Dejando los tecnicismos al margen, la discusión jurídica y política de esta etapa del proceso electoral consiste en determinar si es válida la precampaña de Morena o no. De lo anterior depende que las y los precandidatos morenistas, con su propaganda colocada en espectaculares, pegatinas y volantes, así como sus actividades pretendidamente para la militancia, continúen por otros 10 días o no.
El procedimiento ha sido relativamente ágil aunque insuficiente. La queja del PAN está por cumplir una semana de haberse interpuesto y fue apenas el sábado cuando la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), resolvió emitir medidas cautelares que, a estas alturas, no se han acatado por Morena.
Ayer, el partido guinda, a través del diputado Antonio Attolini Murra (de Diego del Bosque ni sus luces) informó que había solicitado un juicio per saltum, esto es que pidió al IEC que transfiera de inmediato su impugnación a lo resuelto el sábado pero ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), evitando pasar por el Tribunal Electoral del Estado y por la Sala Regional del mismo tribunal federal.
La medida parece estratégica pues, cuando la Sala Superior revise, turnará el asunto a la Sala Regional, por ser ésta la máxima instancia en cuanto a elecciones de diputados locales y, para cuando ahí se decida, prácticamente estará terminado el período de precampañas sin que Morena haya suspendido su proceso.
El fondo
Continuar o no continuar, es una cuestión que atañe al espíritu del sentido de la precampaña y que, en teoría, consiste en fomentar la contienda democrática al interior de los partidos que durante años, empezando por el PRI, sostuvieron una fuerte presión para democratizarse, a fuerza de ley, desde los años ochenta.
Hoy, la previsión parece obsoleta, pues los partidos en general y Morena en particular, han decidido evitar la contienda a partir de la realización de encuestas desde hace años, imponiendo una tendencia que de ese partido pasó por imitación al PRI y al PAN, con la definición de candidatura presidencial para 2024.
Esto es que Morena normalizó la antidemocracia interna en los partidos, jugando con sus supuestas encuestas, a la competitividad que no siempre es democrática.
Tal parece que las autoridades electorales no logran atinar en la interpretación concreta de los casos, por algunos vacíos legales. Como sea, Morena sí enfrenta una contradicción en la medida en la que viene promoviendo una reforma electoral que persistentemente esgrime austeridad electoral y, sin embargo, aprovecha como ninguno de sus competidores la etapa para la promoción anticipada.
La orfandad
Una de las condiciones que en Coahuila se han presentado con frecuencia es la orfandad de sus grupos políticos de todos los partidos porque, en etapas decisivas para el estado, la discusión nacional anda ya en otro año.
Por ejemplo, el caso de estos días, remite al abandono de las dirigencias nacionales, tanto del PAN denunciante como de Morena denunciado, mientras que sus dirigencias nacionales están en la discusión grande del año que es la reforma electoral, así como en la definición de las candidaturas para 2027 que, por absurdo que parezca, han anunciado (Morena primero) que realizarán este año, evitando los tiempos de precampaña establecidos por la ley.
Si una sensación empìeza a sentirse en Morena es la orfandad, tan notable como la del propio PAN.
Y en la Mesa del IEC
Hubo mesa de consejerías ayer, la reunión en la que suelen discutirse en corto los asuntos que luego van al pleno y se discuten en público en el IEC, que preside Óscar Daniel Rodríguez.
Aunque se esperaba un encuentro tenso y con alta probabilidad de choque entre consejerías, en virtud del acuerdo aprobado por la Comisión de Quejas y Denuncias contra las precampañas morenistas, votado el sábado, no hubo asomo de menciones al caso.
Se trata, obviamente, del diferendo de mayor calado desde que inició el proceso electoral, en un IEC donde todo marchaba en aparente calma desde febrero del año pasado. Acaso la armonía pende hoy de alfileres.
Equilibrio roto
Había una tradición en la Coordinación de la Unidad Laguna de la Universidad Autónoma de Coahuila: repartir las carteras entre los distintos grupos políticos de la Unidad, de manera que cuando los Medina estuvieron al frente, cedieron cargos como la Secretaría General, Asuntos Académicos, Deportes u Oficialía Mayor (de hecho más de la mitad del equipo de Sandra López) a los Centeno como cuota.
La lógica política indicaría que ahora cuando finalmente los Centeno llegan a la Coordinación con Omar Rojas, les tocaría devolver la copa y entregar posiciones a los Medina y a otros grupos como forma de garantizar la cohesión. Pero los Centeno no solo se quedaron con las posiciones que ya tenían, sino que sumaron otras más.
Por ejemplo se estuvo manejando que la Secretaría General sería para Grace Ruiz Santoyo, directora saliente de la Facultad de Economía y Mercadotecnia que había sido a quien impulsaban los Medina para la Coordinación y quien además fue la coordinadora de campaña de Omar. Pero la dejaron fuera de la jugada y nombraron en su lugar a Ángel Pineda, que ya estaba en la coordinación, pero en asuntos académicos, vacante que fue ocupada por otra profesora de la Facultad de Derecho de dónde viene casi todo el gabinete de Rojas.
El Coordinador, el Secretario General, la Oficial Mayor, la de Asuntos Académicos, el de Deportes, el de Personal, son todos ellos profesores de Derecho-Torreón.
Manuel Medina fue borrado del organigrama de la Coordinación de Unidad. Los Centeno están en todos lados: Adriana como Directora de Asuntos Académicos, Carlos rector de la UTT, la hija de Carlos regidora y ahora candidata suplente de diputada. Y claro, siguen mandando en las facultades de Derecho, Psicología, la PVC, la FAFF y Bachilleres Agua Nueva.
Tony Flores a la carga
Si hoy, durante la sesión del pleno en el Congreso del Estado se mantiene la agenda proyectada, una de las intervenciones más polémicas será la del petista Antonio Flores Guerra.
El legislador muzquense pretende exigir a la Secretaría de Educación de Coahuila, de Emanuel Garza Fishburn, así como al Cecytec, que el personal deje de participar en el proceso electoral, aparentemente con evidencia de que lo están haciendo.
El problema para Tony y para la alianza PT-Morena, es que el magisterio suele ser muy activo en procesos electorales, inclusive en la Carbonífera donde se asume ya hay un acuerdo firmado con la profesora Isela Licerio, dirigente de la Sección 38, para impulsar al PT.
Y claro está, la presencia de delegados, mandos medios y burocracia federal suele ser también muy abierta y notoria, lo que podría ser referido en el debate exhibiendo el juego sucio.
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