, quien le recomienda a la familia que el futuro de su hijo está en París. Durante esta etapa, en 1923, trabaja con Diego Rivera en los murales de la Secretaría de Educación Pública.

De 1924 a 1934 se traslada a París, instalándose primero en Montparnasse y después en el Barrio Latino. Estudió en la Académie Colarossi y en la Grande Chaumière. Entre sus amigos que influyeron en su desarrollo artístico está Ginés Parra, gran amigo y coleccionista de Modigliani.

En París se relaciona con Picasso y su grupo español. Recibió la influencia de los maestros José de Creeft y Mateo Hernández. Entre sus amigos, colegas y personajes encontramos a André Breton, Alfonso Reyes, Luis Cardoza y Aragón, Antonin Artaud, Cesar Vallejo y Renato Leduc, a quien le ilustró un libro de poemas de París. 

En esta época realiza numerosos viajes intermitentes a California. En uno de ellos, en 1928, se compromete con Luz Fabila Montes de Oca, cuyo hermano tenía un romance con su madre, Loreley. El joven matrimonio vivió en Los Ángeles. En 1929 nació su hijo Ícaro Federico Cantú Fabila, a la postre pintor. El matrimonio se separó en 1930. Federico regresa a París y Luz se instala en la Ciudad de México, donde inicia su carrera artística con el apoyo de Emilio Rosenblueth, su nueva pareja. En esa época Federico inició la carpeta Dorian, que se llevó y finalizó en Europa y la cual se quedó en su estudio de París con numerosa obra que no pudo recuperar ya que tuvo que regresar a México por el inicio de la guerra de Hitler.

En 1934 trabaja con Roberto Montenegro en el Mural. La Galería de Arte Mexicano mostró sus obras como uno de los grandes muralistas mexicanos, incluyéndolo entre Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Jean Charlot, Roberto Montenegro y Rufino Tamayo.

Una de las aportaciones de Federico al muralismo es la utilización de la mitología mesoamericana en sus murales, trascendiendo el mensaje de la Revolución Mexicana, gracias a su clara influencia europea y renacentista; cuando pintaba el mural de la Iglesia de San Miguel de Allende, El Corcito, quien deseaba fundar la escuela de arte La Esmeralda lo invitó a formar parte del personal académico para que impartiera clases de muralismo. A partir de 1943 enseñó en La Esmeralda.

Las influencias artísticas de Cantú son de los impresionistas a través de Ramos Martínez y de Picasso, entre otros. Ya Diego Rivera en sorna decía que “era el Picasso de los pobres”.

En 1949 fue cofundador del Salón de la Plástica Mexicana, institución creada para apoyar a los artistas socios tanto en la difusión como en la venta de obra. Esta agrupación reunió a 50 artistas, pintores, grabadores y escultores de reconocido prestigio, entre ellos Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo. 

Después de 1949 fue profesor en la Universidad de California. A partir de 1951 se dedicó principalmente a pintar murales en casas particulares. En 1960 empezó a producir relieves y escultura emblemática del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Lotería Nacional. Creó su último monumento en la Universidad Autónoma de Nuevo León, un monumento a Alfonso Reyes, en 1988 y a Porfirio Barba Jacob 1988.

Es gracias a Benito Coquet desde la Secretaría de Educación y Estética y del Instituto Mexicano del Seguro Social, que México experimenta un apoyo a la cultura y al arte, siendo favorecido Cantú en todos sus proyectos y llamado a contribuir con sus aportaciones artísticas. Es en esta época que surge el símbolo del Seguro Social, su emblema es la madona protegiendo a un bebé, el modelo fue su nieto Adolfo, hijo de su hijo Federico. 

Sus murales adornan los monumentos, edificios públicos y universidades de nuestro país. Su mural “El flechador del sol” (1961) tiene una superficie de 650 metros cuadrados. También es el autor de los murales en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la Capilla Central del Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras en Tlalpan, Pinacoteca Virreinal, IMSS, Ceres en el Museo de Linares Nuevo León, entre otros.

Durante su estadía en New York exhibió en las galerías de arte más importantes y realizó retratos de personajes de la Sociedad.

Desde 1930 mantiene una relación con Gloria Calero, nieta de Justo Sierra y prima de Javier Barros Sierra, casada con Chano Urueta, cineasta y hermano de la pintora Cornelia Urueta. En 1937 se casan y viven en New York de 1938 a 1941. Gloria fue su musa y modelo, aparece en numerosos trabajos.

Federico Cantú es considerado como uno de los maestros del arte mexicano más polivalentes y el único artista que fue participe de las cuatro escuelas más importantes de arte: Escuela al Aire Libre (nuestro Barbizón), las escuelas de París, Nueva York y la Mexicana de Pintura. 

Las obras de Cantú forman parte de las colecciones de arte de los más importantes museos de México, en galerías notables como la Tate Gallery y las Galerías Perls de Estados Unidos, en Museos cómo el Museo de Arte Moderno, Museo Amparo de Puebla, Museo de Chicago, Museos: MUNE, Historia Mexicana y Pinacoteca de Nuevo León y Museo Vaticano, entre otros y de numerosos coleccionistas nacionales y extranjeros. Se han realizado numerosos artículos, ensayos, monografías, catálogos y libros que cuentan su vida y obra. Junto con Alfredo Ramos Martínez y Alfonso Reyes es considerado una de las glorias de Nuevo León.

Recibió el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Recibió dos homenajes presidenciales, primero por Luis Echeverría Álvarez y después por Miguel de la Madrid.

Federico Cantú Garza muere el 29 de enero de 1989 en la Ciudad de México. Sus restos se encuentran en la capilla de la Universidad Intercontinental de Tlalpan, al pie de su mural “Dios Padre y crucifixión”.

Es gracias a su nieto Adolfo Cantú Elizarrarás, artista, compositor, escritor, publicista, coleccionista de arte y albacea del acervo de Federico Cantú, que su obra, su rica trayectoria y vida es mostrada en diversos museos del mundo y permanece vigente.

MÁS DE LA AUTORA:

Edición Impresa

Lo último de

Círculo Rojo: Más Cuerda

Hoy en Círculo Rojo: Tras instalarse en la silla, Luis Jorge Cuerda excluye a oposición en una foto facciosa y poco institucional.

Don't Miss